Salmo 108

David alaba y exalta a Dios — Judá (por medio de Cristo) es el legislador de Jehová.

Cántico. Salmo de David.

  Mi corazón está dispuesto, oh Dios; acantaré y entonaré salmos, aun con mi gloria.

  ¡Despertaos, salterio y arpa! Despertaré al alba.

  Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; a ti cantaré salmos entre las naciones.

  Porque más grande que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos llega tu verdad.

  Exaltado seas, oh Dios, sobre los cielos; y sobre toda la tierra, tu gloria.

  Para que sean alibrados tus bamados, salva con tu diestra y respóndeme.

  Dios ha hablado en su santuario: Yo me regocijaré, repartiré a Siquem y mediré el valle de Sucot.

  Mío es Galaad, mío es Manasés, y Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador.

  Moab es la vasija para lavarme; sobre Edom echaré mi calzado; me regocijaré sobre Filistea.

  10  ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?

  11  ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías rechazado, y que ya no sales, oh Dios, con nuestros ejércitos?

  12  Danos socorro contra el enemigo, porque vana es la ayuda de los hombres.

  13  Con Dios haremos proezas, y él hollará a nuestros enemigos.