Salmo 77

Los justos claman a Dios — Recuerdan las maravillas de antaño de cómo redimió a los hijos de Jacob y condujo a Israel como un rebaño.

Al músico principal. A Jedutún. Salmo de Asaf.

  Con mi voz clamé a Dios; a Dios clamé con mi voz, y él me escuchó.

  Al Señor abusqué en el día de mi angustia; mis manos se extendían de noche sin cansarse; mi alma rehusaba consuelo.

  Me acordaba de Dios y me turbaba; me quejaba y desmayaba mi espíritu. Selah

  Mantenías abiertos los párpados de mis ojos; estaba yo quebrantado y no podía hablar.

  Consideraba los días de antaño, los años de los tiempos antiguos.

  Me acordaba de mis cánticos de noche; meditaba en mi corazón, y mi espíritu inquiría:

  ¿Desechará el Señor para siempre y no mostrará más su favor?

  ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Ha terminado su palabra por generación tras generación?

  ¿Ha olvidado Dios el tener clemencia? ¿Ha encerrado con ira sus tiernas misericordias? Selah

  10  Y dije: aEnfermedad mía es ésta; traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo.

  11  Me acordaré de las obras de Jah; sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.

  12  Y ameditaré en todas tus obras y hablaré de tus hechos.

  13  Oh Dios, santo es tu camino. ¿Qué dios es grande como el Dios nuestro?

  14  Tú eres el Dios que hace amaravillas; hiciste notorio entre los pueblos tu poder.

  15  Con tu brazo has redimido a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. Selah

  16  Te vieron las aaguas, oh Dios; te vieron las aguas y temieron; los abismos también se estremecieron.

  17  Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos y ase desplazaron tus saetas.

  18  La voz de tu trueno estaba en la tempestad; los relámpagos alumbraron el mundo; se estremeció y tembló la tierra.

  19  En el mar estaba tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.

  20  aCondujiste a tu pueblo como a ovejas por mano de bMoisés y de cAarón.