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Mi Deber a Dios

¿Por qué es importante estudiar las Escrituras?

Las Escrituras contienen la palabra de Dios. Los profetas de los últimos días nos aconsejan que estudiemos las Escrituras todos los días, tanto individualmente como con nuestras familias. El estudio de las Escrituras puede ayudarnos a conocer a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo, darnos poder para resistir la tentación y fortalecernos en nuestras tribulaciones.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes pasajes de las Escrituras y otros recursos aprobados por la Iglesia. ¿Qué cree que ayudaría a los jóvenes a comprender la importancia del estudio de las Escrituras?

Josué 1:8; Salmos 119:105; 2 Timoteo 3:16–17; 1 Nefi 15:24; 2 Nefi 32:3; Alma 17:2–3; Helamán 3:29–30; D. y C. 18:33–36; 21:4–6; 84:85 (Las bendiciones de estudiar las Escrituras)

Cumplir Mi Deber a Dios, págs. 14–15, 38–39, 62–63.

Boyd K. Packer, “La clave para la protección espiritual”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 26–28.

Richard G. Scott, “El poder de las Escrituras”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 6–8.

D. Todd Christofferson, “La bendición de las Escrituras”, Liahona, mayo de 2010, págs. 32–35.

Escrituras”, Leales a la Fe, 2004, págs. 74–78.

Videos: “Cumplir tu Deber a Dios”, “El Libro de Mormón: Mensajes del cielo”, “El pan de cada día: Modelo”

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que han tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión del quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Invite a los jóvenes a pensar en un objeto que representaría lo que aprendieron y enseñaron en los análisis de la semana pasada. Pídales que expliquen qué tiene que ver el objeto con lo que aprendieron.
  • Invite a los jóvenes a compartir una de las Escrituras preferidas en grupos de dos o con todo el quórum. Aliéntelos también a compartir una experiencia que hayan tenido que hizo que el pasaje de las Escrituras fuese significativo para ellos. ¿Qué aprendieron acerca de la importancia de las Escrituras por medio de estas experiencias?

Aprender juntos

El propósito de esta lección es ayudar a cada joven a hacer un plan para establecer o fortalecer el hábito del estudio regular de las Escrituras. Permita que los jóvenes tomen un tiempo durante la reunión de quórum para escribir los planes que tengan en sus libritos de Mi Deber a Dios. Invítelos a que compartan sus planes entre ellos y, en futuras reuniones del quórum, invítelos a que compartan las experiencias que obtengan al llevar a cabo sus planes.

  • Invite a los jóvenes a abrir sus libritos de Mi Deber a Dios en la página 14 o 38. Asigne una de las referencias de las Escrituras de estas páginas a cada miembro del quórum (véanse también las Escrituras de esta reseña). Invite a los miembros del quórum a buscar y compartir las palabras que describan cómo debemos abordar el estudio de las Escrituras y las bendiciones que recibiremos a medida que las estudiemos. Invítelos a hacer planes para comenzar o fortalecer el hábito del estudio regular de las Escrituras (véase Mi Deber a Dios, págs. 15, 39 o 63).
  • Pida a cada joven que reflexione acerca de una de las siguientes preguntas: ¿De qué modo el estudio de las Escrituras influye en mi capacidad para guardar los mandamientos? ¿Cómo influye el estudio de las Escrituras en la relación con mi familia? ¿Cómo influye el estudio de las Escrituras en mi relación con Dios? Pida a los jóvenes que compartan lo que piensan con el resto del quórum (véase Mi Deber a Dios, pág. 62). Invítelos a ir a las páginas 15, 39 o 63 de sus libros de Mi Deber a Dios y a escribir sus planes para mejorar el estudio personal de las Escrituras.
  • Invite a los miembros del quórum a leer las secciones de uno de los discursos que se sugieren en esta reseña. Pídales que compartan lo que hayan aprendido acerca de las Escrituras y de las bendiciones del estudio de las Escrituras. ¿Cuándo han visto el poder del estudio de las Escrituras en ellos mismos?
  • Invite a los jóvenes a ver uno de los videos que se sugieren en esta reseña o a leer “Importancia del estudio diario de las Escrituras” en Leales a la Fe (págs. 74–75). Pídales que busquen respuestas a la pregunta “¿Por qué es importante que estudie las Escrituras?”. Invítelos a compartir lo que hayan encontrado. Pida a algunos jóvenes que compartan cómo estudian las Escrituras. Con la autorización del obispo, considere la posibilidad de invitar a un padre o a otros miembros del barrio a compartir brevemente cómo estudian las Escrituras.
  • Invite a los jóvenes a seleccionar una de las actividades de estudio en las páginas 26–28 de Predicad Mi Evangelio y a trabajar en grupos de a dos o individualmente.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Comprenden por qué es importante estudiar las Escrituras? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El miembro de la presidencia del quórum que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Compartir con el quórum los planes personales que tenga para el estudio de las Escrituras.
  • Explicar que, durante la reunión del quórum de las próximas semanas, se invitará a los miembros del quórum a compartir un pasaje que hayan leído durante la semana y a explicar por qué les resultó significativo.