Cómo está organizada la Iglesia

Jesucristo está a la cabeza de la Iglesia. Bajo Su dirección, las Autoridades Generales y los líderes locales guían y enseñan a los miembros de la Iglesia en todo el mundo.


Líderes generales

Las Autoridades Generales están constituidas por la Primera Presidencia, el Quórum de los Doce Apóstoles, la Presidencia de los Setenta, el Primer y el Segundo Quórum de los Setenta y el Obispado Presidente. (Véase Autoridades Generales para obtener más información sobre las responsabilidades de estos líderes.)

Áreas

La Iglesia a escala mundial está dividida en áreas geográficas. Por ejemplo, “Europa”, “Asia Norte”, “Caribe” y “Centroamérica” son nombres de áreas específicas de la Iglesia. La Primera Presidencia ha asignado a la Presidencia de los Setenta para presidir sobre las áreas en los Estados Unidos y Canadá. En las otras zonas, la Primera Presidencia asigna presidencias de área para presidir sobre las áreas seleccionadas bajo la dirección del Quórum de los Doce. Una presidencia de área está constituida por un presidente y dos consejeros. Un presidente de área es usualmente una Autoridad General seleccionada de entre el Primer o el Segundo Quórum de los Setenta, mientras que los consejeros pueden ser Autoridades Generales o Setentas de Area seleccionados de entre los otros Quórumes de los Setenta.

Los miembros de la Presidencia de los Setenta o de las presidencias de área viajan frecuentemente dentro del área asignada para enseñar y animar a los líderes locales y a los miembros de la Iglesia. Se asigna también a los Setentas de Área a reunirse con los presidentes de estaca en su área e instruírlos, bajo la dirección de la presidencia de área o la Presidencia de los Setenta.

Estacas

La mayoría de las áreas de la Iglesia están divididas en estacas, las que usualmente comprenden de cinco a doce congregaciones que se denominan barrios o ramas. Fue el profeta Isaías quien empleó el término estaca. Él describió la Iglesia en los últimos días como una tienda asegurada por estacas (véase Isaías 33:20; 54:2).

Un presidente de estaca y dos consejeros dirigen la estaca. El presidente de estaca es el sumo sacerdote que preside en una estaca. Estos líderes velan por el bienestar espiritual y temporal de los miembros de la Iglesia.

La presidencia de estaca llama a doce sumos sacerdotes a conformar el sumo consejo de la estaca. Bajo la dirección de la presidencia de estaca, los miembros del sumo consejo colaboran en la supervisión de la obra de la Iglesia en la estaca, desempeñando muchas tareas administrativas y de asesoría.

En forma similar a la administración general de la Iglesia, una estaca tiene presidencias de las organizaciones de la Sociedad de Socorro, los Hombres Jóvenes, las Mujeres Jóvenes, la Primaria y la Escuela Dominical. Estas presidencias asesoran a sus respectivas organizaciones en cada barrio de la estaca.

Las estacas también tienen un patriarca, un hombre que es ordenado para dar bendiciones patriarcales a los miembros de la estaca. Las bendiciones patriarcales otorgan guía y consejo inspirado y específico del Señor a quien la recibe.

Barrios

A semejanza de la Iglesia en la antigüedad, los miembros de la Iglesia hoy en día están organizados en congregaciones. Las congregaciones grandes (de aproximadamente 300 miembros o más) se denominan barrios. Las congregaciones más pequeñas se llaman ramas. Un barrio está dirigido por un obispo y dos consejeros, quienes conforman un obispado; mientras que las ramas son dirigidas por un presidente de rama y dos consejeros. A continuación se describen las responsabilidades de un obispo, que son similares a las de un presidente de rama.

Obispo

Un obispo tiene muchas responsabilidades. Además de velar por todos los miembros del barrio, tiene una responsabilidad particular de guiar a los hombres y a las mujeres jóvenes del barrio. Él supervisa la enseñanza, la obra misional y el crecimiento espiritual del barrio. Es responsable de realizar entrevistas de dignidad, aconsejar a los miembros y administrar la disciplina de la Iglesia. Es responsable de cuidar del pobre y del necesitado, supervisa las finanzas, los registros y el uso y la seguridad del centro de reuniones.

Al obispo le asisten en estas y otras responsabilidades, dos consejeros, un secretario ejecutivo, diversos secretarios y los líderes de las organizaciones del barrio. Se llevan a cabo reuniones de liderazgo regularmente para que el obispo, y quienes le ayudan, analicen en consejo el bienestar de los miembros del barrio.

Sacerdocio de Melquisedec

Los varones adultos dignos de la Iglesia reciben el Sacerdocio de Melquisedec, que es la autoridad de Dios para efectuar ordenanzas sagradas y dirigir la Iglesia. Los hombres que poseen el Sacerdocio de Melquisedec pueden administrar ordenanzas, tales como otorgar el don del Espíritu Santo y dar bendiciones de salud por la imposición de manos. En un barrio, los hombres que poseen el Sacerdocio de Melquisedec pertenecen o bien al quórum de élderes o al grupo de sumos sacerdotes.

Un presidente y dos consejeros dirigen el quórum de élderes. Cada domingo el quórum de élderes se reúne para estudiar el Evangelio y recibir instrucción tocante a sus deberes, los que incluyen enseñar y velar por los miembros del barrio (véase D. y C. 20:42). La orientación familiar es una forma de cumplir con este deber. A través de la orientación familiar dos poseedores del sacerdocio son responsables de visitar a los miembros en sus hogares para enseñarles, prestarles servicio y velar por ellos. El quórum de élderes puede también recibir asignaciones del obispo o del presidente de estaca para realizar proyectos específicos de servicio.

El grupo de sumos sacerdotes en el barrio es dirigido por un líder de grupo y dos asistentes (el quórum de sumos sacerdotes está conformado por todos los sumos sacerdotes de la estaca y lo preside el presidente de estaca). El grupo de sumos sacerdotes se reúne los domingos para estudiar el Evangelio y ser instruido en sus deberes. Los sumos sacerdotes tienen los mismos deberes que los élderes (incluso la orientación familiar). Ellos también pueden oficiar o presidir en el barrio y administrar las cosas espirituales (véase D. y C. 107:10, 12). El obispo o el presidente de estaca pueden dar asignaciones específicas al grupo de sumos sacerdotes.

La Sociedad de Socorro

Todas las mujeres del barrio, de 18 años en adelante, así como las que son menores de 18 que estén casadas o sean madres solteras, pertenecen a la organización de la Sociedad de Socorro. El propósito de la Sociedad de Socorro es organizar, enseñar e inspirar a las mujeres para prepararlas para las bendiciones de la vida eterna. Las miembros de la Sociedad de Socorro cumplen con este propósito al aumentar su fe y rectitud personal, fortalecer a las familias y los hogares y al buscar y socorrer a los necesitados.

El obispo llama a mujeres ejemplares del barrio para servir como la presidencia de la Sociedad de Socorro, la que normalmente consta de una presidenta y dos consejeras, asistidas por una secretaria. Se pueden llamar a instructoras y coordinadoras adicionales. La Sociedad de Socorro se reúne los domingos para impartir instrucción en el Evangelio y en otras ocasiones adicionales, según lo determinen la presidencia de la Sociedad de Socorro y el obispo.

La organización de la Sociedad de Socorro también provee una red de apoyo personalizado, que brinda a las mujeres la oportunidad de cuidar, fortalecer y enseñarse las unas a las otras. En este programa, llamado maestras visitantes, se asigna una pareja de hermanas a cada mujer, para visitarla en su hogar mensualmente, compartir con ella un mensaje religioso y ofrecerle su ayuda si fuere necesario.

Los Hombres Jóvenes

Los varones dignos son ordenados al oficio de diácono en el Sacerdocio Aarónico a la edad de 12 años. Ellos avanzan al oficio de maestro a los 14 años y al oficio de presbítero a los 16. En estos oficios del sacerdocio, ellos tienen la autoridad para administrar la Santa Cena a la congregación; además, los presbíteros pueden efectuar bautismos. El obispo del barrio es el presidente del Sacerdocio Aarónico. Él llama a hombres adultos ejemplares para servir como la presidencia y asesores en la organización de los Hombres Jóvenes.

El propósito de la organización de los Hombres Jóvenes es ayudar a los jovencitos a aprender y cumplir con sus deberes del Sacerdocio Aarónico y prepararlos para las responsabilidades futuras como misioneros, esposos, padres y líderes en la Iglesia. Los hombres jóvenes se reúnen los domingos para recibir instrucción en el sacerdocio, y durante la semana para actividades sociales, culturales y de servicio. En el curso de estas reuniones ―y en su tiempo personal― los jóvenes participan en un programa llamado Mi Deber a Dios, el cual los ayuda a fortalecer su testimonio y su relación personal con Dios; también los ayuda a aprender y cumplir con sus deberes del sacerdocio y a vivir conforme a las normas del Evangelio.

Las Mujeres Jóvenes

Las mujeres jóvenes, desde los 12 a los 17 años, pertenecen a la organización de las Mujeres Jóvenes del barrio. El propósito de esta organización es ayudar a las mujeres jóvenes a forjar sus testimonios de Cristo y prepararlas para recibir las bendiciones del templo. La organización de las Mujeres Jóvenes también las prepara para sus futuros roles como mujeres de la Iglesia y para contribuir a la sociedad.

El obispo llama a mujeres adultas ejemplares en el barrio para servir como la presidencia y asesoras de la organización de las Mujeres Jóvenes. Las mujeres jóvenes se reúnen los domingos para recibir instrucción en el Evangelio y durante la semana para actividades sociales, culturales y de servicio. En el curso de estas reuniones ―y en su tiempo personal― las mujeres jóvenes también participan en un programa llamado El Progreso Personal, en el cual se establecen y alcanzan metas en ocho áreas de valores.

La Escuela Dominical

Las clases de la Escuela Dominical se imparten cada domingo y duran aproximadamente una hora. La Escuela Dominical ofrece a los miembros mayores de 12 años instrucción en el Evangelio específica para cada grupo de edad (los menores de 12 años asisten a la Primaria). La presidencia de la Escuela Dominical de barrio usualmente está compuesta por un presidente y dos consejeros, asistidos por un secretario y por maestros llamados para instruir a los diversos grupos de edades.

La Primaria

La Primaria es para niños y niñas desde los 18 meses hasta los 11 años. Tiene como propósito ayudar a los niños a entender el evangelio de Jesucristo y a prepararles para hacer y guardar convenios sagrados. Los niños asisten a las clases de la Primaria durante dos horas cada domingo, mientras sus padres toman parte en otras reuniones de la Iglesia. Los niños también participan en forma regular de los días de actividades, lo que les brinda la oportunidad de interactuar entre sí, tener recreación sana en actividades físicas, creativas, culturales y de servicio; también participan del programa Fe en Dios, el cual les ayuda a vivir los principios del Evangelio y a desarrollar sus testimonios.

Cada barrio tiene una presidencia de la Primaria, compuesta por una presidenta y dos consejeras. Estas tres mujeres cuentan con el apoyo de una secretaria, maestras/os para los diferentes grupos de edades, una líder de música, una pianista y líderes de días de actividades.