Cuarto libro de Moisés llamado Números

Capítulo 23

Jehová manda a Balaam bendecir a Israel — Balaam lo hace, diciendo: ¿Quién contará el polvo de Jacob?, y, ¡lo que ha hecho Dios!

 Y Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí asiete becerros y siete carneros.

 Y Balac hizo como le dijo Balaam, y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.

 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá Jehová salga a mi encuentro, y cualquier cosa que me muestre, te la comunicaré. Y se fue a un lugar alto y desolado.

 Y salió Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo: Siete altares he preparado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.

 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam y le dijo: Vuelve a Balac y así hablarás.

 Y volvió a él, y he aquí que estaba junto a su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.

 Y él tomó su parábola y dijo:De Aram me trajo Balac,rey de Moab, de los montes del oriente;ven, maldíceme a Jacob;y ven, aexecra a Israel.

  ¿Por qué he de maldecir yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?

  Porque desde la cumbre de las peñas lo veré, y desde los collados lo miraré; he aquí un pueblo que habitará aparte, y no será contado entre las naciones.

  10  ¿Quién contará el polvo de Jacob, o el número de la cuarta parte de Israel? ¡Muera yo la amuerte de los rectos, y sea mi fin como el suyo!

 11 Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído para que amaldigas a mis enemigos, y he aquí, ¡los has colmado de bendiciones!

 12 Y él respondió y dijo: ¿No debo yo tener cuidado de decir lo que Jehová ponga en mi boca?

 13 Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas; solamente verás la última parte, y no los verás a todos; y desde allí me los maldecirás.

 14 Y lo llevó al acampo de Zofim, a la cumbre del Pisga, y edificó siete altares y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.

 15 Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré a encontrarme con Dios allí.

 16 Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca y le dijo: Vuelve a Balac, y así hablarás.

 17 Y volvió a él, y he aquí que estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?

 18 Entonces él tomó su parábola y dijo:Balac, levántate y oye;escucha mis palabras, hijo de Zipor:

  19  Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él lo ha dicho, ¿y no lo hará? Ha ahablado, ¿y no lo cumplirá?

  20  He aquí, yo he recibido mandato de bendecir; y él ha bendecido, y no podré revocarlo.

  21  No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel. Jehová, su Dios, está con él, y júbilo de rey está en él.

  22  Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de un toro salvaje.

  23  Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel. Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios!

  24  He aquí, el pueblo como león se levantará y como cachorro de león se erguirá. No se echará hasta que devore la presa y beba la sangre de los muertos.

 25 Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas.

 26 Y Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?

 27 Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas; te llevaré a otro lugar; quizá le parezca bien a Dios que desde allí me los maldigas.

 28 Y Balac llevó a Balaam a la cumbre del Peor, que amira hacia Jesimón.

 29 Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.

 30 Y Balac hizo como Balaam le dijo, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.