La enseñanza del Evangelio en el plan de Dios

Su llamado a enseñar


¿Cuál es mi función divina como maestro?

Su llamamiento, como maestro del evangelio de Jesucristo, consiste en enseñar los principios del Evangelio a partir de los libros canónicos y por el poder del Espíritu Santo. Debe testificar que lo que usted ha enseñado es verdadero y procurar ayudar a quienes enseñe a aplicar los principios del Evangelio en su vida.

Usted tiene la oportunidad de nutrir las almas de otras personas. Enseñar lo que nutre el alma eleva a los demás, edifica la fe de ellos en Jesucristo y les da confianza para afrontar los retos de la vida.

Como maestro, usted es agente del Señor. Tiene la divina comisión de representarlo y enseñar lo que Él revela sobre todas las doctrinas del Evangelio. Tiene la comisión de enseñar por medio del Espíritu, de modo que los que escuchen puedan recibir la enseñanza por el Espíritu (véase D. y C. 50:13–22).

El élder Jeffrey R. Holland dijo: “El enseñar con eficacia y el sentir que se está surtiendo efecto es en verdad una tarea muy difícil; pero vale la pena. No hay ‘llamamiento más importante’” (“‘Venido de Dios como maestro’”, Liahona, julio de 1998, pág. 26).

Pasajes de las Escrituras para estudiar

Mosíah 18:18; 28:3; Moroni 6:4; D. y C. 42:12–14; 88:77–78