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La salud física y emocional

Encuentra respuestas a preguntas sobre las normas de la Iglesia. Elige un tema de arriba para ver más.

  • ¿Qué debo hacer para vencer las adicciones?

    “El mejor camino consiste en evitar completamente las sustancias prohibidas por el Señor en la Palabra de Sabiduría. Pero si eres adicto(a) a cualquiera de esas substancias, puedes librarte de esa adicción mediante tu esfuerzo personal, el poder habilitador de la gracia del Señor, la ayuda de familiares y amigos, y la guía de los líderes de la Iglesia.

    “Ora pidiendo ayuda, y haz todo lo que esté de tu parte por resistir las tentaciones que tengas por causa de tu adicción. Nuestro Padre Celestial quiere que recibas las bendiciones que trae aparejada la obediencia a la Palabra de Sabiduría, y Él te fortalecerá en tus esfuerzos sinceros por hacerlo” (Leales a la Fe, pág. 136-137).

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  • Hay muchas cosas que no se mencionan de forma específica en la Palabra de Sabiduría. ¿Qué sucede con las sustancias como la cafeína o los suplementos nutricionales? ¿Está bien ingerirlos?

    “La única interpretación oficial de ‘bebidas calientes’ (D. y C. 89:9) en la Palabra de Sabiduría es la declaración hecha por los primeros líderes de la Iglesia de que el término ‘bebidas calientes’ se refiere al té y al café. Los miembros no deben usar ninguna sustancia que contenga drogas ilegales. Tampoco deben emplear sustancias nocivas o que formen hábito, excepto bajo el cuidado de un médico competente” (Manual 2: Administración de la Iglesia, [2010], 21.3.11).

    El presidente Boyd K. Packer dijo: “La Palabra de Sabiduría fue ‘dada como un principio con promesa’ (D. y C. 89:3). … Un principio es una verdad perdurable, una ley, una regla que se puede adoptar como una guía para tomar decisiones. Por lo general, los principios no se explican en detalle. …

    “Hay miembros que nos escriben para tratar de averiguar si esto o aquello va en contra de la Palabra de Sabiduría. … Enseñamos ese principio, acompañándolo con la promesa de determinadas bendiciones. Hay muchas substancias que no se mencionan en la revelación que uno puede beber, masticar, inhalar o inyectarse, las cuales no sólo forman malos hábitos y adicción, sino que dañan tanto el cuerpo como el espíritu. … La obediencia a los consejos les llevará por senderos seguros en la vida” (“La Palabra de Sabiduría: El principio y las promesas”, Liahona, julio de 1996, págs. 18–19).

    “Algunos. . . hasta han utilizado la excusa de que las drogas no se mencionan en la Palabra de Sabiduría. ¡Qué excusa de poco valor! Tampoco se menciona saltar desde una altura a una piscina vacía o lanzarse desde un puente peatonal a una autopista. Pero ¿quién pone en duda las consecuencias de tales actos? El sentido común debe prevenir tales comportamientos” (véase “El azote de las drogas ilícitas”, Liahona, enero de 1990, pág. 50). 

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  • ¿Qué mal puede haber en probar las drogas y el alcohol sólo una vez para ver qué efectos tienen?

    El élder Dallin H. Oaks compartió un relato sobre probar una sustancia dañina: “Hace unos años, uno de nuestros hijos me preguntó por qué no era bueno probar las bebidas alcohólicas y el tabaco para saber cómo eran; él conocía la Palabra de Sabiduría y sabía los efectos que tienen esas substancias en la salud, pero ponía en tela de juicio la razón por la cual no debía experimentar él mismo con ellas. Le contesté que sí tenía deseos de probar algo, fuera al establo y probara un poco de estiércol. Él exclamó con horror: ‘¡Ah, pero eso es asqueroso!’

    “‘Me alegro de que opines así’, le dije, ‘pero, ¿por qué no pruebas un poco sólo para experimentar tú mismo el sabor? Si piensas que está bien probar una cosa que sabes que no es buena para ti, ¿por qué no aplicar ese principio a otras cosas?’ Mi ilustración de la necedad de ‘probar uno mismo’ fue sumamente persuasiva para el muchacho de dieciséis” (Dallin h. Oaks, “El pecado y el sufrimiento”, Liahona, abril de 1994, pág. 32).

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  • ¿Por qué debo guardar la Palabra de Sabiduría?

    Cuando obedeces la Palabra de Sabiduría, “permaneces libre de adicciones nocivas y tienes control de tu vida; obtienes las bendiciones de un cuerpo saludable, una mente alerta y la guía del Espíritu Santo” (Para la Fortaleza de la Juventud, pág. 36).

    A los que guarden la Palabra de Sabiduría, el Señor promete:

    Y todos los santos que se acuerden de guardar y hacer estas cosas, rindiendo obediencia a los mandamientos, recibirán salud en el ombligo y médula en los huesos; y hallarán sabiduría y grandes tesoros de conocimiento, sí, tesoros escondidos; y correrán sin fatigarse, y andarán sin desmayar. Y yo, el Señor, les prometo que el ángel destructor pasará de ellos, como de los hijos de Israel, y no los matará” (D. y C. 89:18–21).

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  • ¿Cuáles son las cosas clave que debo hacer para mantenerme saludable físicamente?

    El Señor te ha mandado cuidar debidamente tu cuerpo; para hacerlo, guarda la Palabra de Sabiduría, que se encuentra en Doctrina y Convenios 89. Come alimentos nutritivos, haz ejercicio con regularidad y duerme el tiempo suficiente” Para la Fortaleza de la Juventud, pág. 36).

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