Mensajes recientes de profetas, apóstoles y otros líderes


“Las mayores bendiciones de la conferencia general las recibimos después que la misma ha concluido. Recuerden el patrón registrado con frecuencia en las Escrituras: nos congregamos para escuchar las palabras del Señor y volvemos a nuestros hogares para vivirlas”. —Robert D. Hales, “La Conferencia General: Fortalece la fe y el testimonio”, Conferencia General de octubre de 2013

Hemos escuchado las palabras, ahora, ¿cómo las viviremos?


Ascenderemos juntos

Linda K. Burton, Conferencia General de abril de 2015

Hermanos y hermanas, ¡nos necesitamos unos a otros! Como mujeres y hombres que guardan los convenios, necesitamos elevarnos unos a otros y ayudarnos a ser el pueblo que el Señor desea que lleguemos a ser.

Sabemos, mediante las Escrituras, que “no es bueno que el hombre esté solo”. Por eso nuestro Padre Celestial creó una “ayuda idónea para él”.  La frase ayuda idónea significa “una ayuda adecuada, digna de él o semejante a él”.  Por ejemplo, nuestras dos manos son similares una a la otra pero no son exactamente iguales. De hecho, son lo opuesto, pero se complementan y son apropiadas la una para la otra. Al trabajar juntas son más fuertes. 

¿Me acompañarán al buscar la ayuda del Espíritu Santo para que nos enseñe cómo podemos elevarnos mejor los unos a los otros en nuestras funciones complementarias como hijos e hijas del convenio de nuestros padres celestiales amorosos?