La razón por la cual se nos pide hacer tanto

Hay tantas oportunidades de hacer el bien que podemos perder de vista por qué el hacer es una parte importante del plan de Dios.

El hacer fortalece el testimonio

El hacer es una parte importante de saber. Si escogemos hacer lo que Jesús enseñó, sabremos que es verdadero.

El élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó: “Adquirir un testimonio no es algo pasivo, sino un proceso en el que se espera que hagamos algo”. “Jesús enseñó: ‘El que quiera hacer la voluntad de él conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mí mismo’ (Juan 7:17)” (“Testimonio”, Liahona, mayo de 2008, pág. 27).

El hacer nos asemeja más a Cristo

El hacer es una parte esencial de llegar a ser. Si escogemos constantemente hacer lo que Jesús enseñó, seremos incesantemente cada vez más como Él.

El élder Oaks dijo: “El juicio final no es simplemente una evaluación de la suma total de las obras buenas y malas, o sea, lo que hemos hecho”. “Es un reconocimiento del efecto final que tienen nuestros hechos y pensamientos, o sea, lo que hemos llegado a ser” (“El desafío de lo que debemos llegar a ser”, Liahona, enero de 2001, pág. 40).

No tenemos que hacerlo solos

Aunque el Evangelio proporciona constantemente oportunidades de llegar a ser más semejantes al Salvador, no tenemos que sentirnos agobiados.

La gracia del Salvador nos permite tanto hacer lo que Él pide como llegar a ser semejantes a Él (véanse 1 Corintios 15:10; Éter 12:27; Moroni 10:32–33).

¿Por dónde debemos empezar?

El Señor dijo que “la lista de tareas” puede reducirse a dos cosas: Amar al Señor con todo el corazón, alma y mente; y amar al prójimo como a nosotros mismos (véase Marcos 12:30–31). Esforzarse por amarlo y amar a quienes nos rodean. Es el mejor punto de inicio.

El Señor dijo que “la lista de tareas” puede reducirse a dos cosas: Amar al Señor con todo el corazón, alma y mente; y amar al prójimo como a nosotros mismos (véase Marcos 12:30–31).

La opinión de los jóvenes

Da lo mejor de ti mismo
“He aprendido que uno se angustia cuando intenta hacerlo todo. Lo importante es que procures dar lo mejor de ti mismo cada día. Si escuchas al Espíritu Santo y permaneces cerca del Señor mediante la oración y el estudio de las Escrituras, las cosas ocuparán el lugar que les corresponde y pronto serás la persona que el Señor desea que seas. Yo intenté ser casi perfecta y me preocupaba no ser lo suficientemente buena, pero eso no es lo que el Señor desea. El sentirse incapaz y menospreciarse no viene del Señor. Dale al Señor lo mejor de ti mismo y hallarás paz y gozo en tu vida.” Zandi C., 16 años, Wyoming, EE. UU.

Procura la ayuda del Señor
“Lee las Escrituras y ora todos los días. Procura estar siempre en sintonía con el Espíritu Santo. El Padre Celestial te ayudará a vivir el Evangelio; busca siempre Su ayuda. Pídele que te guíe para que puedas hacer lo que Él espera que hagas. En cada decisión correcta que tomes, sentirás la presencia del Espíritu, lo cual te hará desear tomar más decisiones correctas.” Thaís S., 15 años, Río Grande del Sur, Brasil

Confía en el Señor
“El Evangelio existe para ayudarnos, no para preocuparnos. Si tenemos confianza en el Señor, podemos confiar en Su evangelio. Cuando tienes confianza, no te resulta tan abrumador vivir el Evangelio, ya que entiendes por qué lo haces.” —Charlotte R., 14 años, Utah, EE. UU.

Concéntrate en la labor que tienes ante ti
“No pienses en todas las cosas que tienes que hacer en la vida; piensa en lo que tienes que hacer ahora. Da lo mejor de ti mismo y el Padre Celestial hará que funcione.” —Bethany F., 15 años, Kentucky, EE. UU.

Las respuestas de los jóvenes se publicaron por primera vez en la edición de junio de 2012 de la revista Liahona y New Era [en inglés].