Capítulo 3

El mensajero de Jehová preparará el camino para la Segunda Venida — Jehová se sentará para juzgar — Se manda a Israel pagar diezmos y ofrendas — Se lleva un libro de memorias.

1 He aquí, yo aenvío a mi bmensajero, y él preparará el camino delante de mí; y cvendrá súbitamente a su dtemplo el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero del econvenio en quien vosotros os complacéis. He aquí, viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.

2 ¿Y quién podrá asoportar el día de su bvenida?, o, ¿quién podrá cestar cuando él se manifieste? Porque él es como fuego dpurificador y como jabón de lavadores.

3 Y se sentará para arefinar y purificar la plata, porque bpurificará a los chijos de Leví; los refinará como a oro y como a plata, y ofrecerán a Jehová dofrenda en justicia.

4 Y será agrata a Jehová la ofrenda de bJudá y de Jerusalén, como en los días pasados y como en los años antiguos.

5 Y me acercaré a vosotros para ajuicio; y seré testigo veloz contra los hechiceros, y contra los adúlteros, y contra los que juran falsamente y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, y contra los que apartan al extranjero de su derecho y sin tener temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.

6 Porque yo soy Jehová y no cambio; por esto vosotros, hijos de aJacob, no habéis sido consumidos.

7 Desde los días de vuestros apadres os habéis apartado de mis bestatutos, y no los habéis guardado. cVolveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Pero dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos?

8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros adiezmos y ofrendas.

9 aMalditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

10 Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros abendición hasta que sobreabunde.

11 Reprenderé también por vosotros al adevorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

12 Y todas las naciones os llamarán bienaventurados, porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

13 Vuestras palabras contra mí han sido duras, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?

14 Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. Y, ¿qué aprovecha que guardemos su ley y que andemos afligidos delante de Jehová de los ejércitos?

15 Decimos, pues, ahora: Bienaventurados los soberbios; sí, los que hacen lo malo son prosperados; sí, tientan a Dios y escapan.

16 Entonces los que temían a Jehová hablaron, cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito un alibro de memorias delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre.

17 Y serán especial tesoro para mí, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo aintegre mis joyas; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

18 Entonces os volveréis y adiscerniréis la diferencia que hay entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.