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¿Qué bendiciones me promete mi Padre Celestial si obedezco los mandamientos?

Casi todos los mandamientos que recibimos del Padre Celestial van acompañados de una bendición con promesa. La obediencia a los mandamientos nos brinda libertad, progreso personal, protección contra los peligros y muchas otras bendiciones temporales y espirituales. Y por último, nuestra obediencia puede llevarnos a la vida eterna en la presencia de nuestro Padre Celestial. El determinar esas bendiciones puede inspirarnos a nosotros y a los demás a obedecer los mandamientos.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y discursos permitirán a los jóvenes aprender a reconocer las bendiciones que Dios promete a los que son obedientes?

Isaías 58:6–11 (Las bendiciones prometidas por obedecer la ley del ayuno)

Jeremías 7:23–24; D. y C. 1:14–15; 58:29–33 (Las consecuencias de la desobediencia)

Malaquías 3:10–12 (Las bendiciones prometidas a los que pagan el diezmo)

D. y C. 14:7; 82:10; 130:20–21 (Las bendiciones de la obediencia)

D. y C. 20:77, 79 (Las oraciones sacramentales)

D. y C. 59:9–20 (Las bendiciones prometidas por santificar el día de reposo)

D. y C. 89:18–21 (Las bendiciones prometidas por obedecer la Palabra de Sabiduría)

Jeffrey R. Holland, “Jehová hará mañana maravillas entre vosotros”,   Liahona, mayo de 2016, págs. 124–127.

Von G. Keetch, “Benditos y felices son aquellos que guardan los mandamientos de Dios”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 115–17.

Robert D. Hales, “Si me amáis, guardad mis mandamientos”, Liahona, mayo de 2014

Obediencia”, Leales a la fe, 2004, págs. 126–127.

Prometa bendiciones a las personas”, Predicad Mi Evangelio, 2004, págs. 214–215.

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Pida a los jóvenes que compartan cualquier experiencia que hayan tenido durante la semana pasada que les haya ayudado a comprender la importancia de obedecer los mandamientos.
  • Ayude a los jóvenes a comprender que a los mandamientos de las Escrituras y a las palabras de los profetas vivientes a menudo los acompañan bendiciones prometidas o advertencias. El poder determinarlas, ya sea para nosotros mismos o para las personas a las cuales enseñamos, inspirará a los demás y nos inspirará a nosotros a guardar los mandamientos. Demuestre a los jóvenes el modo de reconocer las bendiciones prometidas leyendo con la clase el “Mensaje de la Primera Presidencia para la juventud” en Para la Fortaleza de la Juventud, páginas II–III. Invite a los jóvenes a levantar la mano cada vez que oigan una bendición prometida. ¿Por qué son tan importantes para los jóvenes esas promesas?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los jóvenes a darse cuenta de las bendiciones de la obediencia. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su clase:

  • Invite a los jóvenes a pensar en un(a) amigo(a) que tenga dificultad para sentir que él o ella “no están a la altura”. Ese(a) amigo(a) podría sentir que las normas del Evangelio parecen demasiado altas y que él o ella nunca alcanzarán la perfección. ¿Qué consejo da el élder Holland en su discurso “Jehová hará mañana maravillas entre vosotros” que podrían compartir con sus amigos? ¿Qué bendiciones promete el élder Holland para aquellos que están tratando haciendo su mejor esfuerzo para obedecer los mandamientos? Invite a los miembros de la clase a compartir los unos a los otros lo que hayan encontrado. Ellos también podrían compartir los consejos del discurso con un amigo o publicarlos en las redes sociales. 
  • Muestre uno de los videos que se sugieren en esta reseña de aprendizaje. Pida a los jóvenes que resuman en una de las frases de lo que han aprendido del video sobre las bendiciones de la obediencia. Invite a los jóvenes a compartir su frase con la clase y analicen las cosas del video que los haya inspirado a ellos para obedecer los mandamientos. Invítelos a pensar en alguien con quien podrían compartir el video y a ponerse la meta de hacerlo. 
  • Invite a algunos miembros de la clase a dibujar en la pizarra una barrera o control que nos proteja del mal e invite a los demás a adivinar lo que representan los dibujos. ¿En qué se parecen esas barreras a los mandamientos? Pida a un miembro de la clase que venga preparado para compartir el relato acerca de la barrera en la playa tal como lo contó el élder Von G. Keetch en su discurso “Benditos y felices son aquellos que guardan los mandamientos de Dios” (o muestre el fragmento del discurso en el que el élder Keetch lo cuenta). Invite a los jóvenes a trabajar de a dos para proponer otras comparaciones que podrían ayudarlos a comprender cómo los mandamientos nos mantienen a salvo. ¿En qué manera han sido bendecidos y protegidos al guardar los mandamientos?
  • A un lado de la pizarra escriba “Mandamientos”, y al otro escriba “Bendiciones prometidas”. Invite a los jóvenes a buscar pasajes de las Escrituras donde el Señor promete bendiciones a los que obedecen Sus mandamientos. Por ejemplo, podrían buscar en los pasajes de las Escrituras que se sugieren en esta reseña o, si fuese necesario, muéstreles cómo usar la Guía para el Estudio de las Escrituras para buscar pasajes acerca de algún mandamiento. Invítelos a anotar en la pizarra los mandamientos sobre los que hayan leído y las bendiciones prometidas que hayan encontrado. El leer sobre estas bendiciones, ¿cómo los hace sentir acerca de los mandamientos?
  • Invite a los jóvenes a seleccionar al azar un discurso reciente de la conferencia general (como los que se sugieren en esta reseña) o una sección de Para la Fortaleza de la Juventud y a leerlo para buscar las bendiciones que los siervos del Señor nos prometen si obedecemos los mandamientos. Permita que cada uno de ellos tenga la oportunidad de compartir lo que haya encontrado. Aliéntelos a compartir experiencias en las cuales hayan recibido una de las bendiciones prometidas.
  • Como clase, lean “Prometa bendiciones a las personas” en Predicad Mi Evangelio, págs. 214–215. Pida a los jóvenes que piensen en un mandamiento que deberían enseñar a otra persona e invítelos a practicar enseñando a alguien de la clase acerca de ese mandamiento, siguiendo las pautas de “Prometa bendiciones a las personas”. Invite a algunos de los jóvenes a hablar acerca de su experiencia.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Saben cómo buscar las bendiciones que promete el Padre Celestial a quien es obediente? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Invite a los jóvenes a buscar las bendiciones prometidas en el estudio personal del Evangelio. Aliéntelos a compartir en una clase futura lo que hayan encontrado.