Atracción hacia personas del mismo sexo


“La gente nos pregunta cuál es nuestra postura con respecto a aquellos que se consideran gays y lesbianas. Mi respuesta es que los amamos como hijos e hijas de Dios, que quizás tengan inclinaciones poderosas que pueden ser difíciles de dominar. La mayoría de la gente tiene inclinaciones de una u otra clase en diferentes épocas. Si ellos no actúan en conformidad con esas inclinaciones, entonces pueden seguir adelante como todos los demás miembros de la Iglesia. Si violan la ley de castidad y las normas morales de la Iglesia, entonces están sujetos a la disciplina de la Iglesia, tal como los demás” (Gordon B. Hinckley, Liahona, Ene. 1999).

Información adicional

“Deseamos ayudar a esas personas, fortalecerlas, auxiliarlas en sus problemas y socorrerlas en sus dificultades; pero no podemos quedarnos sin hacer nada si se entregan a actividades inmorales, si intentan sustentar, defender y vivir lo que llaman el matrimonio de personas del mismo sexo. Permitir semejante cosa sería restarle importancia tanto a la sumamente seria y sagrada base del matrimonio autorizado por Dios como al propósito mismo de éste que es el de tener hijos” (Liahona, enero de 1999, pág. 83).

Véase también Castidad 

Referencias de las Escrituras