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¿Cuáles son mis deberes como poseedor del Sacerdocio Aarónico?

El Señor ha dicho que todo hombre que ha sido ordenado al sacerdocio debe “[aprender]… su deber” y “[obrar]… con toda diligencia” (véase D. y C. 107:99). Como poseedores del Sacerdocio Aarónico efectuamos ordenanzas del sacerdocio, servimos a los demás e invitamos a todos a venir a Cristo.

Prepárese espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes pasajes de las Escrituras y recursos. ¿Qué puede compartir con los jóvenes para ayudarles a entender sus deberes?

D. y C. 20:46–59; 84:111 (Los poseedores del Sacerdocio Aarónico administran las ordenanzas e invitan a todos a venir a Cristo)

D. y C. 84:33–34; 107:99 (Los poseedores del Sacerdocio Aarónico deben aprender sus deberes y cumplirlos fielmente)

D. y C. 107:68 (Los poseedores del Sacerdocio Aarónico prestan servicio a los demás cuando ayudan al obispo a administrar las cosas temporales)

Henry B. Eyring, “El hombre del sacerdocio”, Liahona, mayo de 2014

David L. Beck, “Tu sagrado deber de ministrar”, Liahona, mayo de 2013, págs. 55-57.

Cumplir Mi Deber a Dios, págs. 23, 46–47, 70–71.

Videos: “Cumplir tu Deber a Dios”, “Fe en el sacerdocio”

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que han tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Pida a los jóvenes que mencionen algo que recuerden de la lección de la semana anterior. ¿Aún tienen preguntas? ¿Cómo aplicaron a su diario vivir lo que aprendieron la semana pasada?
  • Escriba en la pizarra las tres categorías de deberes del sacerdocio que se sugieren en Mi Deber a Dios: “Administrar las ordenanzas del sacerdocio”, “Prestar servicio a los demás” e “Invitar a todos a venir a Cristo”. Pida a los jóvenes que escriban en la pizarra la mayor cantidad de deberes del sacerdocio que puedan en cada categoría. Refiérase a la lista a lo largo de la lección y agregue otros deberes que los jóvenes vayan descubriendo.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los miembros del quórum a comprender sus deberes como poseedores del Sacerdocio Aarónico. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su quórum:

  • Quizás algunos miembros del quórum estén trabajando en la sección “Deberes del sacerdocio” con sus planes de Mi Deber a Dios (véase Mi Deber a Dios, págs. 22–28, 46–53 o 70–77). Invite a uno o más jóvenes a compartir sus experiencias.
  • Invite a los jóvenes a leer acerca de sus deberes del sacerdocio en D. y C. 20:46–59 y Mi Deber a Dios (págs. 23, 46–47 o 70–71). Pídales que identifiquen los deberes del sacerdocio y que hagan una lista en la pizarra. Pregunte a los jóvenes cuáles de todos esos deberes no sabían que tenían. ¿Qué pueden hacer para cumplir con ellos?
  • Invite a los jóvenes a escudriñar las Escrituras y a determinar ejemplos de personas que cumplieron con sus deberes del sacerdocio (por ejemplo: Mateo 3:1–6, 13–17; Jacob: 18–19; Alma 15:16–18; 3 Nefi 18:1–5). Pídales que compartan sus ejemplos y decidan a qué categoría de Mi Deber a Dios corresponde cada uno: “Administrar las ordenanzas del sacerdocio”, “Prestar servicio a los demás” o “Invitar a todos a venir a Cristo”. ¿Cómo fueron bendecidas las personas de esos pasajes por medio del servicio en el sacerdocio?
  • Pida a los jóvenes que lean fragmentos del discurso del presidente Henry B. Eyring “El hombre del sacerdocio” (o vean el video “Fe en el sacerdocio”) y que compartan lo que los haya inspirado a cumplir con sus deberes del sacerdocio. Invítelos a escribir acerca de una experiencia que tuvieron cuando ejercieron su sacerdocio o aprendieron del ejemplo de otro poseedor del sacerdocio. ¿De qué manera el ser un poseedor del sacerdocio ha sido una bendición para los jóvenes y sus familias?
  • Lean como clase Doctrina y Convenios 84:111 y pregunte a los jóvenes qué significa ministrar. Invite a un miembro del quórum a ir preparado a la clase para compartir en sus propias palabras el relato de Chy que se encuentra en el discurso del hermano David L. Beck “Tu sagrado deber de ministrar”. ¿Qué aprenden los miembros del quórum en este relato acerca de lo que significa ministrar? Entregue a los jóvenes copias del discurso del hermano Beck e invítelos a escudriñarlo y a determinar maneras en las que pueden ministrar en casa, en el quórum y en todo momento. Invite a los jóvenes a compartir experiencias en las que hayan ministrado a alguien o alguien les haya ministrado a ellos.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Entienden mejor sus deberes del sacerdocio? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del quórum que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Invitar a los jóvenes a hacer planes en una de las secciones de “Deberes del sacerdocio” de sus libritos Mi Deber a Dios y a compartir unos con otros lo que piensan hacer.
  • Desafiar a los miembros del quórum a que compartan con un familiar algo que aprendieron acerca de sus deberes del sacerdocio.