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¿Cómo puedo llegar a ser mejor maestro?

La enseñanza eficaz es una parte importante de la edificación del reino del Señor; todos tenemos muchas oportunidades de enseñar, y aunque no tengamos un llamamiento oficial para hacerlo, tenemos oportunidades de enseñar en el entorno familiar y a los vecinos y amigos. Podemos ser mejores maestros al evaluar con honradez nuestros puntos fuertes y débiles, buscando con humildad la ayuda del Señor y procurar diligentemente desarrollar nuestras habilidades y cualidades que sean más significativas para la enseñanza del Evangelio.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué ayudará a los jóvenes a comprender el modo de convertirse en mejores maestros?

Éter 12:27 (El Señor nos ayudará a lograr que nuestras debilidades se tornen en destrezas)

D. y C. 42:14 (Para enseñar, debemos tener el Espíritu)

D. y C. 88:78 (Enseñad diligentemente)

Robert D. Hales, “‘Ven, sígueme’ practicando el amor y el servicio cristiano”, Liahona, noviembre 2016, págs. 22–24.

Introducción: Enseñar a la manera del Salvador”, Enseñar a la manera del Salvador , 2016, págs. 4–5.

Mejorar como maestro semejante a Cristo: Una evaluación personal”, Enseñar a la manera del Salvador , 2016, pág. 37.

Dallin H. Oaks, “La enseñanza del Evangelio”, Liahona, enero de 2000, págs. 94–98.

David M. McConkie, “Enseñar con poder y autoridad de Dios”, Liahona, noviembre de 2013.

Enseñanza del Evangelio”, Leales a la Fe, 2004, págs. 68–71.

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Pida a los jóvenes que relaten brevemente una lección favorita de la noche de hogar, de seminario o de la Iglesia.
  • Invítelos a pensar acerca de un maestro preferido que les haya inspirado a vivir el Evangelio. ¿Cuál fue la razón para que ese maestro fuera tan eficaz? ¿Qué aptitudes tuvieron él o ella que les gustaría emular? Pida a los jóvenes que lean la sección titulada “La manera de enseñar del Salvador” en la página 4 de Enseñar a la manera del Salvador y que busquen cuáles son las cualidades de los maestros semejantes a Cristo. ¿De qué modo los maestros del Evangelio eficaces ayudan a edificar el reino de Dios?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los jóvenes a aprender cómo ser mejores maestros. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que sean de más beneficio para su clase:

  • Divida la clase en tres grupos y pídale a cada uno de ellos que lea uno de los siguientes pasajes de las Escrituras: Éter 12:27; D. y C. 42:14; D. y C. 88:78, y luego pídales que mediten y analicen qué enseñan esos pasajes acerca de llegar a ser mejores maestros. Aliéntelos a consultar los pasajes que se encuentran en las notas al pie de página para obtener ideas adicionales de cómo llegar a ser mejores maestros y pídales que compartan lo que hayan encontrado. Invite a los jóvenes a leer la sección titulada “Enseñanza del Evangelio” en Leales a la Fe, págs. 68–71, y a realizar una lista de las maneras en que pueden ser más diligentes como maestros.
  • Pida a los miembros de la clase que completen “Mejorar como maestro semejante a Cristo: Una evaluación personal” en la página 37 de Enseñar a la manera del Salvador. Pídales que analicen lo que hayan encontrado en grupos pequeños y que compartan con los otros grupos los puntos más importantes a los que llegaron en el análisis. Pida a los jóvenes que piensen en alguna experiencia reciente que hayan tenido relacionada con la enseñanza (por ejemplo: en una noche de hogar, en una clase de la Iglesia o como maestro orientador). Invite a cada joven a formular un plan para mejorar como maestro del Evangelio.
  • Divida la clase en dos grupos. Pida a uno de los grupos que lea “Cómo evaluar sus propias aptitudes y debilidades”, en las páginas 25–26 de La Enseñanza: El llamamiento más importante y al otro grupo que lea “Prepare un plan de mejoramiento”, en la página 26. Pídales que analicen lo que hayan encontrado con su grupo y que compartan con el otro grupo los puntos más importantes a los que llegaron en el análisis. Pida a los jóvenes que piensen en alguna experiencia que hayan tenido recientemente relacionada con la enseñanza (por ejemplo: en una Noche de Hogar, en una clase de la Iglesia o como maestro orientador). Invite a los jóvenes a llenar una gráfica como la que se encuentra en la página 26 con el fin de crear un plan para el mejoramiento de un maestro del Evangelio.
  • Escriba en la pizarra: “¿Cómo puedo llegar a ser un mejor maestro?”. Invite a los jóvenes a leer los tres párrafos que comienzan con la frase “[Enseñarnos] el uno al otro la doctrina del reino” en el discurso del élder Robert D. Hales, “‘Ven, sígueme’ practicando el amor y el servicio cristiano”. También podrían leer “Introducción: Enseñar a la manera del Salvador” en Enseñar a la manera del Salvador. Invítelos a buscar respuestas a esa pregunta y a compartir lo que encuentren. ¿Cómo aplicarán lo que han aprendido a su propia manera de enseñar?
  • Invite a los jóvenes a leer “Métodos de enseñanza” en La enseñanza: El llamamiento más importante y a anotar en la pizarra los métodos de enseñanza que hayan encontrado allí. ¿Cuándo han visto los jóvenes utilizar esos métodos? Pida a cada uno de ellos que elija uno de los Artículos de Fe y dedique algunos minutos en la clase para prepararse y enseñarlo a los niños, utilizando uno de los métodos en la pizarra, y que compartan lo que hayan preparado.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden cómo pueden llegar a ser mejores maestros? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Invite a los jóvenes a compartir algunas impresiones que hayan tenido durante la clase. ¿Qué pueden hacer para ser mejores maestros? Aliéntelos a compartir sus experiencias en una clase futura.