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Cómo el albedrío puede cambiar tu vida


Torsten König, “Decidí no tomar alcohol”, Liahona, junio de 2010

“Todos tenemos el derecho de tomar nuestras propias decisiones. El Padre Celestial nos dio la Palabra de Sabiduría para ayudarnos a preservar la santidad de nuestro cuerpo, pero cada uno de nosotros debe escoger si vivirá Su ley de salud, ya que también nos otorgó el albedrío moral”.

Nombre omitido, “Mi sueño del huerto”, Liahona, marzo de 2010

“Habiéndome criado en una familia fiel y activa de Santos de los Últimos Días, jamás pensé que un día uno de mis hijos se apartaría de la Iglesia”.

Craig A. Cardon, “Escojamos la libertad y la vida eterna”, Liahona, febrero de 2008

“En el plan de felicidad de nuestro Padre, se incluye el ejercicio del albedrío, pero también incluye, necesariamente, la responsabilidad y el juicio”.

James E. Faust, “Elecciones”, Liahona, mayo de 2004

“No tomamos decisiones sabias si usamos nuestro albedrío en oposición a la voluntad de Dios o al consejo del sacerdocio. Las bendiciones y las oportunidades del mañana dependen de las elecciones que hagamos hoy”.

Patience O., “Normas: ¿Una carga o una bendición?” Liahona, diciembre de 2010

“Aquellos que dicen que las normas de la Iglesia son restricciones, probablemente conocen a algunos miembros que al seguirlas lo hacen como si fueran una carga y no un beneficio. Si quieres que tus amigos sepan que tus normas te libran de adicciones, entonces sé feliz y, a través de un cuerpo, una mente y un corazón sanos, trata de mostrar el gozo que tienes. Enseñamos por medio del ejemplo y no sólo con las palabras. Demuéstrales las bendiciones del tener normas por la manera en que uses tu albedrío al elegir las cosas buenas”.

Julio César Merlos, “Noches de hogar inolvidables”, Liahona, septiembre de 2006

“Una de las lecciones que nos dio en la noche de hogar tuvo gran influencia en mí. Fue cuando nos habló del albedrío”.

Greg Burgoyne, “Haciendo surf en zonas prohibidas”, Liahona, agosto de 2006

“En un reciente viaje a Hermanus, Sudáfrica, aprendí la importancia del albedrío”.