Plan del Área Caribe 2013

Aumentar la fe en el Salvador y fortalecer a las familias,
mediante la vida recta y el hacer
y guardar convenios sagrados


META DE ÁREA

Nuestra meta en el Área es aumentar la fe en el Salvador y fortalecer a las familias, mediante la vida recta y el hacer y guardar los convenios sagrados del bautismo, el sacerdocio y el templo.

PRIORIDADES Y PRINCIPIOS

  1. Poner énfasis en las ordenanzas y los convenios del templo para hacer del templo el objeto de las esperanzas de nuestros miembros.
  2. Proveer actividades sanas para los jóvenes y los jóvenes adultos solteros.
  3. Volver a hacer hincapié en la ley del diezmo y de las ofrendas de ayuno.
  4. Cuidar de los pobres y necesitados.
  5. Nutrir a las ramas y distritos para que se conviertan en barrios y estacas.
  6. Enseñar el diseño divino del gobierno y la disciplina de la Iglesia.
  7. Reducir la burocracia y la reglamentación.
  8. Enseñar reverencia en reuniones de adoración.
  9. Localizar y ministrar a miembros cuyas cédulas de miembro se encuentran actualmente en el archivo de direcciones desconocidas. 
  10. Dirigir la Iglesia, en todos los niveles, por medio de consejos eficaces.

ÉNFASIS DE ESTE AÑO

Los siguientes puntos de énfasis abordan necesidades específicas del Área y serán enseñados e implementados sistemáticamente por la Presidencia de Área y los Setentas de Área, quienes se centrarán en magnificar y fortalecer a los presidentes de misión y estaca para que vayan en pos de ellos.
 

1.  Alentar la adoración en el templo (Adultos investidos con una recomendación para el templo vigente, adultos sellados al cónyuge, ordenanzas en el templo efectuadas con nombres de la familia).

Santo Domingo tiene un templo grande y hermoso que dista mucho de estar plenamente aprovechado. Si bien, esta situación es comprensible, dado el corto tiempo que la Iglesia tiene en el Caribe (la República Dominicana fue dedicada para la predicación del Evangelio en 1978), es hora de centrarnos más en las bendiciones del templo y en nuestra responsabilidad de hacer la obra del templo por nosotros mismos y por nuestros antepasados fallecidos. En estos dos últimos años hemos apoyado el esfuerzo de aumentar la cantidad de obreros locales de templo (actualmente tenemos 356). Trabajaremos igualmente para aumentar la participación de los miembros de la Iglesia en la obra de Historia Familiar, haciendo particular hincapié en involucrar a nuestros jóvenes en la meta de volvernos más “autosuficientes” en nuestra obra vicaria en el templo.
 

2.  Establecer una fundación del sacerdocio (Poseedores del Sacerdocio de Melquisedec activos, pagadores de diezmo íntegro).

Éste ha sido un punto de énfasis en el Área en los últimos tres años. Aun cuando estamos progresando, necesitamos mejorar más. En este punto será necesaria la colaboración de nuestros misioneros de tiempo completo para enseñar y bautizar a hombres comprometidos a vivir la ley del diezmo. Asimismo, ameritará un esfuerzo más  consciente y completo de los obispos y presidentes de rama para entrevistar y enseñar a los miembros durante los ajustes anuales de diezmo y en otras ocasiones apropiadas.
 

3.  Preparar al futuro liderazgo (Miembros del Área sirviendo misiones de tiempo completo).

Deseamos enviar más misioneros de tiempo completo al campo misional. Pero, también queremos que estén preparados espiritual, emocional y temporalmente para el servicio misional. Nuestra labor consistirá en alentar a los presidentes de estaca y misión a que enseñen a los obispos y presidentes de rama a asumir una responsabilidad más directa sobre sus hombres jóvenes y sus mujeres jóvenes, y empiecen temprano a preparar a los hombres jóvenes (y a las mujeres jóvenes que deseen servir una misión) para el servicio misional de tiempo completo. Se hará mucho hincapié en Seminario e Instituto. Deseamos que muchos más jóvenes se beneficien de la enseñanza diaria del Evangelio. Alentaremos el crecimiento de la matriculación y el estudio diario de las Escrituras. Asimismo, llevaremos a cabo devocionales multiestaca para ex misioneros en todo el Área, para poder llegar hasta los jóvenes adultos solteros y retenerlos. Iniciaremos un proceso para hallar y retener a todos nuestros ex misioneros que han retornado en los últimos cinco años.
 

4.  Establecer la Iglesia más completamente (Conversos, conversos retenidos y asistencia a la reunión sacramental).

El progreso que vislumbramos en el establecimiento de la Iglesia, dependerá del adecuado funcionamiento de los consejos de la Iglesia. Este año, nos centraremos en capacitar y fortalecer los consejos de estaca, barrio y rama. Un miembro de la presidencia de Área, acompañado por el Setenta de Área asignado, llevará a cabo una capacitación en cada Consejo de Coordinación para todos los miembros de los consejos de estaca y barrio, con el fin de mejorar su eficacia. Se dará particular énfasis a la función de los consejos en:

  1. Ayudar a los miembros a tener pleno acceso a las bendiciones de la Expiación en sus vidas, al hacer y guardar los sagrados convenios bautismales, del sacerdocio y del templo.
  2. Implementar el nuevo plan de estudio de Enseñanza y Aprendizaje para los jóvenes.
  3. Ayudar a los miembros, especialmente a los jóvenes y los jóvenes adultos solteros, a realizar su propia investigación de historia familiar y a efectuar la obra del templo por sus propios familiares.
  4. Ayudar a los jóvenes a convertirse más plenamente y a prepararse para entrar en el campo misional a una edad más temprana; y ayudar a los miembros a compartir el Evangelio, de modo que la fuerza misional ampliada pueda ser más productiva.
  5. Colaborar con los Centros de Autosuficiencia a fin de ayudar a nuestros miembros necesitados a alcanzar una autosuficiencia plena y digna.
  6. Supervisar e implementar el proceso para localizar y ministrar a aquellos miembros cuyas cédulas de miembro se hallan en el archivo de direcciones desconocidas, y prevenir que otros miembros se pierdan.