Seis maneras divertidas de hacer historia familiar

¿Quieres hacer historia familiar pero no sabes por dónde empezar? Prueba algunas de estas ideas.

Tal vez hayas notado que últimamente se ha hablado mucho sobre la participación de los jóvenes en la historia familiar. Se te ha dicho que tu generación, tan hábil con la tecnología, nació para hacer esta obra y cómo el participar de la historia familiar es una fuente de bendiciones. Pero ¿cómo puedes participar exactamente? A continuación te presentamos algunas sugerencias.

Deja un registro de tu vida

Recuerda que el contar tu propia historia forma parte de hacer historia familiar. Es importante llevar un registro de tu vida. Hay muchas maneras de hacer esto: en un diario tradicional, un libro de recuerdos, un blog, un video o una grabación de audio, entre otras. Tu manera de captar tu propia historia puede ser tan única como tú mismo.

Busca algunas ideas de diferentes maneras en que puedes contar tu historia.

Reúnanse y tomen fotos

Es muy probable que los miembros de tu familia (incluso otros familiares) tengan muchas fotos viejas en álbumes o expuestas en su hogar. Esas fotos son una parte importante de tu historia familiar y pueden preservarse mejor y compartirse más fácilmente si están digitalizadas.

Aprende a digitalizar fotos (con un escáner u otro método) y luego podrás ayudar a tus abuelos (u otros parientes) a obtener todas esas fotos publicadas en línea para que estén disponibles para toda la familia. También puedes tomar fotos de parientes vivos, reliquias, lugares, reuniones y mucho más para agregar a tu colección de fotos de la familia.

Aprende más sobre cómo recopilar y subir fotografías a tu árbol genealógico y cómo puedes ayudar a otras personas que no tengan tus habilidades técnicas para hacer lo mismo.

Captura historias

Una manera divertida de empezar a hacer historia familiar es grabar a tus parientes vivos contando historias de su vida. Lo único que necesitas es una manera de registrar (como una grabadora de video o audio, lápiz y papel, aplicaciones para teléfonos inteligentes u otros) y pasar algo de tiempo con un familiar. También sería bueno llevar una lista de preguntas que te ayuden a realizar la entrevista.

Te sorprenderán todas las cosas interesantes que puedes aprender acerca de tus familiares cuando te cuentan historias de su vida. Después de las entrevistas puedes transcribir las historias y subirlas a internet.

Aprende más sobre cómo recopilar y subir fotografías a tu árbol genealógico.

Descubre tu cuadro en abanico

Un cuadro en abanico es una representación visual que muestra ocho generaciones de tu familia. También te muestra dónde te falta información para que puedas comenzar a buscar tus propios antepasados.

Después de hacer su cuadro, Kyle S., de 16 años, dijo: “El cuadro en abanico de tu familia te ayuda a ver que tienes muchos antepasados por quienes estar agradecido. Me hizo querer aprender más acerca de las personas y poder ayudarlas”.

Descubre cómo puedes hacer tu propio cuadro en abanico.

Lleva el nombre de un antepasado al templo

Una parte muy gratificante de la obra de historia familiar es cuando tienes la oportunidad de ir al templo para llevar a cabo ordenanzas por uno de tus propios antepasados.

Después de hacer esto, Abigail A., de 13 años, dijo: “Trabajo en la historia familiar desde que tengo edad suficiente para tener mi propia cuenta de FamilySearch. Ayudé a mi madre a hacer historia familiar, pero nunca pensé  que los nombres que ingresaba en el sistema eran personas reales. Finalmente empecé a hacer bautismos y confirmaciones por personas que estoy encontrando y me siento tan bien. Es una gran experiencia estar en el templo y hacer historia familiar por mi cuenta, con mi familia y con mis amigos”.

Aprende qué puedes hacer para experimentar ese mismo sentimiento al encontrar el nombre de un antepasado para llevar al templo.

Participar en la indexación

La indexación de registros hace que otras personas puedan buscar información de historia familiar digitalmente. Usas imágenes que tienen información y, con el teclado, ingresas la información que ves. Es como una búsqueda del tesoro para obtener información.

Muchos jóvenes han descubierto cuán divertida, sencilla y gratificante puede ser la indexación. Después de indexar, Alexis R., de 12 años, dice: “¡Me encanta indexar! Me gusta pensar que estoy ayudando a personas que han muerto sin el conocimiento del Evangelio. No puedo creer que cuando envío lo que encuentro en un censo, casi 40 personas están un paso más cerca de vivir con el Padre Celestial”.

Aprende más sobre cómo participar en la indexación.

¿Cuáles son algunas formas en las que participas de la historia familiar? Haz clic en Comparte tu experiencia a continuación.