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Cinco formas de seguir el consejo de los líderes del sacerdocio

El Señor les habló a Sus discípulos y le enseñó a la gente de Su época. Hoy continúa haciéndolo.

Aunque el Salvador no se encuentre físicamente entre nosotros, ha llamado a miembros de Su Iglesia para que nos dirijan y nos guíen, y nos pide que sigamos el consejo de ellos, pues lo reciben por medio del Espíritu Santo.

¿Quién puede recibir revelación que se aplique a mí?

La revelación puede llegarte por medio del Espíritu y también mediante líderes del sacerdocio que han sido apartados para llamamientos específicos que les permiten recibir guía para las personas que les han sido confiadas.

El profeta recibe revelación para toda la Iglesia; la Presidencia de Área la recibe para tu Área; tu presidente de estaca, para tu estaca; y tu obispo, para tu barrio. La revelación llega a estas personas en su llamamiento, pero proviene de la misma fuente: el Padre Celestial.

¿Qué quiere decir sostener a nuestros líderes?

El levantar el brazo derecho en forma de escuadra cuando sostenemos a las personas es una demostración física de que prometemos honrarlos, respetarlos y apoyarlos mientras procuran magnificar sus llamamientos. El seguir el consejo de nuestros líderes es una manera de sostenerlos. Los líderes tienen sabiduría y visión, y sus enseñanzas tienen el fin de ayudarnos a vivir el Evangelio. Si obedecemos su consejo, tendremos más fe y se fortalecerá nuestro testimonio.

A continuación se presentan cinco formas en que puedes seguir el consejo de tus líderes del sacerdocio:

1. Asistir a la conferencias generales, de estaca y de barrio. Sería bueno que llevaras papel y lápiz para tomar notas. Mientras escuchas a tus líderes del sacerdocio, anota cualquier impresión que recibas, cosas que debas hacer o cambios que debas realizar en tu vida. Asegúrate de tomar nota cuando te hablan en otras reuniones de la Iglesia o en entrevistas.

2. Orar para lograr un testimonio de los consejos que dan. El Espíritu Santo te puede testificar que el consejo que ellos han dado es la voluntad del Padre Celestial.

Para apoyar a los líderes locales puedes hacer lo siguiente:

Aceptar el llamado a servir.

Ayudar cuando te lo pidan.

Prepararte para las lecciones leyéndolas con tiempo.

Orar por tus líderes.

Participar en clase.

3. Hacer planes específicos en cuanto a cómo aplicarás el consejo en tu vida. Por ejemplo, los profetas han aconsejado a los miembros de la Iglesia que estudien. ¿Cuáles son tus planes? ¿Irás a la universidad o a una escuela de artes y oficios? ¿Qué estudiarás? ¿Cuándo lo harás? ¿Qué estás haciendo ahora con el fin de prepararte para que te acepten en el programa que deseas?

4. Mantenerte informado. Entérate de los consejos más actuales de los líderes leyendo material de la Iglesia. Para la Fortaleza de la Juventud es un recurso excelente. La revista Liahona y LDS.org contienen las palabras de los profetas y apóstoles. Si tu barrio o rama tiene un boletín, lee los mensajes que hayan dado tus líderes locales del sacerdocio. Y sobre todo, repasa lo que hayan dicho los líderes en las conferencias generales más recientes.

5. Empezar en seguida. A veces quizá nos sintamos tentados a demorarnos en seguir el consejo de nuestros líderes. Después de hacer planes específicos para poner en práctica ese consejo, empieza a hacerlo de inmediato.

Acepté el desafío del obispado

Cuando me acercaba al final del séptimo año de la escuela, empecé a sentir que me faltaba algo. Oraba cada noche y participaba en la Iglesia, pero parecía que no era suficiente. Había pensado en leer el Libro de Mormón para averiguar si la Iglesia era realmente verdadera, pero tenía mucho miedo de hacer algo fuera de mi zona de comodidad.

El obispado de mi barrio desafió a nuestro grupo de jóvenes a leer regularmente las Escrituras individualmente. Yo quería hacerlo, pero sentía que no tenía tiempo.

Entonces tuve la fuerte impresión de que tenía que leer el Libro de Mormón y averiguar si era verdadero. Sentía que no podría estar en paz si no lo hacía.

Empecé a leer y, cuando apenas había llegado a la mitad del primer capítulo, sentí el Espíritu muy fuerte, como jamás lo había sentido. Sentí tanta paz; quería sentirme así siempre.

Agradezco que mis líderes fueran inspirados a desafiarnos a leer el Libro de Mormón. Ellos siempre están listos para ayudar cuando tengo un problema espiritual. Sé que el Evangelio es verdadero, porque me ha bendecido muchísimo.

Camryn G., Utah, EE. UU.

Participa en la conversación

Durante el mes de junio estudiarás acerca del sacerdocio en las clases de las Mujeres Jóvenes, en la Escuela Dominical y en los quórumes del sacerdocio. Piensa en qué dudas tienes acerca del sacerdocio, la influencia que tiene en tu vida y cómo puedes apoyar a los líderes del sacerdocio. Comparte las preguntas que tengas con tus padres o líderes para que puedan ayudarte a entender mejor las doctrinas del sacerdocio en las lecciones de este mes.

También sería buena idea que pienses en experiencias que hayas tenido en las que el sacerdocio haya bendecido tu vida. Anota tus sentimientos y considera la posibilidad de compartirlos con los demás en tu casa, en la capilla o en medios sociales. También puedes compartir tus ideas y experiencias al seguir el consejo de los líderes del sacerdocio haciendo clic en Comparte tu experiencia a continuación.

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