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¿Por qué Jesucristo es importante en mi vida?

Jesucristo fue escogido para ser nuestro Salvador. Su expiación hace posible que resucitemos, nos arrepintamos y seamos perdonados para poder regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial. Además de salvarnos de nuestros pecados, el Salvador también nos ofrece paz y fortaleza en épocas de tribulación. Él es nuestro ejemplo perfecto y Sus enseñanzas son el fundamento de la felicidad en esta vida y en la vida eterna en el mundo venidero.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué podría utilizar que le ayude a enseñar a los jóvenes por qué Jesucristo es importante en sus vidas?

Mateo 10:1 (Jesucristo dio a Sus apóstoles el poder del sacerdocio)

Juan 6:38 (Jesucristo vino a hacer la voluntad de Su Padre)

Juan 8:12; 3 Nefi 11:11 (Jesucristo es la luz y la vida del mundo)

Juan 14:6 (Jesucristo es el camino, la verdad y la vida)

2 Nefi 2:3–9; 9:5–12 (Lehi y Jacob testifican de la expiación de Jesucristo)

3 Nefi 27:14–16 (Jesucristo nos salva del pecado y de la muerte por medio de Su expiación)

3 Nefi 27:27 (Jesucristo es nuestro ejemplo)

El Cristo viviente: El testimonio de los Apóstoles”, Liahona, abril de 2000, págs. 2–3 (véase también Leales a la Fe, págs. 106–108; o Mi Deber a Dios, pág 106).

Dallin H. Oaks, “Las enseñanzas de Jesús”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 90–93.

Jeffrey R. Holland, “El primer y grande mandamiento”, Liahona, noviembre de 2012

Video: “Recuperado”

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus debres del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las siguientes ideas, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Escriba una o más preguntas en la pizarra para ayudar a los jóvenes a repasar lo que aprendieron la semana pasada.
  • Invite a los jóvenes a buscar “Jesucristo” en la Guía para el Estudio de las Escrituras y revisar la lista de subtítulos bajo el encabezado. Pídales que busquen palabras y frases que describan los roles y la misión de Cristo. ¿Qué aprenden acerca de Jesucristo al repasar la lista? ¿Cuáles son sus sentimientos en cuanto a Él después de repasar lo que ha hecho por nosotros?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los miembros del quórum comprender por qué Jesucristo es importante en sus vidas. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su quórum:

  • Pida a un miembro del quórum que enseñe una parte de la lección. El joven podría hacerlo como parte de su plan de Mi Deber a Dios de aprender y enseñar sobre la Expiación (véase “Comprende la doctrina”, págs. 18, 42 o 66).
  • Lea el párrafo bajo el subtítulo “Lo que Él hizo por nosotros” en el discurso del élder Dallin H. Oaks “Las enseñanzas de Jesús”. ¿Qué dirían los jóvenes en respuesta a la pregunta de la mujer: “¿Qué ha hecho Él por mí?”. Escriba en la pizarra los siguientes nueve subtítulos del discurso (de “La Vida del mundo” a “La Expiación”). Invite a los jóvenes a escoger uno o varios de estos encabezamientos y a preparar una o dos frases que utilizarían para enseñar a la mujer lo que Jesucristo ha hecho por ella. Pueden utilizar el discurso del élder Oaks, pasajes de las Escrituras relacionados (tales como los sugeridos en esta reseña) y sus propias experiencias y testimonio. Invítelos a compartir lo que hayan preparado.
  • Pida a algunos de los jóvenes que lean 2 Nefi 2:3–9 y que busquen lo que Jesucristo hizo por nosotros, y pida a los demás que lean 2 Nefi 9:6–10 y que busquen cuáles habrían sido las consecuencias si Él no hubiese cumplido Su misión. ¿Cuán diferente podría ser el mundo? Exprese el amor que sienta por el Salvador e invite a los jóvenes a hacer lo mismo.
  • Muestre láminas del Salvador ayudando a los demás (véase Libro de obras de arte del Evangelio, 36–60). Conceda unos minutos a los jóvenes para que mediten y compartan las distintas maneras en que el Salvador los ha ayudado a ellos, a sus familias y a otras personas que conozcan. Invítelos a expresar los sentimientos que tengan acerca del Salvador. Pida a los jóvenes que lean los últimos cuatro párrafos del discurso del élder Jeffrey R. Holland “El primer y grande mandamiento” mientras meditan en la pregunta: “¿Qué puedo hacer para mostrar cuán importante es Jesucristo en mi vida?”. Invítelos a anotar sus pensamientos y permítales que compartan lo que escribieron si se sienten cómodos al hacerlo.
  • Muestre el video “Recuperado”. ¿Qué aprenden los jóvenes en este video acerca de lo que Jesucristo puede hacer por ellos? ¿Cómo podrían utilizar el mensaje de este video para ayudar a las personas que están pasando por dificultades a perdonarse a sí mismas o que sientan que no se encuentran al alcance de la ayuda del Salvador? ¿Qué pasajes de las Escrituras compartirían? (véanse, por ejemplo, Isaías 1:18; Alma 36:3, 27; Éter 12:27; D. y C. 58:42–43).
  • Muestre una lámina del Salvador y escriba en la pizarra las siguientes preguntas: “¿Quién es Jesucristo?”, “¿Qué ha hecho Él por nosotros?”, “¿Cómo sabemos que Él vive en la actualidad?”. Invite a los jóvenes a buscar “El Cristo viviente: El testimonio de los Apóstoles” para encontrar respuestas a estas preguntas. Pídales que compartan lo que hayan encontrado. ¿De qué manera influye el testimonio que tienen de Jesucristo en la vida cotidiana de ellos?
  • Invite a los jóvenes a buscar “Jesucristo” en el índice de “Temas” del himnario para encontrar un himno que enseñe acerca de lo que Jesucristo ha hecho por ellos. Pídales que compartan frases de los himnos que eligieron. Considere cantar uno de los himnos como quórum.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden por qué Jesucristo es importante en sus vidas? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

El joven que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Expresar su testimonio del Salvador.
  • Invitar a los miembros del quórum a reflexionar en cuanto a la forma en que su testimonio del Salvador podría bendecir a personas que conozcan e instarlos a expresar su testimonio.