Tercer libro de Moisés llamado Levítico

Capítulo 24

Arderá un fuego perpetuo fuera del velo en el tabernáculo — Apedrean a un blasfemo hasta matarle — La ley de Israel es ojo por ojo y diente por diente.

  Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

 Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas machacadas, para hacer arder las alámparas continuamente.

 Fuera del velo del testimonio, en el tabernáculo de reunión, las pondrá en orden Aarón desde el anochecer hasta la mañana delante de Jehová continuamente; estatuto perpetuo será por vuestras generaciones.

 Sobre el acandelabro de oro puro pondrá siempre en orden las lámparas delante de Jehová.

 Y tomarás flor de harina y cocerás con ella doce panes; cada pan será de dos décimas de un efa.

 Y los pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la amesa de oro puro delante de Jehová.

 Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y será para el pan como ofrenda memorial, una ofrenda encendida a Jehová.

 Cada día de reposo lo pondrá en orden delante de Jehová continuamente, de parte de los hijos de Israel como convenio sempiterno.

 Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo acomerán en lugar santo, porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas a Jehová, por estatuto perpetuo.

 10 El hijo de una mujer israelita, el cual era hijo de un egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento;

 11 y el hijo de la mujer israelita ablasfemó el Nombre, y maldijo; entonces le llevaron a Moisés. (Y su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan.)

 12 Y lo pusieron en la cárcel, hasta que les fuese declarada la apalabra de Jehová.

 13 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

 14 Saca al blasfemo fuera del campamento, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación.

 15 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldiga a su Dios llevará su pecado.

 16 Y el que ablasfeme el nombre de Jehová ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; tanto el extranjero como el natural, si blasfema el Nombre, que muera.

 17 Asimismo el hombre que ahiera de muerte a cualquier persona ciertamente bmorirá.

 18 Y el que hiera a algún animal ha de restituirlo, aanimal por animal.

 19 Y el que cause alesión a su prójimo, según hizo, así le sea hecho:

 20 rotura por rotura, aojo por ojo, diente por diente; según la lesión que le haya hecho a otro, tal se le hará a él.

 21 El que hiera algún animal ha de restituirlo, mas el que hiera de muerte a un hombre morirá.

 22 Una misma ley tendréis tanto para el extranjero como para el natural, porque yo soy Jehová, vuestro Dios.

 23 Y habló Moisés a los hijos de Israel, y ellos sacaron al blasfemo fuera del campamento y lo apedrearon. Y los hijos de Israel hicieron según lo que Jehová había mandado a Moisés.