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¿Por qué ayunamos?

Ayunar significa abstenerse voluntariamente de ingerir alimentos y bebidas durante cierto tiempo. El ayuno combinado con la oración sincera te ayuda a prepararte a ti y a otras personas para recibir las bendiciones de Dios. El ayuno también incluye dar una generosa ofrenda de ayuno para ayudar a los necesitados. Tal vez se pida a los poseedores del Sacerdocio Aarónico que ayuden al obispo en la recolección de ofrendas de ayuno.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y otros recursos permitirán a los jóvenes comprender el ayuno y las bendiciones que se reciben?

Ester 4:10–17; Mateo 4:1–11; D. y C. 59:12–14 (El ayuno es una fuente de fortaleza espiritual)

Isaías 58:3–12; Mateo 6:16–18 (El Señor describe cómo es un ayuno apropiado, el cual incluye las ofrendas de ayuno)

Mateo 17:14–21 (Jesús les dice a Sus discípulos que el ayuno y la oración dan más poder para sanar)

Mosíah 27:18–24; Alma 6:6 (El ayuno puede ayudar a bendecir a los demás)

Alma 5:45–46; 17:1–3, 9; Helamán 3:35 (El ayuno contribuye a fortalecer el testimonio)

L. Tom Perry, “¿Qué buscáis?”, Liahona, mayo de 2010, págs. 84–87.

Carl B. Pratt, “Las bendiciones de un ayuno apropiado”, Liahona, noviembre de 2004, págs. 47–49.

Ayuno y ofrendas de ayuno”, Leales a la Fe, 2004, págs. 23–26.

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que han tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Invite a los jóvenes a mencionar algún pasaje de las Escrituras que recuerden de la reunión del quórum de la semana anterior.
  • Invite a los jóvenes a imaginar que un amigo de otra religión quiere saber lo que significa ayunar y por qué lo hacen. ¿Cómo le explicarían el principio del ayuno a sus amigos? Analicen cuál es la diferencia entre el ayuno y el hecho de sólo pasar hambre.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los jóvenes a entender qué significa ayunar. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para el quórum:

  • Entregue a los jóvenes copias de “Las bendiciones de un ayuno apropiado” y pídales que enumeren los párrafos del 1 al 25. Divida el quórum en grupos pequeños. Asigne a los jóvenes que lean en sus grupos uno de los conjuntos siguientes de párrafos y que respondan las preguntas correspondientes (tal vez desee escribirlas en la pizarra): 1 al 6: ¿Qué significa ayunar? ¿Cómo se sienten con respecto al ayuno? 7 al 8: ¿Cuál es el propósito del ayuno? ¿Cómo les ayuda el conocer su propósito? 9 al 13: ¿Qué relación hay entre la oración y el ayuno? 14 al 25: ¿Cuáles son las bendiciones del ayuno? ¿Cuándo las han experimentado? Pida a un joven de cada grupo que compartan con el quórum las preguntas y las respuestas de su grupo.
  • Como quórum, hagan una lista de los problemas comunes que pueden afrontar los jóvenes. Invite a los jóvenes a leer pasajes de las Escrituras que describan las bendiciones del ayuno, como los que se encuentran en esta reseña. Pídales que anoten en la pizarra las bendiciones de un ayuno adecuado. ¿Cómo pueden ayudarlos esas bendiciones a superar los desafíos de la vida? ¿Cómo pueden ayudarlos en sus responsabilidades como poseedores del sacerdocio? Testifique de las bendiciones del ayuno e invite a los jóvenes a hacer lo mismo.
  • Pida a los jóvenes que hagan un cuadro con tres columnas en una hoja de papel y le coloquen los siguientes títulos a las columnas: ¿Qué debemos hacer? ¿Qué debemos evitar hacer? y ¿Qué bendiciones promete Dios? Invítelos a escribir las respuestas que encuentren en relación al ayuno en Isaías 58:3–12. (Si fuera necesario, explique que las ofrendas de ayuno son una manera de “[compartir nuestro] pan con el hambriento” y que se invita cordialmente a los jóvenes a que paguen sus ofrendas de ayuno.) Aliéntelos a compartir sus respuestas y las bendiciones que hayan recibido al ayunar a la manera del Señor.
  • Si los jóvenes de su barrio ayudan al obispo en la recolección de ofrendas de ayuno (véase Mi Deber a Dios, pág. 23), considere la iniciativa de que el presidente de quórum dirija un análisis acerca de cómo pueden cumplir ese deber de una manera más agradable para el Señor. Por ejemplo, el presidente del quórum podría analizar en qué se emplean las ofrendas de ayuno, cuál debe ser la actitud de los miembros del quórum al cumplir con ese deber y cuáles son las bendiciones del servir a los demás. Invite a un miembro del obispado a explicarle al quórum cómo se utilizan las ofrendas de ayuno para ayudar a los pobres y a los necesitados. Considere hacer preparativos para que los miembros del quórum enseñen a una clase de la Primaria acerca de su deber como poseedores del sacerdocio de recolectar las ofrendas de ayuno.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden lo que significa ayunar? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El joven que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Compartir experiencias que haya tenido al ayunar.
  • Invitar a los miembros del quórum a poner en práctica lo aprendido hoy la próxima vez que ayunen.
  • Invitar a los jóvenes a pagar sus ofrendas de ayuno.