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¿Cuáles son las maneras más eficientes de compartir el Evangelio con otras personas?

Compartir el Evangelio es responsabilidad de todos los Santos de los Últimos Días. Debemos orar y buscar oportunidades para hablarles a los demás acerca del Evangelio restaurado. Podemos estar “siempre preparados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15).

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué ayudará a los jóvenes a comprender cómo compartir el Evangelio con los demás?

Mateo 28:19–20 (El Salvador mandó a Sus discípulos a enseñar el Evangelio a todas las naciones)

Romanos 1:16 (Pablo no se avergüenza del evangelio de Cristo)

1 Timoteo 4:12 (Seamos un ejemplo de los creyentes)

1 Pedro 3:15 (Estad preparados para contestar preguntas referentes al Evangelio)

1 Corintios 1:23 (El Evangelio es proclamado por los débiles y sencillos)

D. y C. 11:21 (Debemos prepararnos para predicar el Evangelio al procurar obtener la palabra de Dios)

D. y C. 33:8–10 (Debemos abrir nuestra boca)

D. y C. 88:81 (Se nos manda amonestar a nuestro prójimo)

D. y C. 100:5–8 (El Espíritu Santo nos dirá qué decir y testificará de las verdades del Evangelio)

Neil L. Andersen, “Es un milagro”, Liahona, mayo de 2013

M. Russell Ballard, “Fe, familia, hechos y frutos”, Liahona, noviembre de 2007, págs. 25–27.

Russell M. Nelson, “Sé ejemplo de los creyentes”, Liahona, noviembre de 2010, págs. 47–49.

Video: “Comparte tus creencias”

Siete sugerencias simples para compartir el Evangelio” en LDS.org

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Invite a los jóvenes a compartir alguna vez en la que hayan aprendido un principio del Evangelio por medio de las palabras o hechos de un amigo.
  • Invite a los jóvenes a compartir experiencias recientes en las que hayan compartido el Evangelio, o considere compartir una experiencia propia. ¿Qué aprenden los jóvenes de esas experiencias que pueda ayudarles a compartir el Evangelio con más eficacia?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los jóvenes a compartir el Evangelio de forma más eficaz. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Escriba en la pizarra las siguientes preguntas: “¿Por qué debemos compartir el Evangelio?” y “¿Cómo debemos compartir el Evangelio?”. Divida a los jóvenes en dos grupos y pídales que encuentren pasajes de las Escrituras que respondan a esas preguntas (véanse las Escrituras que se sugieren en esta reseña y, si fuese necesario, aliéntelos a leer esos pasajes más de una vez para asegurarse de que comprenden lo que leen). Pídales que compartan lo que hayan encontrado y que escriban las respuestas en la pizarra bajo la pregunta pertinente. Pida a los jóvenes que elijan algo de las respuestas que anotaron en la pizarra y que lo apliquen al compartir el Evangelio.
  • Lean juntos como clase los primeros cinco párrafos del discurso del élder M. Russell Ballard “Fe, familia, hechos y frutos”. ¿Qué consejo da el élder Ballard acerca de ayudar a los demás a comprender nuestras creencias? Invite a los jóvenes a estudiar una de las cuatro listas de explicaciones sencillas que el élder Ballard sugiere que compartamos cuando hablemos sobre la Iglesia (la fe, la familia, los hechos y los frutos). Pídales que practiquen en grupos de a dos las respuestas a la invitación de: “Explícame un poquito acerca de tu Iglesia”, utilizando la información que aprendieron.
  • Invite a los jóvenes a buscar la sección titulada “Los miembros misioneros” en el discurso del élder Russell M. Nelson “Sé ejemplo de los creyentes” o “Siete sugerencias simples para compartir el Evangelio” en LDS.org. Pídales que busquen el consejo que les ayudará a ser más eficaces al compartir el Evangelio y que compartan lo que hayan encontrado, y analicen formas específicas de aplicarlo. Si es posible, concédales el tiempo necesario para practicar algo de lo que hayan analizado.
  • Muestre el video “Comparte tus creencias” y pida a los jóvenes que comenten formas en que hayan visto a la gente utilizar la tecnología con el fin de compartir el Evangelio. ¿Qué otras formas se les ocurren que se podrían utilizar? Invítelos a explorar el sitio web “Cómo utilizar los recursos multimedia para compartir el Evangelio” con el fin de encontrar otras ideas. Concédales tiempo en clase para planear el modo en que podrían usar la tecnología para compartir el Evangelio con sus amigos y familiares.
  • Divida la clase en dos grupos y entrégueles una copia del discurso del élder Neil L. Andersen “Es un milagro”. Pida a los jóvenes que lo lean juntos comenzando con la frase: “Si ustedes nos son misioneros de tiempo completo…” mientras un grupo busca el consejo que él da con el fin de ayudarnos a compartir el Evangelio con eficacia y el otro busca las promesas que hace a quienes lo hagan. Pídales que compartan lo que hayan encontrado. ¿Qué piensan los jóvenes que podrían hacer para aplicar lo que enseña el élder Andersen?

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden cómo pueden compartir el Evangelio? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Invite a los jóvenes a orar para tener oportunidades de enseñar el Evangelio a los demás utilizando lo que aprendieron en clase. En una futura clase, invite a los jóvenes a compartir experiencias que hayan tenido al respecto.