Más allá de tu diario

Victoria Ison

Existe más de una manera de llevar un registro de tu vida. Diviértete con uno de estos métodos creativos para el siglo XXI.

Los pueblos antiguos de Mesopotamia utilizaron barro e idearon punzones. Los chinos de la dinastía Shang usaron huesos o caparazones de tortuga, y los esclavos egipcios grabaron jeroglíficos en piedra. Durante miles de años, los seres humanos han encontrado maneras de llevar algún registro de su vida. En la actualidad, se nos ha mandado hacer lo mismo.

El presidente Spencer W. Kimball (1895–1985) dijo: “Renovamos nuestra petición de llevar diarios personales… A menudo, las personas usan la excusa de que su vida no tiene eventos importantes y nadie estaría interesado en lo que hayan hecho. Pero les prometo que si llevan sus diarios y registros, éstos en verdad serán una fuente de gran inspiración”(“La barra de hiero”, Liahona, febrero de 1979).

Llevar un diario en el siglo XXI no requiere una labor física como hace siglos, cuando los profetas grababan en planchas de metal. Somos bendecidos con una variedad de opciones para llevar un diario. Si crees que la opción tradicional de escribir un diario a mano no es lo más conveniente para ti, o si sólo deseas agregar otro aspecto a ese enfoque, considera estas sugerencias.

Años de un vistazo: Si escribir párrafos largos te parece intimidante, busca un diario donde cada día del año tenga una sola página y cada página se divida en cuatro o cinco secciones. El primer año, escribe unas cuantas líneas en la sección superior cada día. El siguiente año, utiliza la segunda sección y así sucesivamente.

Recopilación: Presta atención a las maneras en que ya registras partes de tu vida. Haz copias de cartas o notas que envías a tus amigos. Imprime mensajes de correo electrónico en los que hablas acerca de ideas o experiencias. Haz copias de las pantallas de tus interacciones con los medios de comunicación social. Guarda las grabaciones de audio o videos de tus actividades en un DVD. Recoge todos estos artículos y ponlos en una carpeta de anillos o en un cuaderno, añadiendo más a medida que los vayas teniendo.

Álbum de recuerdos: Un álbum de recortes ciertamente es una forma de llevar un diario. Crea un álbum recuerdos especial o simplemente agrega fotos y recuerdos en las páginas de tu diario habitual. (Tal vez desees utilizar un aerosol protector para algunos recuerdos a fin de mantenerlos libres de ácido y así sean menos propensos a descolorarse o a estropearse.) Incluye los resultados de deportes, programas de representaciones de música, dibujos, postales y más. Los objetos de recuerdos pueden agregar variedad a un diario tradicional.

Blog: Escoge un pensamiento que puede haber sido tu actualización en un momento dado y conviértelo en un blog para publicar en internet y compartir con familiares y amigos que tengan una contraseña de acceso a tu blog; también puedes publicar mensajes en un ambiente privado donde otras personas no puedan verlos públicamente. Asegúrate de tener cuidado acerca de la información que compartes y la configuración de privacidad.

Registro mecanografiado: Si eres rápido con el teclado, considera escribir así tus anotaciones en tu diario. Busca un sitio en línea donde guarden diarios y donde no tienes que compartir tus pensamientos con otras personas, o simplemente guarda los archivos en tu computadora. No olvides hacer una copia de seguridad de los archivos e imprimir periódicamente lo que escribas.

Audio: Si prefieres expresar tus pensamientos verbalmente, prueba hacer podcasts o grabaciones de audio como registros de tu diario. Habla acerca de lo que escribirías si llevases un diario tradicional. Cuando hayas hecho varias grabaciones, puedes grabarlas en un CD para guardarlas como referencia futura. Asegúrate de pensar y hablar con introspección, de registrar los datos en un lugar tranquilo y decir lo que quieres decir.

Diario para el Progreso Personal y Mi Deber a Dios

Es esencial llevar un diario después de tus experiencias del Progreso Personal y Mi Deber a Dios. Muchos estudios han demostrado que nos acordamos más de las experiencias si las escribimos, por tanto, registrar nuestros pensamientos espirituales e impresiones durante el estudio de las Escrituras ayuda a afianzarlas, y permite que esos sentimientos lleguen a ser parte de quienes somos, accesibles a nosotros en cada momento de nuestra vida.

Conservar un registro

“El reflexionar y registrar a diario las impresiones que vienen del Espíritu sirven el doble propósito de (1) ayudarnos a reconocer nuestros encuentros personales con lo divino y (2) preservarlos para nosotros y para nuestra posteridad. Registrarlos es también una aceptación y un reconocimiento formal de nuestra gratitud a Dios”(élder Paul B. Pieper, de los Setenta, “Mantener sagrado”, Liahona, mayo de 2012, pág. 109).

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