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Mujeres Jóvenes

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Integridad  

Imagen de Integridad

Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad (Job 27:5).

Tendré el valor moral de hacer que mis acciones sean compatibles con el conocimiento que tspao del bien y del mal.

Experiencias que se requieren con un valor

Completa las siguientes tres experiencias requeridas del valor. Cuando termines, pídele a uno de tus padres o a un líder que firme y escriba la fecha en cada una de las experiencias.

La integridad es la buena disposición y el deseo de vivir de acuerdo con nuestras creencias y normas. Lee Moroni 10:30–33 y piensa en lo que significa abstenerse “de toda impiedad”. Lee el folleto Para la Fortaleza de la Juventud. Reflexiona en la forma en que las normas del Señor difieren de las del mundo. Escribe en tu diario normas apropiadas en cuanto a la conducta, al vestir, la conversación, la literatura, películas, televisión, internet, música, teléfonos móviles o celulares y otros medios de comunicación. Escribe también tu plan para mantenerte moralmente limpia y digna de asistir al templo. Después de guardar tus normas por un mínimo de un mes, escribe tus sentimientos en tu diario y continúa cumpliendo con tu cometido.

Haz una autoevaluación de tu integridad. Hazte las siguientes preguntas: ¿Evito el chisme, los chistes inapropiados, las blasfemias, las malas palabras y el tomar a la ligera los temas sagrados? ¿Soy totalmente verídica, moralmente limpia, honrada, digna de confianza en mis estudios y otras actividades? Ruega diariamente para que la fortaleza y la guía del Espíritu Santo te ayuden a vivir con integridad. Anota en tu diario lo que puedes hacer para mejorar tu integridad y al menos un hábito nuevo que quieras desarrollar.

El Salvador es el ejemplo perfecto de integridad; Él hizo lo que le prometió al Padre que haría. Lee 3 Nefi 11:10–11. Estudia la vida de otros personajes de las Escrituras que hayan vivido con integridad. Lee Génesis 39; el libro de Ester; Job 2:3; 27:3–6; Daniel 3 y 6; Hechos 26; Doctrina y Convenios 124:15; y José Smith—Historia 1:21–25. En tu diario señala las formas en las que esas personas demostraron integridad. Piensa en alguna ocasión en la que hayas tenido el valor de demostrar integridad, especialmente cuando no era lo más fácil. Comparte tu experiencia y tus sentimientos al respecto en una reunión de testimonio o en una lección con tus padres o un líder.

Experiencias adicionales con un valor

Completa tres experiencias adicionales con un valor. Puedes elegir de las siguientes opciones o escribir hasta dos propias. Uno de tus padres o un líder debe aprobar las que escribas tú misma antes de que comiences a trabajar en ellas. Una vez que termines, pídele a uno de tus padres o a un líder que firme y escriba la fecha en cada una de las experiencias.

Busca en un diccionario la palabra integridad. Entrevista a tu madre, a tu abuela o a otra mujer a la que respetes y pregúntale qué entiende por esa palabra y cómo la aplica en su vida. Haz una lista de lo que puedes hacer para que tus hechos concuerden con tu conocimiento del bien y del mal, y escribe en tu diario lo que para ti significa tener integridad.

Estudia lo que significa ser testigo. Lee Mosíah 18:9 y escribe en tu diario cómo puedes personalmente “ser [testigo] de Dios en todo tiempo, en todas las cosas y en todo lugar”. Escoge algún comportamiento personal que debas mejorar para ser un mejor ejemplo. Practica el nuevo comportamiento durante dos semanas para tener integridad en tu vida. Anota en tu diario el progreso que hayas tenido.

El vivir la ley del ayuno es una oportunidad para poner en práctica la integridad. Un domingo de ayuno abstente de tomar alimentos y bebidas durante dos comidas consecutivas y contribuye a la ofrenda de ayuno que done tu familia. Dedica tu ayuno a un propósito específico. Podrías ayunar por algún amigo enfermo, para vencer un mal hábito, para obtener una bendición especial para ti misma o para alguien más o para dar gracias. Comienza y concluye tu ayuno con una oración.

Enumera los asuntos, las modas y los problemas que debilitan a la familia. Lee el mensaje de la Primera Presidencia que se encuentra en la página 1 de este libro, “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” (véase la página 101) y la sección sobre la familia de Para la Fortaleza de la Juventud. Después, busca en la revista Liahona el consejo de aquellos a los que sostenemos como profetas videntes y reveladores. Escribe en tu diario un plan para fortalecer a tu familia actual y los valores y las tradiciones que quieres establecer en tu futura familia.

Experiencias personalizadas con un valor

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Proyecto con un valor

Después de completar seis experiencias con el valor integridad, crea un proyecto que te ayude a poner en práctica lo que hayas aprendido. Debe representar un esfuerzo importante que requiera un mínimo de diez horas. Con oración, busca la guía del Espíritu Santo para seleccionar un proyecto que sea significativo.