Enseñe mediante el Espíritu

Principios y métodos para la enseñanza


¿Qué puedo hacer para tener la compañía del Espíritu del Señor al enseñar?

Los maestros del Evangelio deben reconocer humildemente que el Espíritu Santo es el verdadero maestro. Usted puede llegar a ser un instrumento mediante el cual el Espíritu Santo pueda enseñar, testificar, consolar e inspirar. El Espíritu Santo le guiará al enseñar en la medida en que usted se prepare adecuadamente.

Para enseñar por medio del Espíritu, es importante que usted tenga un testimonio de lo que enseña. Durante la clase, comparta ese testimonio a quienes enseñe, según lo indique el Espíritu.

Usted puede invitar al Espíritu para que esté presente en cada lección. Pida a los miembros de la clase que ofrezcan oraciones, que usen las Escrituras durante las lecciones, que compartan experiencias sobre el vivir los principios del Evangelio, que canten himnos y que expresen sus testimonios. Aproveche toda oportunidad de ayudar a los demás a reconocer cuando sienten el Espíritu.

Pasajes de las Escrituras a estudiar

Juan 14:26; 2 Nefi 32:5; Moroni 10:5; Doctrina y Convenios 8:2–3; 42:12–14; 50:13–22

Lo que usted puede hacer

  • Estudiar los pasajes de las Escrituras de la lección y meditar sobre cómo éstos se aplican en su propia vida.
  • Orar para saber qué principios del Evangelio debe poner de relieve, ya que quizás no tenga tiempo para enseñar toda la lección.
  • Compartir sus experiencias y testimonio en cuanto a los principios que se enseñen, e invitar a los miembros de la clase a compartir sus experiencias y testimonios.