Preparándose para servir: Sugerencias para las Mujeres Jóvenes

Si una misión es lo adecuado para ti, éstas son algunas formas en las que puedes continuar la preparación que ya has comenzado como discípula de Cristo.

Francesca había pensado mucho acerca de servir en una misión, pero tenía sólo 19 años y la opción de una misión todavía tenía dos años por delante. Sin saber lo que podría cambiar durante ese tiempo, se estaba preparando para servir del modo en que el Padre Celestial quisiera.

Cuando el presidente Thomas S. Monson anunció en la Conferencia General de octubre de 2012 el cambio en la edad de elegibilidad para el servicio misional, Francesca fue una de los muchos que se reunieron en consejo con sus padres y líderes del sacerdocio en busca de la confirmación espiritual para saber si la oportunidad era apropiada, e iniciaron el proceso de la recomendación misional.

El servicio misional es una oportunidad, no una obligación, para las mujeres de la Iglesia. Con espíritu de oración conversen con sus padres y líderes del sacerdocio acerca de su decisión de servir y cuándo deben prestar servicio.

Si ustedes también han sentido el deseo de servir y consideran que una misión es lo que el Padre Celestial desea para ustedes, entonces ya se habrán dado cuenta de que sus esfuerzos por vivir como discípulas de Jesucristo las han establecido firmemente en el sendero de la preparación para una misión exitosa.

Aquí hay algunas sugerencias adicionales para la preparación que tal vez deseen considerar.

Cómo iniciar el proceso

El servicio misional es una oportunidad, no una obligación, para las mujeres de la Iglesia. Con espíritu de oración conversen con sus padres y líderes del sacerdocio acerca de su decisión de servir y cuándo deben prestar servicio. Una vez que hayan decidido qué es adecuado, trabajen con su obispo o presidente de rama en todo el proceso de la recomendación misional.

Conocimiento del Evangelio y testimonio

El estudio regular de las Escrituras, la participación en la Iglesia y la asistencia a seminario han brindado un firme cimiento del conocimiento del Evangelio. Si no lo están haciendo, comiencen a estudiar Predicad Mi Evangelio, en especial el capítulo tres y las referencias de las Escrituras. Mientras se preparan en sus estudios para invitar a otras personas a recibir el Evangelio restaurado y venir a Cristo, se fortalecerán sus propios conocimiento y testimonios.

Prepárense para compartir el Evangelio aprovechando cada oportunidad de compartir lo que estén aprendiendo ahora mismo. Se encuentran oportunidades regulares en el programa del Progreso Personal, en el nuevo curso de estudio de Ven, sígueme, las maestras visitantes (si están en la Sociedad de Socorro), en acompañar a los misioneros de tiempo completo durante las lecciones (donde sea posible) y al invitar a otras personas a aprender más acerca del Evangelio restaurado. Utilizar el capítulo tres de Predicad Mi Evangelio para enseñar las lecciones de la noche de hogar también es una excelente manera de prepararse.

Dignidad personal

La dignidad personal es la clave para ser receptivas a la influencia del Espíritu Santo al prepararse para ayudar a los demás a venir al Salvador. La preparación constante para ser dignas de entrar en el Santo Templo es importante si se están preparando para servir o no en una misión. “Cuando una mujer joven es digna de entrar en el templo, entonces también está preparada para servir en una misión”, dijo la Presidenta General de las Mujeres Jóvenes, la hermana Elaine S. Dalton, en una entrevista para Church News. “¡El templo es lo primero! Una experiencia misional sirve para proporcionar un ambiente en el cual ella mantiene los convenios que ha hecho en el templo a medida que dedica su tiempo, talentos y recursos personales para edificar el Reino del Señor”.

Salud física

La misión requerirá un alto nivel de actividad. Mejoren su salud física si fuera necesario, esto aumentará no sólo su capacidad para llevar a cabo la obra, sino también su entusiasmo por ello.

Aprender a sobrellevar los desafíos y las tensiones de vivir y relacionarse con los demás es una importante aptitud, ya sea que sirvan una misión de tiempo completo o no.

La preparación física puede ser diferente para cada misionera. Como parte del proceso de recomendación para misioneros, estén seguras de consultar a su médico en cuanto a cualquier preocupación que puedan tener.

Salud emocional

Aprender a sobrellevar los desafíos y las tensiones de vivir y relacionarse con los demás es una importante aptitud, ya sea que sirvan una misión de tiempo completo o no. Sus padres y líderes del sacerdocio pueden ayudarlas a evaluar cuán preparadas están para manejar las tensiones de la vida de la misión y reconocer las debilidades en las que tal vez deseen concentrarse.

Predicad Mi Evangelio, el Manual misional y The District (un documental misional disponible en línea) pueden ayudarlas a entender y a prepararse para el estilo de vida misional antes de entrar en el campo.

Preparación financiera

Los líderes de la Iglesia por mucho tiempo han aconsejado a los candidatos a misioneros a prepararse para pagar tanto como sea posible de su servicio misional. Ustedes y sus familias deben considerar su situación económica con cuidado. Conversen con su obispo o presidente de rama si tienen preguntas. Aunque los problemas económicos fuera de su control no las descalifiquen automáticamente para el servicio, el Padre Celestial espera que hagan lo que esté dentro de su control.

Vestimenta y arreglo personal

No sólo es importante ahorrar dinero para cubrir los gastos mensuales de la misión, sino también para la ropa y otros artículos que van a necesitar en la preparación.

Como representantes de Jesucristo, todos los misioneros deben presentarse de manera apropiada. Tengan en cuenta las pautas de vestimenta y arreglo personal para las hermanas.

Esperen hasta tener su llamamiento para reunir la ropa y artículos, para que sepan lo que es adecuado para el clima donde podrán servir. Recuerden mantener su ropa y artículos al mínimo, porque mucho equipaje puede hacer más difíciles las mudanzas durante los traslados.

Preparación adicional

Para encontrar sugerencias adicionales y recursos para prepararse para servir en una misión, visita lds.org/missionary.

Vea ejemplos de las normas de vestimenta y arreglo personal para las hermanas misioneras.

Aprenda más acerca de la vida misional mediante The District, una serie sobre la vida cotidiana de los misioneros.