Saltar navegador principal

¿Cómo puedo encontrar soluciones a mis desafíos y problemas?

La autosuficiencia incluye la habilidad de encontrar soluciones a nuestros problemas y desafíos. Muchas de esas soluciones se encuentran en el evangelio restaurado de Jesucristo. Nuestro Padre Celestial es consciente de los desafíos que afrontamos; Él nos ama y desea ayudarnos. Debemos orar pidiendo guía al buscar respuestas a nuestras dificultades en las Escrituras y en las palabras de los profetas y apóstoles.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y otros recursos ayudarán a los jóvenes a comprender la manera en que el Evangelio puede ayudarnos a afrontar los desafíos de la vida?

Proverbios 3:5–6; Mateo 11:28–30; Marcos 4:36–39; Alma 7:11–13; Alma 37:35–37; 38:5 (Procurar la ayuda del Señor para afrontar los desafíos y los problemas)

Jeffrey R. Holland, “Como vasija quebrada”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 40–42.

Thomas S. Monson, “Nunca caminamos solos”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 121–124.

La salud física y emocional”, Para la Fortaleza de la Juventud, 2012, págs. 25–27.

Permita que los jóvenes dirijan

Un miembro de la presidencia del quórum (o un ayudante del obispo en el quórum de presbíteros) dirige la reunión. Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del quórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios), los alienta a compartir las experiencias que han tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del quórum a enseñar una lección del Evangelio. Puede prepararse llenando una Agenda de la reunión de quórum durante una reunión de presidencia.

Comience la experiencia de aprendizaje

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para repasar la lección de la semana anterior y presentar la de esta semana:

  • Pida a los jóvenes que cuenten alguna experiencia que hayan tenido durante la semana al tratar de aplicar lo que han aprendido este mes acerca de la autosuficiencia.
  • Invite a los jóvenes a nombrar algunos desafíos que los jóvenes de su edad afrontan en estos días y escriba las respuestas en la pizarra. ¿Cuáles son algunas de las cosas perjudiciales o improductivas que en ocasiones hacen los jóvenes para hacer frente a esos problemas? En el transcurso de la lección, invite a los jóvenes a buscar maneras en las que las verdades del Evangelio pueden ayudarlos.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los miembros del quórum aprender a encontrar soluciones a sus desafíos. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su quórum:

  • Invite a los jóvenes a que piensen en un problema o desafío que afrontan los jóvenes en la actualidad. Pídales que busquen en el índice de temas del ejemplar de la conferencia más reciente de la revista Liahona todos los temas que podrían ayudar a resolver ese problema. Invítelos a buscar uno de los discursos relacionados con esos temas y a que compartan con el quórum una declaración que pudiera ayudar a alguien a superar algún problema. Anime a los jóvenes a usar el índice de temas para encontrar ayuda con sus propios desafíos.
  • Invite a los jóvenes a leer los dos últimos párrafos de la sección “La salud física y emocional” en Para la Fortaleza de la Juventud y a buscar consejos que pudieran ayudarlos a ellos o a otras personas que conozcan. ¿Cuáles son algunos ejemplos de “soluciones saludables” que debemos buscar cuando tenemos problemas? ¿Qué soluciones ofrece el evangelio de Jesucristo? Comparta una experiencia de su vida en la que el Evangelio le haya proporcionado respuestas o ayuda para un problema o desafío específico. Invite a los jóvenes a que compartan alguna experiencia similar por la que hayan pasado.
  • Lea la siguiente declaración del presidente Thomas S. Monson: “Cuán bendecidos somos, mis hermanos y hermanas, de tener el evangelio restaurado de Jesucristo en nuestra vida y en nuestro corazón; proporciona las respuestas a los grandes interrogantes de la vida; da significado, propósito y esperanza a nuestras vidas. Vivimos en tiempos difíciles. Les aseguro que nuestro Padre Celestial es consciente de los desafíos que afrontamos. Él ama a cada uno de nosotros y desea bendecirnos y ayudarnos” (“Al concluir esta conferencia”, Liahona, mayo de 2012, pág. 115). Pida a cada uno de los jóvenes que lea uno de los pasajes de las Escrituras de esta reseña y que hable de cómo el pasaje podría ayudar a alguien que afronta un desafío o problema que sea común entre los jóvenes de hoy en día. ¿Qué quiere decir confiar en el Señor o venir a Cristo cuando necesitamos ayuda? ¿En qué otros pasajes de las Escrituras pueden pensar los jóvenes que les ayudarían con desafíos o problemas específicos?
  • Pida a los jóvenes que piensen en alguien a quien conozcan que esté teniendo problemas mentales o emocionales. Entregue a cada joven una copia del discurso del élder Jeffrey R. Holland “Como una vasija quebrada” y pídales que busquen respuestas a su pregunta: “¿Cuál es la mejor manera de actuar cuando ustedes o sus seres amados afronten dificultades mentales o emocionales?”. Invite a los jóvenes a compartir lo que aprendan y analicen la manera en que estas enseñanzas podrían ayudar a la persona en la que estén pensando.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Comprenden cómo buscar soluciones a las dificultades de la vida en el evangelio de Jesucristo? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Invítelos a actuar

El joven que dirige concluye la reunión. Él podría:

  • Explicar cómo el comprender y vivir el Evangelio le ha ayudado a superar dificultades.
  • Invitar a los miembros del quórum a aplicar lo que aprendieron en la clase a fin de ayudar o alentar a alguien que esté pasando por problemas emocionales.