Mantener la seguridad durante las actividades de la Iglesia

 

Las actividades deberían suponer para los participantes un riesgo mínimo de lastimarse o de contraer alguna enfermedad, así como de dañar la propiedad. Durante las actividades, los líderes deben hacer todo lo posible para garantizar la seguridad. Al planificar eficazmente y seguir las precauciones de seguridad, los líderes pueden reducir el riesgo de accidentes.

Las actividades deben incluir las capacitaciones correspondientes y la supervisión adecuada. Además, deben ser apropiadas para la edad y la madurez de los participantes.

Los líderes deben estar preparados para las emergencias que se podrían presentar. Ellos también deben saber de antemano cómo comunicarse con las autoridades locales y los servicios de emergencia.

Los siguientes recursos les ayudarán a planificar y llevar a cabo actividades seguras y exitosas: