Cómo empezar

Ayude a cada mujer joven a prepararse para ser digna de hacer y guardar convenios y recibir las ordenanzas del templo.


Su propósito y objetivos como líder de las Mujeres Jóvenes

Las mujeres jóvenes en todo el mundo necesitan tener la visión de quiénes son, adónde van y qué han de lograr en esta vida.

Como líder de las mujeres jóvenes, se le llama a usted para servir como guía. Es como consultar un mapa antes de un viaje. Tiene que conocer el destino a fin de elegir el camino. Si no puede ver el fin, nunca llegará a él.

Las Escrituras enseñan esta sencilla y a la vez profunda doctrina: "Sin profecía, el pueblo se desenfrena" (Proverbios 29:18). El Manual 2: La administración de la Iglesia le proporciona a usted como líder una visión inspirada del destino de cada mujer joven. También le da una reseña del camino que la conducirá allí.

La hermana Dalton caminando con un grupo de Mujeres Jóvenes

Al leer el Manual 2, considere los puntos de referencia (los objetivos) en el camino:

  • ¿Está ella desarrollando fe?
  • ¿Entiende su identidad?
  • ¿Está guardando los mandamientos y las normas?
  • ¿Recibe, reconoce y es digna del Espíritu Santo?
  • ¿Se está preparando para su responsabilidad divina de esposa y madre?
  • ¿Se está preparando para guardar los convenios del templo?

Estos son los pasos básicos del camino. Ellos reflejan la doctrina pura de Cristo: fe, arrepentimiento, bautismo y el don del Espíritu Santo. Al ayudar a las mujeres jóvenes a tomar estos pasos, usted les ayudará hacia el destino del templo y de regreso a nuestro Padre Celestial, probadas, puras y selladas.

 

Cómo empezar sosteniéndose de la mano
  • Aprenda más acerca del propósito y de los objetivos de las Mujeres Jóvenes en el Manual 2: La administración de la Iglesia, 10.1.

¿Qué se me ha llamado hacer?

Como líder de las Mujeres Jóvenes, se le llama a ayudar a los padres y líderes del sacerdocio a guiar a la mujer joven por la senda del templo.

A fin de ayudar a las mujeres jóvenes a crecer, usted misma debe estar en la senda, convertida y creciendo espiritualmente. Al hacerlo, podrá enseñar, influir y dirigir a las mujeres jóvenes hacia el templo, por medio de su propio ejemplo recto.

Como líder de las Mujeres Jóvenes, necesitará:

Prepararse espiritualmente

  • Estudiar las Escrituras, teniendo en mente a las mujeres jóvenes.
  • Orar, meditar, ser digna, asistir al templo y atender a la revelación.
  • Ser estrictamente obediente a los mandamientos y sea un ejemplo de las normas de conducta, lenguaje, vestimenta, etc.
  • Regocíjarse en el privilegio de servir.

 

 

  • Aprenda sobre cómo prepararse espiritualmente, en el Manual 2: 3.2.1.

Participar en consejos

Salmos 55:14: "juntos nos comunicábamos en dulce consejo, y en la casa de Dios andábamos en amistad".

Como miembro de la presidencia de las Mujeres Jóvenes, usted participa en varios consejos. La reunión de la presidencia de Mujeres Jóvenes es un consejo. Usted enseña a la presidencias de clase a deliberar en consejo en sus reuniones. Como presidenta de las Mujeres Jóvenes, también es llamada como miembro del consejo de barrio. Cuando participa en el consejo de barrio, vaya habiendo deliberado en consejo con su presidencia, para que pueda:

  • Exponer las necesidades de cada una de las mujeres jóvenes y sus familias ante el consejo.
  • Ofrecer observaciones, preocupaciones y recomendaciones para su consideración.
  • Seguir las directrices de los líderes del sacerdocio.
  • Aprenda más acerca de reunirse en consejo con otros, en el Manual 2: 3.2.2.
  • Aprenda más acerca del consejo de barrio, en el Manual 2: sección 4.

Ministrar a cada mujer joven

3 Nefi 17:21: "y tomó a sus niños pequeños, uno por uno, y los bendijo, y rogó al Padre por ellos".

Así como el Salvador ministró a Sus niños uno por uno, su liderazgo debe centrarse en ayudar a cada mujer joven a progresar, esté donde esté en el camino. Como enseñó el presidente Gordon B. Hinckley, "Cuando se salva a una chica, se salvan generaciones" (véase "Our Responsibility to Our Young Women", Ensign, Sept. 1988, pág. 8).

  • Esfuércese por retener a cada mujer joven; conózcala, ámela y reconózcala individualmente.
  • Fortalezca la fe en Jesucristo de cada mujer joven. Fortalézcala en su familia.
  • Prepare a cada mujer joven para sus futuras responsabilidades de esposa, madre, ama de casa y líder.
  • Reúna a las mujeres jóvenes para que aprendan, dirijan, sirvan y vivan los principios del Evangelio.
  • Aprenda más acerca de cómo ministrar a los demás, en el Manual 2: 3.2.3.

Enseñar a las Mujeres Jóvenes

D. y C. 109:7: "buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe".

Todo líder es un maestro. No olvide que la mayoría del aprendizaje de una mujer joven puede captarse más que enseñarse. Una líder de Mujeres Jóvenes es un ejemplo a seguir para toda persona a quien sirve. Al fijarse las mujeres jóvenes en usted y en cómo vive el Evangelio, aprenderán lo que significa ser una mujer, esposa y madre fiel.

  • Aprenda más sobre la enseñanza del evangelio de Jesucristo, en el Manual 2: 3.2.3.
  • Aprenda más sobre cómo mejorar el aprendizaje y la enseñanza en el barrio, en el Manual 2: 12.5.
  • Presidente Dieter F. Uchtdorf, "La influencia de una mujer justa"

Además de la enseñanza informal que se imparte mediante el ejemplo, tendrá la oportunidad y responsabilidad de facilitar un aprendizaje más formal por medio de las lecciones dominicales. Incluya a las mujeres jóvenes en el aprendizaje. Las mujeres jóvenes se reúnen cada domingo con el fin de comprender mejor el Evangelio, reconocer cómo el Evangelio contesta las preguntas que tienen a diario, tener oportunidades de sentir el Espíritu y fortalecer y compartir sus testimonios. Esto sucede cuando la maestra invita a las jovencitas a participar en el proceso de aprendizaje y a poner en práctica ese aprendizaje en su vida cotidiana.

  • Ayude a cada mujer joven a conocer y aplicar los primeros principios y ordenanzas del Evangelio: fe, arrepentimiento, bautismo y el don del Espíritu Santo.
  • Utilice el Libro de Mormón y las palabras de los profetas de los últimos días.
  • Ponga énfasis en la virtud, la pureza, la dignidad y las normas reseñadas en Para la Fortaleza de la Juventud.
  • Enseñe a la mujeres jóvenes a recibir, reconocer y contar con el Espíritu Santo.
  • Véase élder David A. Bednar, "Velando... con toda perseverancia".

Al ayudar a las mujeres jóvenes a tomar estos pasos, usted les ayudará hacia el destino del templo y de regreso a nuestro Padre Celestial, probadas, puras y selladas.

Administre el programa de Mujeres Jóvenes (Véase el Manual 2: 3.2.5)

Hay disponibles varias herramientas del programa para ayudarle. Recuerde que su objetivo es la vida espiritual de cada mujer joven y su progreso en la senda hacia el templo. Estos programas y materiales son su equipo de viaje, el medio por el cual usted puede ayudar a una mujer joven en su trayecto.