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¿Qué puedo hacer para que mis oraciones sean más significativas?

Nuestro Padre Celestial nos ama y desea que nos comuniquemos con Él por medio de la oración. Cuando oramos, debemos decirle lo que sentimos en nuestro corazón; no debemos repetir palabras o frases sin sentido. Por medio de la oración sincera y de corazón podemos sentir la cercanía de nuestro Padre Celestial.

Prepararse espiritualmente

Mientras se prepara con espíritu de oración, estudie estos recursos. ¿Qué le gustaría que los jóvenes descubrieran acerca de la oración?

Lucas 22:41–42; Helamán 10:5; D. y C. 46:30–31 (Debemos buscar la voluntad de Dios cuando oramos)

3 Nefi 14:7; D. y C. 9:7–8 (La oración debe ir acompañada de un empeño fiel)

3 Nefi 17–19 (Jesucristo ora con los nefitas y enseña acerca de la oración)

Moroni 10:3–5 (Orar con fe, con un corazón sincero y verdadera intención)

Guía para el Estudio de las Escrituras, “Oración”, págs. 153–154.

Henry B. Eyring, “El sacerdocio y la oración personal,” Liahona, mayo de 2015, págs. 84–87.

David A. Bednar, “Pedir con fe”, Liahona, mayo de 2008, págs. 94–97.

David A. Bednar, “Ora siempre”, Liahona, noviembre de 2008, págs. 41–44.

Cumplir con Mi Deber a Dios, 2010, pág. 38.

Oración”, Leales a la Fe, 2004, págs. 129–134.

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del cuórum (o un ayudante del obispo en el cuórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del cuórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que han tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del cuórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del cuórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las siguientes ideas, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Pida a los jóvenes que dibujen algo que represente lo que aprendieron en la lección de la semana pasada y pídales que compartan sus dibujos. ¿Qué hicieron para poner en práctica lo que aprendieron? ¿Tienen preguntas o ideas adicionales sobre lo que aprendieron?
  • Pida a los jóvenes que hagan una lista de las maneras en que nos comunicamos con los demás. ¿En qué se asemejan estos métodos de comunicación con el orar a nuestro Padre Celestial? ¿En qué son diferentes? ¿Qué preguntas tienen los jóvenes acerca de la oración?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los miembros del cuórum a entender cómo hacer para que sus oraciones sean más significativas. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su cuórum:

  • Seleccione relatos y citas cortas del discurso de presidente Henry B. Eyring: “El sacerdocio y la oración personal” que piense que sería de mucho significado para los jóvenes de su cuórum. Escriba estos relatos o citas en tiras de papel. Invite a los jóvenes a seleccionar uno de los papeles, lo lea al cuórum y dirija un análisis sobre lo que enseña esa cita. ¿Cómo la oración puede ayudarlos para servir en el sacerdocio? Considere compartir una experiencia de cuando el servicio al sacerdocio fue bendecido por medio de la oración, o invite a los jóvenes a compartir experiencias similares. 
  • Invite a los jóvenes a buscar en las Escrituras un ejemplo de oración que les resulte inspirador (si fuera necesario, sugiérales que lean los pasajes de esta reseña). Pídales que compartan lo que encuentren y aprendan acerca de la oración de ese ejemplo.
  • Invite a los jóvenes a leer un pasaje de las Escrituras acerca de la oración (por ejemplo, los que se sugieren en esta reseña). Pídales que escriban un principio acerca de la oración que aprendan de las Escrituras y un ejemplo de ese principio de su propia vida o de la vida de los demás. Invítelos a compartir con otro miembro del cuórum aquello que escribieron. ¿Qué aprendieron los jóvenes de lo que compartieron entre ellos que podría ayudarlos a hacer sus oraciones más significativas?
  • Proporcione a cada miembro del cuórum una sección de alguno de los discursos del élder David A. Bednar que se sugieren en esta reseña. Invítelos a subrayar los consejos prácticos que el élder Bednar da para ayudarnos a lograr que nuestras oraciones sean más significativas. Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. A continuación, invítelos a imaginarse que están enseñando a alguien a orar. ¿Qué le enseñarían y cómo lo harían? Considere hacer una dramatización de una situación que brinde una enseñanza.
  • Asigne a cada joven el estudio de uno de los principios de la oración que se analizan en Leales a la Fe (págs. 129–134) o en la definición de oración en la Guía para el Estudio de las Escrituras. Pídales que enseñen al cuórum lo que hayan aprendido. Aliente a los jóvenes a compartir ejemplos personales de cuando enseñan.
  • Como cuórum, trabajen en la primera actividad de aprendizaje de la página 38 del libro Mi Deber a Dios. Conceda a los jóvenes un tiempo en la reunión de cuórum para escribir o revisar su plan para establecer el hábito de la oración regular (véanse las págs. 15, 39 o 63).

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Comprenden cómo hacer sus oraciones más significativas? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del cuórum que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Compartir su plan para establecer el hábito de la oración regular.
  • Compartir experiencias personales que le hayan enseñado el poder de la oración.