Preparar lecciones para impartirlas

Principios y métodos para la enseñanza


¿Cómo puedo preparar una clase con eficacia?

La preparación de la lección es una parte importante de la enseñanza. Dedique tiempo para prepararla con antelación. Cuanto antes comience, más tiempo tendrá para que el Espíritu le guíe, para hallar materiales útiles y para hacer asignaciones.

Al preparar la lección, repase el material con espíritu de oración, recordando que los manuales de las lecciones que la Iglesia publica contribuyen a asegurar que las doctrinas se conserven puras y que exista un planteamiento uniforme en la enseñanza del Evangelio.

Si siente la necesidad de adaptar la lección, puede tomar material de las Escrituras y de revistas de la Iglesia recientes, o diseñar sus propias actividades de enseñanza.

Cuando prepare una clase basándose en un mensaje de una conferencia general, escoja los principios fundamentales del discurso que vaya a enseñar y luego seleccione varios pasajes de las Escrituras y los métodos de enseñanza que usará al presentar dichos principios.

Tras enseñar la clase, resulta útil evaluar su forma de enseñar. Plantéese preguntas tales como “¿Cuándo sintieron los alumnos el Espíritu más potentemente? ¿Cuándo pareció que estaban más dispuestos a participar? ¿Cuándo comprendieron mejor el modo en que los principios se aplicaban a sus vidas?”

Pasajes de las Escrituras para estudiar

Doctrina y Convenios 11:21; 88:119

Lo que usted puede hacer

  • Al prepararse, pregúntese: ¿Qué ocurrirá en la vida de los alumnos como resultado de esta clase? ¿Qué principios deben enseñarse y cómo debo enseñarlos?
  • En general, enseñe sólo uno o dos principios esenciales en cada lección.
  • Durante la semana, piense en las personas a las que va a enseñar y en el modo en que la lección podría aplicarse a sus vidas.
  • Utilice la biblioteca del centro de reuniones para encontrar materiales de la Iglesia que pueda utilizar al enseñar el Evangelio.