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¿Cómo puedo recibir revelación personal?

Cada uno de nosotros tiene derecho a recibir revelación personal para guiar su propia vida. Para recibir revelación personal, debemos prepararnos viviendo dignamente, estudiando las Escrituras y meditando en ellas. Si buscamos y pedimos, Dios nos revela Su voluntad por medio del Espíritu Santo.

Prepárese espiritualmente

A medida que se prepare, estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué se siente inspirado a compartir con los jóvenes?

1 Reyes 19:9–12; Helamán 5:30; D. y C. 6:14–16, 23; 8:2–3; 11:12–14 (Maneras en que el Espíritu nos habla)

Juan 14:26–27 (El Espíritu Santo puede ayudarnos a recordar cosas y a sentir paz)

Éter 2–3; D. y C. 9:7–9 (La revelación personal debe estar acompañada de nuestros pensamientos y estudio personal)

Ronald A. Rasband, “Deja que el Espíritu te enseñe”, Liahona, mayo de 2017, págs. 93–96.

Henry B. Eyring, “Revelación continua”, Liahona, noviembre de 2014, págs. 70-73.

Richard G. Scott, “Cómo obtener revelación e inspiración en tu propia vida”, Liahona, mayo de 2012, págs. 45–47.

Aprenda a reconocer los susurros del Espíritu”, Predicad Mi Evangelio , 2004, págs. 99–100.

Revelación”, Leales a la Fe, 2004, págs. 158–162.

Videos: “Modelos de luz: El espíritu de revelación”, “Escuchar Su voz”, “Cara a cara con el presidente Eyring y el élder Holland: ¿Cómo puedo diferenciar entre la influencia del Espíritu Santo y mis sentimientos?”, “Cara a cara con el presidente Eyring y el élder Holland: ¿Cómo puedo sentir el Espíritu Santo con más frecuencia?”.

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del cuórum (o un ayudante del obispo en el cuórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del cuórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del cuórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del cuórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las siguientes ideas, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • ¿Cómo influyó la lección de la semana anterior en la vida de los jóvenes? ¿Qué cosas han hecho de forma diferente a raíz de lo que aprendieron? ¿Qué bendiciones han recibido por motivo de sus acciones?
  • Escriba en la pizarra: “Sé que estoy recibiendo revelación personal cuando __________”. Pregunte a los jóvenes cómo completarían esa frase. Invítelos a continuar meditando en esa declaración durante la lección y a buscar respuestas adicionales.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los miembros del cuórum a comprender cómo recibir revelación personal. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que le resulten mejor para su cuórum:

  • Invite a los jóvenes a mirar los videos “Cara a cara con el presidente Eyring y el élder Holland: ¿Cómo puedo diferenciar entre la influencia del Espíritu Santo y mis sentimientos?” y “Cara a cara con el presidente Eyring y el élder Holland: ¿Cómo puedo sentir el Espíritu Santo con más frecuencia?” ¿Cuáles sugerencias dan el presidente Eyring y el élder Holland para ayudarnos a discernir entre las impresiones del Espíritu y nuestros sentimientos? ¿Qué creen los hombres jóvenes que significa “estar tranquilo”, como lo describe el presidente Eyring? Invite a los hombres jóvenes a que compartan cómo podrían usar lo que aprendieron para responder a un amigo que tenga preguntas similares a las que se analizaron en esos videos.
  • Haga cuatro columnas en la pizarra con los cuatro puntos del discurso del élder Ronald A. Rasband “Deja que el Espíritu te enseñe” como títulos. Revisen cada sección juntos, invitando a los jóvenes a escribir en las columnas lo que el élder Rasband sugiere que podemos hacer para recibir revelación personal. ¿Hay alguien en su barrio que sea socorrista, como bombero u oficial de policía? Si es así, invítelo a que hable en el cuórum sobre lo que significa ser socorrista en una emergencia médica o un desastre natural. ¿Cómo se preparó para responder a esas situaciones? Pida a los miembros del cuórum que hablen acerca de lo que aprendieron del análisis sobre cómo ser socorristas espirituales.
  • Lean juntos los tres primeros párrafos del discurso del presidente Henry B. Eyring “Revelación continua”. Pida a los jóvenes que enumeren algunas situaciones en las que ellos o alguien a quien conozcan precise revelación personal. Invítelos a leer o ver partes del discurso del presidente Eyring y a que compartan lo que aprendan. Invítelos a reflexionar sobre lo que harán para procurar revelación personal.
  • Escriba en la pizarra las referencias de las Escrituras que se sugieren en esta reseña. Asigne una de ellas a cada joven y pídales que determinen lo que enseña acerca de cómo el Espíritu Santo se comunica con nosotros. Pida a los jóvenes que escriban lo que encuentren en la pizarra al lado de cada referencia de las Escrituras. Invite a los jóvenes a compartir algunas experiencias que hayan tenido en que el Espíritu Santo les haya hablado en una de estas maneras. ¿Alguna vez han recibido o procurado revelación personal para guiarlos a cumplir con sus deberes del sacerdocio? También podría compartir una experiencia que usted haya tenido.
  • Haga una copia de la tabla que está en las  páginas 99–100 de Predicad Mi Evangelio para cada joven. Invite a los jóvenes a revisar la tabla y sus descripciones de cómo el Espíritu Santo se comunica con nosotros. Pídales que escriban acerca de un momento en el que han experimentado alguno de los sentimientos, pensamientos o impresiones que se describen en la tabla. Invite a algunos jóvenes a compartir lo que escribieron con el resto del cuórum. También puede invitar a los jóvenes a seleccionar una de las actividades de estudio de las páginas 104–106 de Predicad Mi Evangelio para trabajar en parejas, grupos pequeños o individualmente.
  • Muestre el video “Escuchar Su voz” y pida a los jóvenes que se fijen en las cosas que hicieron los jóvenes de este video para prepararse para recibir revelación personal. ¿Cuáles son algunas otras formas en que podemos prepararnos a nosotros mismos? (véase 3 Nefi 17:2–3; D. y C. 9:7–8) Aliente a los miembros del cuórum a aceptar el mismo desafío que aceptaron los jóvenes en el video e invítelos a compartir sus experiencias en una futura reunión de cuórum.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden ello cómo recibir revelación personal? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El joven que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Compartir experiencias que hayan tenido al procurar y recibir revelación personal.
  • Invitar a los miembros del cuórum a determinar cómo podrían mejorar su servicio en el sacerdocio al procurar revelación personal.