Familias

familia estudiando el Evangelio junta

Tener un hijo con necesidades singulares puede ser el comienzo de una travesía que conduzca a grandes bendiciones espirituales. Aprender a criar a un hijo con una discapacidad es un proceso y no un suceso.

Introducción

Es probable que en ocasiones sienta pesar al tratar de comprender la discapacidad de su hijo y su función como padre o madre. Sin embargo, tener un hijo con necesidades singulares puede ser el comienzo de una travesía que conduzca a grandes bendiciones espirituales. Acérquese al Padre Celestial y permita que Su Espíritu le dé consuelo e instrucción. Confíe en que Dios le ayudará a estar a la altura de este reto y que le bendecirá con conocimiento y comprensión al tomar decisiones concernientes al bienestar de su hijo.

Véase también:

Busque orientación y ayuda

  • Consulte frecuentemente al Señor por medio de la oración y del estudio de las Escrituras. El Espíritu Santo puede brindarle consuelo y entendimiento concerniente a las necesidades particulares de su hijo.
  • Aprenda todo lo que pueda en cuanto a la discapacidad. Los profesionales y las fuentes confiables de información pueden ayudarle a comprender la discapacidad y las necesidades de su hijo. No tenga temor de preguntar.
  • Hable con otros padres que compartan sus valores y que pasen por dificultades similares. Ello puede ayudarle a comprender sus propios sentimientos y proporcionarle un apoyo valioso.
  • Procure tener una perspectiva eterna. Confíe en que nuestro Padre Celestial los ama a usted y a su hijo. Él escuchará y contestará sus oraciones. El sacrificio que haga por su hijo puede ser una bendición que le acerque a nuestro Padre Celestial.
  • Recuerde que usted se está preparando para la eternidad. La discapacidad de su hijo es temporal. Los espíritus no son discapacitados.
  • Aprenda a reconocer al Señor en su vida.

Fortalezca a su familia

Algunas discapacidades pueden incluir diferencias físicas; no obstante, tal vez la discapacidad de su hijo no sea visible o fácilmente reconocible. Es probable que ello haga que sea más difícil para los hermanos, abuelos y otros familiares comprender la discapacidad de su hijo y saber cómo ser de ayuda.

Recuerde que tal vez sus parientes experimenten los mismos sentimientos de ignorancia y temor que usted sintió al conocer el diagnóstico. Además, la aceptación de la enfermedad puede resultar más difícil para algunos integrantes de la familia.

  • Tan pronto como usted entienda el diagnóstico de su hijo, explíqueselo a los demás hijos y al resto de los familiares con espíritu de oración.
  • Ayude a los miembros de la familia a comprender la discapacidad. Responda sus preguntas con sinceridad.
  • Tengan paciencia unos con otros a medida que los integrantes de la familia se adapten a los nuevos retos y a los cambios.
  • Pida a los hijos, los abuelos y a otros familiares que ayuden de maneras específicas; ello contribuirá a que se sientan incluidos.
  • No permita que la discapacidad se convierta en el centro de todas las actividades familiares. Hagan algunas cosas que sean especiales para el hijo que tenga la discapacidad, pero también realicen otras actividades que satisfagan las necesidades de los demás hijos. Si fuera posible, hagan cosas que incluyan a todos los integrantes de la familia.
  • Mantenga el equilibrio en la familia; ayude a todos sus integrantes a entender que se los ama y que todos deben adaptarse al resto.
  • Recobre su energía; dedique tiempo a relajarse lejos de las constantes exigencias que existan.
  • Fortalezca su matrimonio; pase tiempo con su cónyuge haciendo cosas que ambos disfruten.
  • Esfuércese por mantener un equilibrio entre el alentar la independencia y el proteger a su hijo. Haga cosas que aprovechen los puntos fuertes de su hijo y trátelo con tanta normalidad como sea posible. Conceda a su hijo toda oportunidad posible para cultivar sus aptitudes, talentos y habilidades.