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¿Cuáles son las funciones del Espíritu Santo?

El Espíritu Santo testifica de la verdad. Él es la fuente del testimonio y de la revelación personal. Puede guiarnos para tomar decisiones y nos protege del peligro físico y espiritual. Se le conoce como el Consolador, y puede calmar nuestros temores y llenarnos de esperanza. Por medio de Su poder, somos santificados al arrepentirnos, recibir las ordenanzas salvadoras y guardar nuestros convenios. Para prestar servicio de forma eficaz como poseedores del sacerdocio, es esencial que escuchemos y sigamos las impresiones del Espíritu Santo.

Prepararse espiritualmente

Al estudiar los pasajes de las Escrituras y otros recursos acerca del Espíritu Santo, procure obtener Su guía a fin de que sepa qué debe enseñar a los jóvenes sobre la importancia del Espíritu Santo en la vida de ellos.

Juan 14:1627 (El Consolador puede enseñarnos y recordarnos todas las cosas)

Juan 15:26; D. y C. 42:17; Moisés 1:24 (El Espíritu Santo da testimonio del Padre y del Hijo)

Gálatas 5:22–23 (Pablo describe el fruto del Espíritu)

2 Nefi 32:5 (El Espíritu Santo nos mostrará las cosas que debemos hacer)

3 Nefi 27:20 (Recibir el Espíritu Santo nos santifica)

Moroni 8:26 (El Espíritu Santo nos llena de esperanza y amor)

Moroni 10:5 (El Espíritu Santo nos enseña la verdad)

Craig C. Christensen, “Un inefable don de Dios”, Liahona, noviembre de 2012.

Videos: “La voz del Espíritu”, “Territorio enemigo”

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus debres del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las siguientes ideas, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Conceda a los jóvenes un momento para que piensen en un concepto de la lección de la semana pasada y lo mencionen. Piense en la manera en que podría relacionar sus respuestas con la lección de hoy.
  • Invite a los jóvenes a escribir acerca de un momento en que hayan sentido la influencia del Espíritu Santo. ¿Qué hicieron para recibir Su influencia? ¿Qué diferencia marcó el sentir Su influencia? Si es apropiado, pida a varios jóvenes que compartan sus experiencias.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los miembros del quórum comprender las funciones del Espíritu Santo. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su quórum:

  • Invite a un miembro del quórum a que enseñe una parte de la lección. Él podría hacerlo como parte de su plan de Mi deber a Dios de aprender y enseñar sobre el Espíritu Santo (véase “Comprende la doctrina”, págs. 18, 42 o 66).
  • Pida a los jóvenes que lean los siguientes pasajes de las Escrituras, que determinen la función del Espíritu Santo en cada uno de ellos y que hablen de la forma en que Su influencia puede bendecirlos: Juan 14:26; 15:26; Gálatas 5:22–23; 2 Nefi 32:5; 3 Nefi 27:20. Invítelos a hacer una lista de las etapas de su vida en las que necesitarán de la influencia del Espíritu Santo. ¿En qué momentos será importante que el Espíritu Santo les muestre lo que deban hacer? ¿En qué momentos podrían necesitar los jóvenes sentir la influencia reconfortante del Espíritu Santo? Considere la idea de compartir una experiencia que haya tenido en la que haya recibido la ayuda del Espíritu Santo.
  • Muestre uno de los videos que se incluyen en esta reseña y pida a los jóvenes que escuchen lo que se enseña en ellos acerca de recibir guía por medio del Espíritu Santo. Pida a cada joven que comparta algo de lo que aprenda. Luego, escriba en la pizarra la siguiente declaración de la hermana Julie B. Beck en la pizarra: “La capacidad de reunir los requisitos para recibir revelación personal y actuar de acuerdo con ella es la aptitud más importante que se pueda lograr en la vida. Con ella, no podemos fracasar; sin ella, no podemos tener éxito” (“‘…y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días’”, Liahona, mayo de 2010, pág. 11). Invítelos a pensar en lo que dice la cita y a que escriban lo que piensen al respecto y sobre la importancia de vivir dignos de recibir el Espíritu y de seguirlo. Aliéntelos a reflexionar sobre lo que pueden hacer para procurar gozar más de la compañía del Espíritu Santo.
  • Invite a los jóvenes a que estudien la sección titulada “¿Cuál es la misión del Espíritu Santo?”, del discurso del élder Craig C. Christensen: “Un inefable don de Dios”, y a que se preparen para compartir con el quórum lo que aprendan sobre el Espíritu Santo. Invítelos a relatar experiencias en las que el Espíritu Santo los haya ayudado como lo describe el élder Christensen.
  • Invite a los jóvenes a que busquen en el índice de temas del himnario, bajo “Espíritu Santo”, un himno que enseñe acerca de cómo puede ayudarnos el Espíritu Santo. Pídales que compartan frases de los himnos que eligieron. Considere la idea de que canten uno de los himnos en grupo.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden las funciones del Espíritu Santo? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del quórum que dirige concluye la reunión. Él podría: 

  • Según sea apropiado, contar una experiencia en la que haya sentido la influencia del Espíritu Santo de una de las formas que se explicaron en la reunión de quórum.
  • Invitar a los jóvenes del quórum a mantenerse dignos y procurar la compañía del Espíritu Santo.