Cuarto libro de Moisés llamado Números

Capítulo 10

Se usan trompetas de plata para convocar a la congregación y para tocar alarma — La nube es quitada del tabernáculo y los hijos de Israel marchan en su orden prescrito — El arca del convenio va delante de ellos en sus viajes.

  Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán para convocar a la congregación y para hacer mover los campamentos.

 Y cuando las toquen, toda la congregación se reunirá ante ti a la entrada del atabernáculo de reunión.

 Pero cuando toquen sólo una, entonces se congregarán ante ti los príncipes, las cabezas de los millares de Israel.

 Y cuando toquéis alarma, entonces se pondrán en marcha los campamentos de los que están acampados al oriente.

 Y cuando toquéis alarma la segunda vez, entonces se pondrán en marcha los campamentos de los que están acampados al sur; alarma tocarán para sus partidas.

 Pero para reunir a la congregación tocaréis, mas no con sonido de alarma.

 Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas; y las tendréis como estatuto perpetuo por vuestras generaciones.

 Y cuando salgáis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os oprima, tocaréis alarma con las trompetas; y seréis recordados delante de Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.

 10 Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras asolemnidades y en los principios de vuestros meses, tocaréis las btrompetas sobre vuestros holocaustos y sobre los sacrificios de vuestras ofrendas de paz, y os serán como recordatorio delante de vuestro Dios. Yo, Jehová, vuestro Dios.

 11 Y aconteció que en el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días del mes, la nube se alzó de encima del tabernáculo del testimonio.

 12 Y los hijos de Israel partieron, según el orden de marcha, del desierto de Sinaí; y la nube se detuvo en el desierto de Parán.

 13 Y partieron la primera vez según el mandato de Jehová por medio de Moisés.

 14 Y la bandera del campamento de los hijos de Judá comenzó a marchar primero, según sus ejércitos; y Naasón hijo de Aminadab, estaba sobre su ejército.

 15 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.

 16 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.

 17 Y después que estaba ya desarmado el tabernáculo, partieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo llevaban.

 18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de Rubén, según sus ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su ejército.

 19 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.

 20 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.

 21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario; y entre tanto que ellos llegaban, alos otros armaban el tabernáculo.

 22 Después comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Efraín, según sus ejércitos; y Elisama hijo de Amiud estaba sobre su ejército.

 23 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.

 24 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.

 25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Dan, según sus ejércitos, a la retaguardia de todos los campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su ejército.

 26 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.

 27 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.

 28 Éste era el orden de marcha de los hijos de Israel, según sus ejércitos, cuando partían.

 29 Entonces dijo Moisés a Hobab hijo de aReuel, el madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros y te haremos bien, porque Jehová ha prometido el bien con respecto a Israel.

 30 Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi parentela.

 31 Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes, porque tú sabes dónde debemos acampar en el desierto y aserás como ojos para nosotros.

 32 Y será que si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehová nos ha de hacer, nosotros te haremos el bien.

 33 Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el aarca del convenio de Jehová fue delante de ellos camino de tres días, buscándoles lugar de descanso.

 34 Y la anube de Jehová iba sobre ellos de día desde que partieron del campamento.

 35 Y aconteció que cuando el arca se ponía en marcha, Moisés decía: Levántate, oh Jehová, y sean dispersados tus enemigos y huyan de tu presencia los que te aaborrecen.

 36 Y cuando ella se asentaba, decía: Vuelve, oh Jehová, a los millares de millares de Israel.