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¿Qué bendiciones me promete mi Padre Celestial si obedezco los mandamientos?

Casi todos los mandamientos que recibimos del Padre Celestial van acompañados de una bendición con promesa. La obediencia a los mandamientos nos brinda libertad, progreso personal, protección contra los peligros y muchas otras bendiciones temporales y espirituales. Y por último, nuestra obediencia puede llevarnos a la vida eterna en la presencia de nuestro Padre Celestial. El determinar esas bendiciones puede inspirarnos a nosotros y a los demás a obedecer los mandamientos.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y discursos permitirán a los jóvenes aprender a reconocer las bendiciones que Dios promete a los que son obedientes?

Isaías 58:6–11 (Las bendiciones prometidas por obedecer la ley del ayuno)

Jeremías 7:23–24; D. y C. 1:14–15; 58:29–33 (Las consecuencias de la desobediencia)

Malaquías 3:10–12 (Las bendiciones prometidas a los que pagan el diezmo)

D. y C. 14:7; 82:10; 130:20–21 (Las bendiciones de la obediencia)

D. y C. 20:77, 79 (Las oraciones sacramentales)

D. y C. 59:9–20 (Las bendiciones prometidas por santificar el día de reposo)

D. y C. 89:18–21 (Las bendiciones prometidas por obedecer la Palabra de Sabiduría)

Obediencia”, Leales a la Fe, 2004, págs. 126–127

Prometa bendiciones a las personas”, Predicad Mi Evangelio, 2004, págs. 214–215

Video: “Un ancla segura”

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Pida a los jóvenes que compartan cualquier experiencia que hayan tenido durante la semana pasada que les haya ayudado a comprender la importancia de obedecer los mandamientos.
  • Ayude a los jóvenes a comprender que a los mandamientos de las Escrituras y a las palabras de los profetas vivientes a menudo los acompañan bendiciones prometidas o advertencias. El poder determinarlas, ya sea para nosotros mismos o para las personas a las cuales enseñamos, inspirará a los demás y nos inspirará a nosotros a guardar los mandamientos. Demuestre a los jóvenes el modo de reconocer las bendiciones prometidas leyendo con la clase el “Mensaje de la Primera Presidencia para la juventud” en Para la Fortaleza de la Juventud, páginas II–III. Invite a los jóvenes a levantar la mano cada vez que oigan una bendición prometida. ¿Por qué son tan importantes para los jóvenes esas promesas?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los jóvenes a darse cuenta de las bendiciones de la obediencia. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que sean mejor para su clase:

  • A un lado de la pizarra, escriba “Mandamientos”, y al otro lado escriba “Bendiciones prometidas”. Invite a los jóvenes a buscar lugares en las Escrituras donde el Señor promete bendiciones a los que obedecen Sus mandamientos. Por ejemplo, podrían buscar en los pasajes de las Escrituras que se sugieren en esta reseña o, si fuese necesario, muéstreles cómo usar la Guía para el Estudio de las Escrituras para buscar pasajes acerca de algún mandamiento. Invítelos a anotar en la pizarra los mandamientos sobre los que hayan leído y las bendiciones prometidas que hayan encontrado. ¿Cómo los hace sentir acerca de los mandamientos el leer sobre estas bendiciones?
  • Invite a los jóvenes a seleccionar al azar un discurso reciente de la Conferencia General o una sección de Para la Fortaleza de la Juventud y a leerlo para buscar las bendiciones que los siervos del Señor nos prometen si obedecemos los mandamientos. Permita que cada uno de ellos tenga la oportunidad de compartir lo que haya encontrado. Aliéntelos a compartir experiencias en las cuales hayan recibido una de las bendiciones prometidas.
  • Como clase, lean “Prometa bendiciones a las personas” en Predicad Mi Evangelio, págs. 214–215. Pida a los jóvenes que piensen en un mandamiento que deberían enseñar a otra persona e invíteles a practicar enseñando a alguien de la clase acerca de ese mandamiento y siguiendo las pautas de “Prometa bendiciones a las personas”. Invite a algunos de los jóvenes a hablar acerca de su experiencia.
  • Muestre el video “Un ancla segura” y pida a los jóvenes que hagan una lista de las bendiciones y las advertencias que menciona el élder Richard G. Scott al hablar acerca de la obediencia. Invite a los jóvenes a compartir sus listas con otra persona de la clase y a analizar aquellos contenidos que les inspiren a guardar los mandamientos. Invítelos a pensar en alguien con quien podrían compartir el video y a ponerse la meta de hacerlo.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Saben cómo buscar las bendiciones que promete el Padre Celestial a quien es obediente? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Invite a los jóvenes a buscar las bendiciones prometidas en el estudio personal del Evangelio. Aliéntelos a compartir en una clase futura lo que hayan encontrado.