Enseñe la doctrina

Principios y métodos para la enseñanza


¿Por qué es importante enseñar la doctrina?

Jesús nos mandó que nos “ense[ñáramos] el uno al otro la doctrina del reino” (véase D. y C. 88:77). La doctrina es la palabra de Dios tal como se halla en las Escrituras y en las enseñanzas de los profetas y apóstoles de los últimos días. La palabra de Dios tiene poder para cambiar nuestra vida.

Los maestros deben asegurarse de mantener la doctrina pura al enseñar las verdades del Evangelio tal como el Señor las ha revelado. Usted podrá hacerlo al enseñar de las Escrituras y las palabras de los profetas de los últimos días. El presidente Ezra Taft Benson dijo: “No deben olvidar que no existe substituto adecuado para las Escrituras o las palabras de los profetas vivientes. Éstos deben ser sus fuentes originales de información” (The Gospel Teacher and His Message, 1976, pág. 6).

Además, al enseñar procure usar materiales publicados por la Iglesia. Eso le ayudará a mantener la doctrina pura. Evite la especulación y las interpretaciones personales.

Pasajes de las Escrituras a estudiar

Alma 31:5; 32:28–43; 3 Nefi 11:31–41; Doctrina y Convenios 88:77

Lo que usted puede hacer

  • Ayudar a los alumnos a aplicar las Escrituras a sí mismos (véase 1 Nefi 19:23). Ayudarlos a ver cómo los principios que se enseñan en las Escrituras son importantes para sus vidas actuales.
  • Pedir a los alumnos que lean los relatos de las Escrituras en voz alta y luego ayudarlos a entender los principios que se enseñan en ellos.
  • Hacer que los alumnos noten qué doctrinas del Evangelio se enseñan al escribirlas en la pizarra, mencionarlas o ponerles énfasis en los pasajes de las Escrituras.