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¿Cómo puedo hallar consuelo cuando muere un ser querido?

La muerte es una parte esencial del Plan de Salvación. Para llegar a ser como nuestro Padre Celestial, tenemos que experimentar la muerte y recibir un cuerpo perfecto y resucitado. Cuando entendemos que la muerte es parte del plan de nuestro Padre Celestial y que Jesucristo venció la muerte por medio de Su expiación, podemos recibir esperanza y paz cuando fallece un ser querido.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué sentimientos recibe a medida que estudia?

Mosíah 16:7–8 (La resurrección de Jesucristo quita al aguijón de la muerte)

Mosíah 18; D. y C. 81:5 (Debemos consolar a quienes necesitan consuelo)

Alma 11:42–45 (Tendremos nuestro cuerpo nuevamente debido a la resurrección del Salvador)

Alma 28:12; D. y C. 42:45–46 (Lloramos por aquellos que mueren, pero la muerte es dulce para quienes mueren en el Señor)

Alma 40:11–14 (Nuestro espíritu seguirá viviendo después que hayamos muerto)

D. y C. 137:5–10 (José Smith ve a su hermano Alvin, a niños pequeños y a otros en el reino celestial)

D. y C. 138 (El presidente Joseph F. Smith tuvo una visión del mundo de los espíritus)

Thomas S. Monson, “Señora Patton: La historia continúa”, Liahona, noviembre de 2007, págs. 21–24; véase también el video “Nos volveremos a ver”.

Russell M. Nelson, “Las puertas de la muerte”, Liahona, julio de 1992, pág. 80.

Shayne M. Bowen, “ ‘…porque yo vivo, vosotros también viviréis’ ”, Liahona, noviembre de 2012, págs. 15–17.

Videos: “Aún somos una familia”, “Él te brindará ayuda”

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus debres del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • ¿Qué se les ha invitado a hacer a los jóvenes como resultado de lo que han estado aprendiendo? Invítelos a que hablen sobre cómo el actuar según lo que han aprendido ha influido en sus vidas y en las de sus familiares y amigos.
  • Cuente alguna experiencia que haya tenido usted u otra persona y que tenga que ver con el hallar paz después de la muerte de un ser querido. Pida a los jóvenes que hablen de las experiencias que hayan tenido.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los miembros del quórum a aprender acerca de la vida después de la muerte. Siga la inspiración del Espíritu y seleccione una o más que resulten adecuadas para su quórum:

  • Invite a los jóvenes a escribir sus preguntas, pensamientos o temores acerca de la muerte, y luego pídales que busquen las respuestas en los pasajes de las Escrituras que se sugieren en esta reseña o en el discurso del élder Russell M. Nelson “Las puertas de la muerte”. Aliéntelos a fijarse, en particular, en los pasajes de las Escrituras o las frases que ponen en relieve la función del Salvador para ayudarnos a superar la muerte. Pídales que compartan lo que hayan encontrado. Invítelos a expresar sus sentimientos acerca de lo que el Salvador ha hecho por nosotros.
  • Muestre el video “Él te brindará ayuda” e invite a los jóvenes a compartir lo que más les haya impactado. Después del video, analicen cuán diferente sería el mundo si todos supieran lo que los jóvenes aprendieron de este video.
  • Cuente el relato acerca de la señora Patton que se encuentra en el discurso del presidente Thomas S. Monson: “Señora Patton: La historia continúa”, o bien, muestre el video “Nos volveremos a ver”. Pregunte a los jóvenes cómo responderían a la pregunta que la señora Patton le hizo al joven Thomas. Como quórum, lean Mosíah 18:8–10 y Doctrina y Convenios 81:5. Analicen la responsabilidad que tienen los poseedores del sacerdocio de brindar consuelo, ayuda y servicio de ese tipo a las familias que pierden a un ser querido. Podría invitar a un miembro del obispado a participar en el análisis.
  • Pida a la mitad del quórum que lea el relato acerca de la hermana Ramírez en el discurso del élder Shayne M. Bowen: “‘…porque yo vivo, vosotros también viviréis” y pida a la otra mitad que lea el relato sobre Tyson, el hijo del élder Bowen. Pídales que hablen de lo que hayan aprendido sobre cómo hallar consuelo cuando muere un ser querido y cómo podemos consolar a los demás. Invite a los jóvenes a que cuenten alguna experiencia que hayan tenido y en la que hayan perdido a un ser querido. ¿De qué manera les ayudó a hallar consuelo su conocimiento de la Expiación y del plan de salvación? Si fuera pertinente, comparta una experiencia personal.
  • Divida la clase en dos grupos. Asigne a un grupo la lectura de Doctrina y Convenios 137:5–10 y al otro Doctrina y Convenios 138:57–58. Invite a los jóvenes a analizar en grupo lo que enseñan estos pasajes acerca de lo que nos sucede después de morir. Luego, como quórum, analicen la manera en que este conocimiento puede ayudar a alguien que haya perdido a un ser querido. ¿Cómo se relaciona este conocimiento con nuestra responsabilidad de hacer la obra de la historia familiar y del templo?

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Comprenden ellos el concepto de cómo hallar consuelo cuando muere un ser querido? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del quórum que dirige concluye la reunión. El joven podría dirigir un análisis sobre lo que los miembros del quórum podrían hacer a fin de prestar servicio a alguna persona que recientemente haya perdido a un ser querido. ¿Hay viudas u otras personas en el barrio o en la comunidad que necesiten ayuda?