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Cómo compartir el Evangelio

Élder M. Russell Ballard Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Hermanos y hermanas, ¿estamos listos para hacer algo? 

No es necesario que nos disculpemos por nuestras creencias ni que nos retractemos de lo que sabemos que es verdadero; pero podemos compartirlo con un espíritu de amor comprensivo, firme y confiadamente, con nuestra mira puesta en la gloria de Dios, sin forzar a quienes nos escuchen ni sentir que hemos fracasado en nuestro deber si ellos no aceptan de inmediato lo que creemos.

¿En qué forma has aplicado esto?

Estoy muy agradecida de haberme criado en la Iglesia. Me encanta compartir el Evangelio y trato de ser un buen ejemplo, porque sé que mis amigos y otras personas me están observando, en especial mi Padre Celestial. Nada de lo que hagas es ignorado ni pasa desapercibido por nuestro Padre Celestial. Debes esforzarte para hacer lo correcto y compartir el Evangelio con Sus hijos, ya que hay un sinnúmero de oportunidades para hacer esto; solo tienes que orar para encontrar esas oportunidades y aprovecharlas. —Chari G., Arkansas, EE. UU.

Cuando contamos con la compañía del Espíritu Santo, podemos hacer algunas cosas muy sencillas para ayudar a los miembros menos activos de la Iglesia y a los que no son miembros a obtener un mejor entendimiento del Evangelio en su vida. No necesitamos un nuevo programa para hacer esto; no necesitamos tener un manual, un llamamiento ni una reunión de capacitación. Lo único que se necesita es que los buenos miembros de la Iglesia aprendan a confiar en el poder del Espíritu Santo y, con ese poder, tiendan una mano e influyan en la vida de los hijos de nuestro Padre. No podemos prestar mejor servicio que el de compartir nuestro testimonio personal con aquellos que carecen de un entendimiento del Evangelio restaurado de Jesucristo.

Así que, hermanos y hermanas, ¿estamos listos para hacer algo? ¿Puede cada uno de nosotros decidirse hoy a incrementar su propia preparación espiritual procurando la guía del Espíritu Santo y, entonces, con la compañía de Su poder, bendecir a otros hijos de nuestro Padre Celestial con el entendimiento y el conocimiento de que la Iglesia es verdadera?

Yo doy testimonio de que el Salvador vive y de que bendecirá a cada uno de nosotros si hacemos todo lo posible para que progrese la gran obra de Su Iglesia. Ruego que cada uno de nosotros tome la determinación de hacer algo más.

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