Saltar navegador principal

¿Cómo puedo inspirar a los demás a obedecer los mandamientos?

Como Santos de los Últimos Días —y como maestros del Evangelio— debemos ser ejemplos de vivir el Evangelio. Nuestros ejemplos pueden inspirar a los demás a obedecer los mandamientos. El Salvador dijo a Sus discípulos, “Vosotros sois la luz del mundo” (Mateo 5:14). La paz y felicidad que sentimos al vivir el Evangelio se demostrará en nuestras acciones, en nuestras palabras y en el poder de nuestro testimonio.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué ayudaría a los jóvenes a comprender cómo el ejemplo y testimonio de ellos pueden inspirar a los demás a obedecer los mandamientos?

Mateo 5:14–16; 1 Timoteo 4:12; Alma 17:11; 39:11 (La importancia de ser un buen ejemplo)

Alma 4:19 (El poder de un testimonio puro)

L. Tom Perry, “El perfecto amor echa fuera el temor”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 41–44.

Ann M. Dibb, Levantaos y brillad”, Liahona, mayo de 2012, págs. 117–119.

Viva de conformidad con lo que enseña”, La enseñanza: El llamamiento más importante, 1999, págs. 18–19.

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Pregunte a los jóvenes de qué mandamientos se está hablando con más frecuencia en las clases y reuniones de la Iglesia. ¿Por qué creen que se hace tanto hincapié en esos mandamientos? ¿Qué están aprendiendo? ¿Qué dudas tienen?
  • Invite a los jóvenes a pensar acerca de alguien (pero no decir de quién se trata) que conozcan y que piensen que podrían inspirar a obedecer los mandamientos. Analicen como clase lo que inspira a las personas a vivir el Evangelio. ¿Cómo pueden los ejemplos, las experiencias y los testimonios de los jóvenes ayudarles a tocar el corazón de las personas a las que aman?

Aprender juntos

Cada una de las siguientes actividades permitirá a los jóvenes comprender cómo pueden inspirar a los demás a obedecer los mandamientos. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Asigne a cada joven la lectura de uno de los pasajes de las Escrituras sobre el ejemplo que hay en esta reseña; luego pídales que busquen a alguien en la clase que haya leído un versículo diferente y que compartan entre sí lo que hayan aprendido. Continúe con esta actividad hasta que los jóvenes hayan oído acerca de cada uno de los pasajes. ¿Por qué el ser un ejemplo es tan importante en la enseñanza del Evangelio? Pida a los jóvenes que enumeren en la pizarra algunas de las oportunidades de enseñanza que tienen, tanto formales como informales. A continuación, vayan a la página 19 de La enseñanza: El llamamiento más importante y lean juntos la lista de las bendiciones que reciben los maestros que se esfuerzan por ser obedientes al Evangelio. ¿Cómo ayudarían estas bendiciones a los jóvenes para ser más eficaces en las oportunidades de enseñanza que anotaron en la pizarra?
  • Compartan la siguiente cita del élder L. Tom Perry “El perfecto amor echa fuera el temor”: “Nuestra vida debe ser un ejemplo de bondad y virtud a medida que tratemos de emular el ejemplo que Él dio al mundo”. Las buenas obras de cada uno de nosotros fomentan una imagen positiva tanto del Salvador como de Su Iglesia. Al dedicarse a hacer el bien, al ser hombres y mujeres honorables y rectos, la vida de ustedes reflejará la Luz de Cristo”. Pida a los jóvenes que compartan experiencias en las cuales el ejemplo inspirado de alguien los haya inspirado a vivir el Evangelio. Invítelos a meditar acerca de la influencia que el ejemplo de ellos puede tener en otras personas y aliéntelos a fijarse metas personales para ser un ejemplo con el fin de inspirar a los demás a guardar los mandamientos.
  • Comparta una experiencia personal acerca de una ocasión en la que optó por obedecer uno de los mandamientos de Dios. Cuando la comparta, siga las pautas que se encuentran en “Experiencias personales”, en las páginas 192–193 de La enseñanza: El llamamiento más importante. Analice esas pautas con los jóvenes e invítelos a seguirlas al compartir sus experiencias acerca del guardar los mandamientos. Pregunte a los jóvenes por qué piensan que las experiencias personales son una manera eficaz de enseñar a otras personas acerca de los mandamientos.
  • Invite a la clase a resumir el contexto de Alma 4:19 (si precisaran ayuda, sugiérales que lean el encabezamiento del capítulo 4). Lean juntos el versículo 19 y pregunte a los jóvenes por qué piensan que el compartir “un testimonio puro” puede inspirar a los miembros de la Iglesia a obedecer los mandamientos. ¿Cómo han influido en los jóvenes los testimonios de otras personas, como el de los padres, los maestros, los líderes o de otros jóvenes? Pida a los jóvenes que piensen en ejemplos de testimonios en las Escrituras (por ejemplo, Mateo 16:13–19; Mosíah 3:17; Alma 5:45–48; 7:13; D. y C. 76:22–24). Léanlos juntos e invite a los jóvenes a compartir por qué estos testimonios les resultan inspiradores. (Nota: Esta actividad es una oportunidad para enseñar a los jóvenes cómo expresar nuestro testimonio al enseñar el Evangelio a los demás. Para más información al respecto, véase “Enseñe con testimonio” en La enseñanza: El llamamiento más importante, págs. 47–48.)
  • Divida la clase en pequeños grupos y entregue a cada uno una copia del discurso de la hermana Ann M. Dibb “Levantaos y brillad”. Asigne a cada grupo la lectura de una de las historias que se relatan en el discurso (la historia de Sansón, Daniel, Joanna y Karen). Pídales que analicen lo que aprendan acerca del poder del ejemplo para influir en otras personas el obedecer o desobedecer los mandamientos. Invite a cada grupo a pensar una forma creativa de compartir con el resto de la clase su historia o lo que hayan aprendido.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Han comprendido ellos cómo inspirar a los demás a obedecer los mandamientos? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invite a los jóvenes a actuar

Invite a los jóvenes a pensar en algo que puedan hacer para inspirar a alguien a quien conozcan a obedecer los mandamientos. Si resulta apropiado, invítelos a compartir sus experiencias en una clase futura.