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    Cómo alistarte (y mantenerte alistado) en el batallón de jóvenes

    David Dickson Church Magazines

    De manera que deseas ser parte de la causa más grande en la tierra. ¡Así es cómo se hace!

    El profeta de Dios llamó a un ejército y diste un paso hacia adelante para unirte a las filas. Pero, ¿qué sentiste diferente en los días y semanas que siguieron?

    Hubo al menos una oportunidad de que ese cambio que sentiste sea más sutil de lo que estabas esperando.

    En contraste, cuando te alistas en el servicio militar o como misionero de tiempo completo, tu vida cambia por completo el primer día a lo que era el día anterior. Tienes que usar ropa nueva, seguir reglas nuevas, hay un horario totalmente diferente, vives en un nuevo lugar y en la mayoría de los casos, ya no hay nadie a tu alrededor que conozcas.

    ¡Eso es un gran cambio! Tu mundo entero se altera de la noche a la mañana.

    ¿Pero unirse al batallón de jóvenes? Todavía duermes en la misma cama, comes la misma comida y mantienes casi el mismo horario (con pequeñas excepciones). ¿En realidad es tan importante unirse? ¡Absolutamente! Debes mirar y ver cómo esto se desarrolla.

    Cómo alistarte

    En el Devocional mundial para los jóvenes que se realizó el 3 de junio de 2018, el presidente Russell M. Nelson extendió la siguiente invitación: “Invito a todas las jovencitas y a todos los jóvenes de 12 a 18 años de edad de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a que se alisten en el batallón de jóvenes del Señor para ayudar a recoger a Israel”.

    Bastante claro, ¿verdad? Ese mensaje es para cada joven de la Iglesia. También dio los siguientes cinco pasos para saber cómo alistarse. No se necesitan formularios, documentación, ni entrevistas oficiales.

    1. Llevar a cabo un ayuno de siete días de las redes sociales.
    2. Hacer un sacrificio semanal de tiempo para el Señor durante tres semanas.
    3. Mantenerse en el camino de los convenios. Si están fuera de él, arrepentirse y volver al camino.
    4. Orar diariamente para que todos los hijos de Dios puedan recibir las bendiciones del evangelio de Jesucristo.
    5. Destacarse. Ser diferentes. Ser una luz. Obsequiar a un amigo una copia del folleto Para la Fortaleza de la Juventud.

    Eso también está muy claro. Echa un vistazo a los cinco pasos y es fácil pensar qué hiciste luego de tres semanas. ¿Hiciste el ayuno de las redes sociales de siete días? “¡Sí!”. ¿Estuviste tres semanas en el bautisterio del templo? “¡Sí!”. ¿Repartiste el cuadernillo Para la Fortaleza de la Juventud e hiciste oraciones diarias con respecto a la obra misional? “¡Sí, en efecto! “¡Ya estoy haciendo las cosas necesarias para mantenerme en el camino de los convenios!”.

    Sin embargo, esta es la parte interesante acerca de “alistarse”. Es el comienzo; nunca el fin. Por ejemplo, recuerdas ese ayuno de las redes sociales, ¿escuchaste la parte en la que el presidente Nelson te pidió que prestaras mucha atención a cualquier cosa que debías cambiar después de eso? “Después de siete días, fíjense si hay algunas cosas que deseen dejar de hacer y otras que quieran comenzar a hacer”.

    Los siete días eran solo el comienzo. Un nuevo comienzo, si quieres. La mayor influencia en tu vida no solo será esa semana sin redes sociales. No, esa acción es pequeña en comparación con lo que sucede si pones en práctica las lecciones que aprendiste para el resto de tu vida.

    Sucede lo mismo con el resto de los puntos mencionados para alistarse.

    Después de que te hayas alistado

    El batallón de los jóvenes tiene una función a largo plazo mucho más allá de tu juventud. El presidente Nelson pidió que oraras a diario para que todos los hijos de Dios reciban el Evangelio. ¿Te imaginas el impacto que podría tener si cumples esta meta durante los próximos sesenta años o más?

    Nunca dudes de esta verdad de las Escrituras: “Por medio de cosas pequeñas y sencillas se realizan grandes cosas” (Alma 37:6). Las cosas pequeñas suman, en especial con el tiempo.

    Así que aunque no haya una ceremonia oficial de inicio luego de que te alistes ni un horario muy diferente que cumplir, no tengas la menor duda, esto es muy importante: Te has comprometido para ayudar en la causa más grande en la tierra y el mundo será mejor a partir de allí debido a lo que haces.

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    ¿Cómo ha cambiado tu vida desde que el presidente Nelson te invitó a alistarte en el batallón de jóvenes del Señor? Comparte tu experiencia a continuación.

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