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¿Qué sabemos acerca de la naturaleza de la Trinidad?

La Trinidad está compuesta por Dios, el eterno Padre, el Salvador Jesucristo y el Espíritu Santo. Aunque los miembros de la Trinidad son seres individuales, con misiones diferentes, son uno en propósito. Están perfectamente unidos con el fin de llevar a cabo el Plan de Salvación del Padre Celestial.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué se ha sentido inspirado a compartir con los jóvenes?

Génesis 1:26–27 (Somos creados a imagen de Dios)

Mateo 17 (Los miembros de la Trinidad se manifestaron en el bautismo de Cristo)

Juan 17:21; D. y C. 20:28 (Los miembros de la Trinidad son uno en perfecta unidad)

Hechos 7:55–56; José Smith—Historia 1:14–17 (Esteban y José Smith vieron al Padre y al Hijo como dos seres distintos)

D. y C. 130:22–23 (El Padre y el Hijo tienen un cuerpo físico; el Espíritu Santo no)

Los Artículos de Fe 1:1 (Creemos en los tres miembros de la Trinidad)

Jeffrey R. Holland, “El único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Él ha enviado”, Liahona, noviembre de 2007, págs. 40–42.

Dios el Padre”, “Espíritu Santo”, “Jesucristo”, Leales a la Fe, 2004, págs. 62–64, 72–74, 105–108.

Video: “La Restauración”; véase también Ayudas visuales de Doctrina y Convenios en DVD

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus debres del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las siguientes ideas, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Invite a un miembro del quórum a que vaya a la reunión preparado para hacer un repaso de dos minutos de lo que aprendió en la última lección.
  • Invite a los jóvenes a hacer una representación de la forma en que le enseñarían a alguien que no fuera miembro de la Iglesia sobre los tres miembros de la Trinidad. ¿Qué pasajes de las Escrituras usarían? ¿Por qué sienten que ese conocimiento es tan importante?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los miembros del quórum comprender la naturaleza de la Trinidad. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su quórum:

  • Invite a un miembro del quórum a que enseñe una parte de la lección. Él podría hacerlo como parte de su plan de Mi Deber a Dios para aprender y enseñar acerca de la Trinidad (véase “Comprende la doctrina”, página 18, 42 o 66).
  • Lean en grupo la descripción que hace el élder Jeffrey R. Holland de otras creencias cristianas acerca de la Trinidad (en su discurso “El único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Él ha enviado”). Muestre a los jóvenes la escena de la primera visión en el video “La restauración” o muestre una imagen de la primera visión (véase el Libro de obras de arte del Evangelio, 90). ¿Qué aprendió José acerca de la Trinidad? ¿En qué forma se diferenciaba lo que él aprendió de las creencias que tenían otros cristianos? ¿Por qué es importante lo que aprendió? ¿En qué forma creen los jóvenes que esas experiencias hicieron cambiar lo que José creía de sí mismo?
  • Invite a los jóvenes a que busquen uno de los pasajes de las Escrituras de esta reseña y determinen lo que aprendan acerca de la Trinidad. Invítelos a compartir lo que les enseñan esos versículos acerca de su naturaleza divina. ¿Cómo influye ese conocimiento en sus decisiones diarias?
  • Escriba tres encabezamientos en la pizarra: “Hay tres miembros de la Trinidad”, “La Trinidad son uno en perfecta unidad” y “El Padre Celestial y Jesucristo tienen un cuerpo físico”. En unas tarjetas pequeñas, anote las referencias de las Escrituras acerca de la Trinidad (como las que se encuentran en esta reseña). Invite a los jóvenes a que tomen turnos para escoger una tarjeta, lean el pasaje de las Escrituras en voz alta y escriban la referencia bajo el encabezado que corresponda en la pizarra (algunos de los pasajes pueden quedar bien en más de un encabezamiento). ¿De qué manera bendice a los jóvenes el saber esas verdades sobre la Trinidad? Aliéntelos a guardar una lista de las referencias de las Escrituras a fin de que puedan usarlas para enseñar a otras personas sobre la Trinidad.
  • Divida el quórum en tres grupos y asigne a cada grupo que lea acerca de uno de los miembros de la Trinidad en Leales a la Fe (véanse las págs. 62–64, 105 – 108 y 72–74), y elija uno o dos pasajes de las Escrituras que se relacionen con ese miembro de la Trinidad. Conceda suficiente tiempo a los grupos para que se preparen a fin de enseñar al resto del quórum sobre las características y las funciones del miembro de la Trinidad que les haya tocado. Permita que cada grupo enseñe al resto del quórum.
  • Divida en pequeños segmentos uno o ambos discursos de la conferencia que se sugieren en esta reseña. Entregue un segmento a cada miembro del quórum (o a cada grupo, según el tamaño del quórum). Escriba en la pizarra: “¿Qué sabemos en cuanto a la Trinidad?”. Permita que los jóvenes busquen la respuesta y luego la compartan. ¿Por qué es importante conocer la verdadera naturaleza de la Trinidad? (Véase Juan 17:3.)

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden mejor la naturaleza de la Trinidad? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del quórum que dirige concluye la reunión. Él podría: 

  • Expresar su testimonio de los miembros de la Trinidad y su gratitud por las verdades acerca de Ella que se restauraron por medio de José Smith.
  • Invitar a los miembros del quórum a que compartan con alguien las verdades que aprendieron en esta reunión del quórum.