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¿Por qué es importante enseñar doctrina pura?

En los años que siguieron a la muerte de los primeros Doce Apóstoles, la gente comenzó a confiar en su propia sabiduría para interpretar las Escrituras. Como resultado, se enseñó doctrina falsa y la Iglesia cayó en la apostasía. Como maestros del Evangelio, tenemos la responsabilidad de enseñar las verdades del Evangelio restaurado en su pureza para que no llevemos a nadie por el mal camino. Cuando las personas a las que enseñamos comprenden la doctrina verdadera, su corazón se conmueve y ellas cambian su actitud y su comportamiento (véase Boyd K. Packer, “No temáis”, Liahona, mayo de 2004, pág. 79).

Prepararse espiritualmente

Estudie los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué sentimientos le gustaría compartir con los jóvenes?

Lucas 24:32; José Smith—Historia 1:11–12 (La enseñanza de las Escrituras conmueve el corazón de las personas)

2 Timoteo 4:3–4 (Pablo profetizó sobre las falsas doctrinas que se enseñaban)

Mosíah 18:19 (Las Escrituras y las palabras de los profetas son una fuente de doctrina pura)

Alma 4:19; 31:5 (La palabra de Dios es poderosa)

Moroni 10:5 (El Espíritu Santo testifica de la verdad)

La enseñanza: El llamamiento más importante, 2000, págs. 57–58, 231–235.

D. Todd Christofferson, “La doctrina de Cristo”, Liahona, mayo de 2012, págs. 86–90.

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que aprenden en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Pida a los jóvenes que compartan una experiencia en la que hayan sentido el Espíritu al enseñar a alguien sobre el Evangelio.
  • Lleve a la clase un vaso con agua limpia y un vaso con agua sucia. Sugiera que el agua podría representar el Evangelio que enseñamos a los demás. Si el agua limpia representa el Evangelio puro, ¿qué podría representar el agua sucia? ¿Cuáles son algunas de las cosas que podrían contaminar las doctrinas puras del Evangelio? (Véase La enseñanza: El llamamiento más importante, págs. 57–58). ¿Cómo contribuye esta analogía a que los jóvenes comprendan la importancia de enseñar doctrina pura?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los jóvenes aprender sobre la importancia de enseñar doctrina pura. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su clase:

  • Pida a los jóvenes que hagan una lista de las formas en que el mundo trata de cambiar el comportamiento de la gente. A continuación, pídales que lean Alma 4:19 y 31:5 mientras buscan la manera en que el Señor influye en los demás. Después de que hayan compartido lo que encontraron, invítelos a buscar en las Escrituras ejemplos de gente cuyo corazón cambió debido a que se les enseñó doctrina verdadera. Pida a los jóvenes que den ejemplos de principios del Evangelio que hayan aprendido y que hayan influido en sus actos.
  • Ayude a los jóvenes a buscar en las Escrituras ejemplos de personas que enseñaron doctrina falsa (por ejemplo, Sherem [véase Jacob 7], Korihor [véase Alma 30] o los zoramitas [véase Alma 31]). ¿Cómo influyeron esas enseñanzas en la gente? ¿Qué doctrinas enseñaron en respuesta los siervos del Señor? ¿Qué enseñanzas falsedades similares ven los jóvenes en el mundo actual? ¿Cómo pueden responder ellos y enseñar doctrina pura?
  • Invite a los jóvenes a leer 2 Timoteo 3:2–4 y 2 Nefi 9:28–29. ¿Cómo se ha cumplido en nuestros días lo que se dice en esos pasajes de las Escrituras? ¿Cuáles son algunas de las consecuencias de la doctrina falsa que vemos en el mundo que nos rodea? (Véanse algunos ejemplos en 2 Timoteo 3:1–5.) ¿Qué principios del Evangelio restaurado podrían contribuir a superar esas consecuencias?
  • Asigne a la mitad de la clase el estudio del apartado “Sus responsabilidades como maestro” (La enseñanza: El llamamiento más importante, pág. 57), y a la otra mitad el estudio del subtítulo “Advertencias a los maestros del religión” (págs. 57–58 del mismo manual). Pida a cada grupo que piense en una manera creativa de enseñar al otro grupo lo que hayan aprendido. Invite a cada joven a seleccionar una de las ideas que se presentan en el manual y a explicar por qué esa idea es importante para enseñar doctrina pura.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden la importancia de enseñar doctrina pura? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Pida a los jóvenes que piensen en cuál sería la oportunidad más cercana que tienen de enseñar. Aliéntelos a pensar qué podrían hacer para asegurarse de que enseñan doctrina pura.