Ame a quienes enseña

Principios y métodos para la enseñanza


Si desea ejercer una influencia positiva en los alumnos, no sólo debe amar la enseñanza, sino debe también amar a cada persona a quien enseñe. A medida que muestre amor por aquellos a quienes les enseñe, ellos estarán más dispuestos a aprender de usted y más conscientes de su propio valor eterno.

Procure comprender a quienes enseñe. Al hacerlo, será más capaz de enseñar lecciones que satisfagan las necesidades individuales de ellos. Acérquese a cada miembro de su clase y recuerde que “el valor de las almas es grande a la vista de Dios” (D. y C. 18:10).

Procure hallar formas de ayudar a los miembros nuevos y a quienes hayan estado menos activos a sentirse bienvenidos a la clase. Invíteles a asistir y presénteles a los demás miembros de la clase. Invítelos a participar al formularles preguntas que usted sepa que ellos pueden responder y al ayudarles de otras maneras a sentirse cómodos en la clase.

Pasajes de las Escrituras para estudiar

Juan 13:34; 3 Nefi 11:15; Moroni 7:42–48

Lo que usted puede hacer

  • Orar por cada miembro de la clase.
  • Hacer todo lo posible para conocer las necesidades de los integrantes de la clase y sus intereses.
  • Conocer los nombres de los miembros de la clase y llamarlos por su nombre.
  • Escuchar con atención a los miembros de la clase y manifestar agradecimiento sincero por su participación.