El trabajo y la autosuficiencia

“Estar anhelosamente consagrados a una causa buena, y hacer muchas cosas de su propia voluntad y efectuar mucha justicia” (Doctrina y Convenios 58:27).


A continuación presentamos algunas ideas para desarrollar la clase de dedicación y carácter autosuficiente que necesitará en una misión.

1. Si es posible, trabaje con los misioneros en su área.

“Lo más importante que pueden hacer para prepararse para el llamamiento a servir es llegar a ser misioneros antes de ir a la misión”.

Élder David A. Bednar, “Llegar a ser misioneros”, Liahona, noviembre de 2005, pág. 45.

  • Hable con su obispo, así como con su líder misional de barrio o rama al hacer los arreglos para acompañar a los misioneros.
  • Mire los episodios de The District para aprender más acerca de la clase de trabajo que hacen los misioneros.

2. Demuestre iniciativa propia y sea más independiente.

“Ya sea que los futuros misioneros se alejen para ir a la universidad o para trabajar, vivir lejos de su casa les ayuda a adaptarse a la independencia necesaria para ser misioneros. Esto también les ofrece oportunidades para lavar su propia ropa, limpiar el lugar donde viven, preparar la comida y ser responsables de su propia seguridad y bienestar. Aun cuando los futuros misioneros no puedan vivir fuera de casa, pueden ser más independientes al participar en estas responsabilidades”.

Robert K. Wagstaff, “Preparing Emotionally for Missionary Service”, [Cómo prepararse emocionalmente para el servicio misional], Ensign, marzo de 2011, pág. 23.

3. Conozca a otras personas y hable con ellas sobre temas variados.

“[Los jóvenes necesitan aprender] aptitudes sociales y otras habilidades: a participar en una conversación, a conocer a los demás,… a dedicarse a pasatiempos sin hacerse adictos, a corregir errores y a tomar mejores decisiones”.

Élder D. Todd Christofferson, “Hermanos, tenemos trabajo que hacer”, Liahona, noviembre de 2012, pág. 48.

  • En la próxima fiesta familiar, actividad en la Iglesia u otra reunión, hable con alguien con quien nunca haya hablado antes. Aprenda más acerca de esa persona y hable sobre un tema que sea de su interés.

4. Planee y fije metas.

“Es necesario preparar y planificar a fin de no desperdiciar nuestras vidas. Sin una meta, no se puede lograr el verdadero éxito… el desear no reemplazará la preparación minuciosa para afrontar las pruebas de la vida. La preparación es trabajo arduo pero es absolutamente esencial para nuestro progreso”.

Presidente Thomas S. Monson, “Un tesoro de valor eterno”, Liahona, abril de 2008, pág. 5.

  • En el capítulo 8 de Predicad Mi Evangelio, “¿Cómo utilizo el tiempo con sabiduría?” estudie “Cómo fijar metas” y “El rendir cuentas de nuestra responsabilidad” (páginas 156–162).
  • Intente emplear un calendario para planificar las actividades de la semana, incluso tiempo para el estudio personal. Establezca metas para la semana, incluso metas diarias y registre su progreso. Haga arreglos con sus padres o líderes de la Iglesia para informarles sobre su progreso.

Ayudas adicionales