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¿Cómo me puede ayudar el Salvador durante mis padecimientos?

Como parte de Su sacrificio expiatorio, el Salvador tomó sobre Sí nuestros dolores y enfermedades. Debido a que Él ha experimentado nuestras pruebas, sabe cómo ayudarnos. Cuando ejercemos fe en Jesucristo, Él nos brinda fortaleza y alivia nuestras cargas.

Prepararse espiritualmente

Al prepararse, estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y otros que le hayan servido para recurrir al Salvador en momentos de necesidad.

Mateo 11:28–30; Filipenses 4:13; 1 Nefi 17:3; Helamán 5:12; D. y C. 19:23; 68:6 (Jesucristo puede darnos fortaleza y aliviar nuestras cargas)

Mosíah 23:21–22; 24:8–17 (El Señor fortalece al pueblo de Alma para ayudarles a sobrellevar sus cargas)

Isaías 53:3–5; Alma 7:11–13 (Jesucristo comprende nuestro sufrimiento debido a que Él lo experimentó)

Neill F. Marriott, “Entregar nuestro corazón a Dios”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 30–32.

Dallin H. Oaks, “Fortalecidos por la expiación de Jesucristo”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 61–64.

Quentin L. Cook, “Paz personal: La recompensa a la rectitud”, Liahona, mayo de 2013, págs. 32–36.

Adversidad”, Leales a la Fe, 2004, págs. 12–15.

Video: “Dios nos apoyará”, “Montañas que ascender”

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del cuórum (o un ayudante del obispo en el cuórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del cuórum, les enseña sus debres del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del cuórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del cuórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Pida a los jóvenes que hablen de algunas de las cosas que aprendieron en la lección de la semana anterior. Concédales tiempo para que compartan alguna experiencia que hayan tenido al poner en práctica lo que aprendieron.
  • Entregue a cada jovencito un papel y pídales que escriban en un lado alguna prueba por la que estén pasando. Pida a los jóvenes que reflexionen sobre la forma en que Jesucristo los puede fortalecer en medio de sus pruebas. Aliéntelos a escribir pensamientos o impresiones que tengan acerca de cómo superar esa prueba, mientras aprenden acerca de la doctrina de la Expiación.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los miembros del cuórum a comprender la forma en que la Expiación puede ayudarlos en momentos de tribulación. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su cuórum:

  • Invite a un miembro del cuórum a enseñar una parte de esta lección. El joven podría hacerlo como parte de su Deber a Dios para aprender y enseñar acerca de la Expiación (véase “Comprende la doctrina”, págs. 18, 42 o 66).
  • Divida el cuórum en grupos. Pida a cada grupo que lea una o más de las Escrituras de esta reseña y que le resuman al cuórum lo que lean. Invite a los jóvenes a escribir cómo lo que aprenden de esas Escrituras pueden ayudarlos a superar sus pruebas. Aliéntelos a compartir lo que escribieron, si se sienten cómodos de hacerlo. Considere compartir sus experiencias.
  • Como cuórum, lean Mosíah 24:8–17. Invite a los jóvenes a compartir lo que aprendan de la experiencia de Alma y su pueblo. Con la autorización del obispo, invite a algunos de los padres a ir a la clase y compartir cómo el Salvador les ha fortalecido en sus pruebas.
  • Muestre el video “Dios nos apoyará”. ¿Cómo contestarían los jóvenes a la pregunta del élder Robert D. Hales que está al principio del video? ¿Qué hizo Brittany a fin de hallar la fuerza para vencer su problema? Invite a los jóvenes a que mediten y escriban maneras en las que puedan seguir el ejemplo de Brittany al afrontar una situación que tengan.
  • Invite a los jóvenes a leer o a ver el relato sobre cómo la hermana Neill F. Marriott afrontó la muerte de su hija (en el discurso “Entregar nuestro corazón a Dios”). Pídales que consideren la siguiente pregunta a medida que lean o vean el relato: ¿De qué manera ayudó la Expiación a la hermana Marriott en su prueba? Invítelos a que compartan sus pensamientos. Pida a los jóvenes que piensen en alguna prueba por la que actualmente están pasando. ¿Cómo pueden obtener fortaleza de la Expiación? 
  • Invite a los jóvenes a hacer una lista con algunas de las tragedias y dificultades que afrontan las personas (si desea algunos ejemplos, vea los siete primeros párrafos del discurso del élder Quentin L. Cook “Paz personal: La recompensa a la rectitud” o la sección III del discurso del élder Dallin H. Oaks “Fortalecidos por la expiación de Jesucristo”). ¿Cómo podrían ayudar a un amigo que esté pasando pruebas? Entregue a los jóvenes partes de alguno de los discursos y pídales que compartan ideas que podrían ayudar a su amigo. También podría mostrar el video “Montañas que ascender” e invitarlos a compartir sus ideas.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden la manera en que la Expiación puede ayudarlos en sus tribulaciones? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del cuórum que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Compartir una experiencia en la que el Salvador le ayudó a enfrentar una prueba e instar a los miembros del cuórum a confiar en el Salvador para afrontar sus pruebas.
  • Realizar un análisis de cómo los miembros del cuórum pueden utilizar lo que aprendieron hoy para animar a alguien que necesite la ayuda del Salvador.