Capítulo 3

El mensajero de Jehová preparará el camino para la Segunda Venida — Jehová se sentará para juzgar — Se manda a Israel pagar diezmos y ofrendas — Se lleva un libro de memorias.

 He aquí, yo aenvío a mi bmensajero, y él preparará el camino delante de mí; y cvendrá súbitamente a su dtemplo el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero del econvenio en quien vosotros os complacéis. He aquí, viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.

 ¿Y quién podrá asoportar el día de su bvenida?, o, ¿quién podrá cestar cuando él se manifieste? Porque él es como dfuego epurificador y como jabón de lavadores.

 Y se sentará para arefinar y purificar la plata, porque bpurificará a los chijos de dLeví; los refinará como a oro y como a plata, y ofrecerán a Jehová eofrenda en justicia.

 Y será agrata a Jehová la ofrenda de bJudá y de Jerusalén, como en los días pasados y como en los años antiguos.

 Y me acercaré a vosotros para ajuicio; y seré testigo veloz contra los hechiceros, y contra los adúlteros, y contra los que juran falsamente y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, y contra los que apartan al extranjero de su derecho y sin tener temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.

 Porque yo soy Jehová y no cambio; por esto vosotros, hijos de aJacob, no habéis sido consumidos.

 Desde los días de vuestros apadres os habéis apartado de mis bestatutos, y no los habéis guardado. cVolveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Pero dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos?

 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros adiezmos y ofrendas.

 aMalditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

 10 Traed todos los adiezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bbendición hasta que sobreabunde.

 11 Reprenderé también por vosotros al adevorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

 12 Y todas las naciones os llamarán bienaventurados, porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

 13 Vuestras palabras contra mí han sido duras, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?

 14 Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. Y, ¿qué aprovecha que guardemos su ley y que andemos afligidos delante de Jehová de los ejércitos?

 15 Decimos, pues, ahora: Bienaventurados los soberbios; sí, los que hacen lo malo son prosperados; sí, tientan a Dios y escapan.

 16 Entonces los que temían a Jehová hablaron, cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito un alibro de memorias delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre.

 17 Y serán especial tesoro para mí, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo aintegre mis joyas; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

 18 Entonces os volveréis y adiscerniréis la diferencia que hay entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.