Saltar navegador principal
Menú de los Jóvenes

Cómo recibir la palabra de Dios

Neil L. Andersen Of the Quorum of the Twelve Apostles

Aferrémonos a las palabras de los profetas. Aferrémonos a la barra de hierro.

Nefi prometió que “quienes escucharan la palabra de Dios y se aferraran a ella… no perecerían jamás; ni los vencerían las tentaciones… del adversario para cegarlos y llevarlos hasta la destrucción” (1 Nefi 15:24).

La barra de hierro es la palabra de Dios. Me gusta pensar de esta manera: la palabra de Dios contiene tres elementos muy fuertes que se entrelazan y se sostienen mutuamente para formar una barra inquebrantable:

1. Las Escrituras o las palabras de los antiguos profetas. Recordarán la pregunta penetrante del élder David A. Bednar: “¿Estamos, tanto ustedes como yo, leyendo, estudiando y escudriñando las Escrituras diariamente de una manera que nos permita asirnos a la barra de hierro?” 1.

2. La revelación personal y la inspiración que nos llega por medio del Espíritu Santo. El presidente Boyd K. Packer lo dijo de esta manera: “Si se aferran a la barra de hierro, podrán seguir adelante a tientas con el don del Espíritu Santo… Aférrense a la barra de hierro y no se suelten. Por medio del poder del Espíritu Santo pueden sentir su camino en la vida. (Véanse 3 Nefi 18:25; D. y C. 9:8.)” 2

3. Las palabras de los profetas vivientes. También debemos aferrarnos a la palabra de Dios que nos proporcionan los profetas vivientes. Mi oración es que aumentemos nuestra atención a lo que enseñan los profetas vivientes, aceleremos nuestra respuesta a lo que estamos aprendiendo y profundicemos nuestro entendimiento de lo que significa aferrarnos a sus palabras.

En un mes tendremos la oportunidad de participar en la conferencia general de la Iglesia y escuchar los mensajes de los profetas vivientes. La conferencia general es un momento para dejar de hacer lo que estamos haciendo, escuchar a los siervos del Señor y, con espíritu de oración, fijar nuestro curso para los próximos meses. Ten a bien considerar estas preguntas:

  • ¿He marcado la conferencia general en mi calendario para que pueda escuchar cada una de las sesiones disponibles para mí?
  • ¿Cómo me prepararé durante este mes que viene para estar espiritualmente preparado para recibir los mensajes?

Y cuando la conferencia general concluya, podríamos preguntarnos:

  • ¿Qué impresiones específicas recibí durante la conferencia?
  • ¿Qué cambios necesarios haré en mi vida?

La barra de hierro es la palabra de Dios. Las Escrituras, las palabras de los profetas vivientes y el don del Espíritu Santo son poderosos en su capacidad para mantenernos a salvo. Aferrémonos a las palabras de los profetas. Aferrémonos a la barra de hierro.

¿Qué has hecho para seguir el consejo del élder Andersen? Haz clic en Comparte tu experiencia a continuación.

Adaptado de “Asíos con firmeza a las palabras de los profetas” (Charla fogonera del Sistema Educativo de la Iglesia para jóvenes adultos, 4 de marzo de 2007).

Notas

  1. Véase David A. Bednar, “A Reservoir of Living Water” [Una reserva de agua viva] (charla fogonera del Sistema Educativo de la Iglesia para jóvenes adultos, 4 de febrero de 2007), speeches.byu.edu.
  2. Boyd K. Packer, “Lehi’s Dream and You” [El sueño de Lehi y tú] (discurso del devocional en la Universidad Brigham Young, 16 de enero de 2007) speeches.byu.edu.

Error en el envío del formulario. Asegúrate que todos los campos se han completado correctamente e inténtalo de nuevo.

 
1000 caracteres restantes