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¿Qué oportunidades hay para el aprendizaje y la enseñanza en el hogar?

El hogar es el lugar ideal para aprender, enseñar y aplicar los principios del Evangelio. Los profetas de los últimos días han instado a las familias a darle la más alta prioridad a la oración familiar, la noche de hogar, el estudio e instrucción del Evangelio y las actividades familiares sanas.

Prepararse espiritualmente

Use las fuentes de consulta que se dan a continuación con el fin de preparar a los jóvenes para enseñar y aprender las verdades del Evangelio en sus respectivos hogares. Sus experiencias le ayudarán a enseñar a los jóvenes con más eficacia. Considere cómo las actividades de esta reseña pueden ayudarle a planificar las maneras en que puede alentar a los jóvenes.

Mosíah 4:14–15; D. y C. 68:25–28 (Los padres tienen la responsabilidad de enseñar el Evangelio a sus hijos)

L. Tom Perry, “Llegar a ser buenos padres”, Liahona, noviembre de 2012, págs. 26–28.

Noche de hogar para la familia”, Leales a la Fe, 2004, págs. 124–125.

La oración familiar”, Leales a la Fe, págs. 132–133.

Importancia del estudio diario de las Escrituras”, Leales a la Fe, págs. 74–75.

El hogar y la Iglesia”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2010, 1.4.

Video: “Un programa inspirado del cielo”

Relacionar los conceptos

Durante los primeros minutos de cada clase, ayude a los jóvenes a relacionar las cosas que están aprendiendo en otros lugares (tal como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Invite a los jóvenes a compartir cómo aplicaron durante la semana lo que aprendieron en la clase de la semana pasada.
  • Pida a los jóvenes que imaginen que son padres. ¿Qué responsabilidades tienen hacia sus hijos? Pida a un miembro de la clase que haga una lista de ello en la pizarra e invite al resto a buscar cualquier otra responsabilidad en Mosíah 4:14–15 y en Doctrina and Convenios 68:25–28. ¿Qué oportunidades tienen los padres de cumplir con las responsabilidades que se describen en esos versículos? ¿Qué pueden hacer los jóvenes para ayudarlos?

Aprender juntos

Cada una de las actividades que se dan a continuación ayudará a los jóvenes a prepararse para aprender y enseñar el Evangelio en casa y a buscar oportunidades para hacerlo. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Muestre el video “Un programa inspirado del cielo” y pida a los jóvenes que busquen de qué peligros del mundo pueden ser ellos protegidos y que fortalecimiento reciben las personas y las familias al estudiar juntas el Evangelio. Invite a los jóvenes a leer “Noche de hogar para la familia” en Leales a la Fe y a preparar una reseña sencilla para una lección de noche de hogar con el tema que escojan. Invite a los jóvenes a enseñarse los unos a los otros las lecciones que prepararon en una clase futura.
  • Pida a todos los miembros de la clase que lean una de las cinco sugerencias para fortalecer las costumbres familiares que da el élder L Tom Perry (en su discurso “Llegar a ser buenos padres”). Para cada sugerencia, pida a los jóvenes que compartan ejemplos que hayan visto en su familia siguiendo esa sugerencia, la manera en que como jóvenes pueden seguirlas y las cosas que pueden hacer a fin de prepararse para seguir la sugerencia cuando lleguen a ser padres.
  • Como clase, lean el séptimo párrafo de “La Familia: Una proclamación para el mundo”. Invite a los jóvenes a crear una lista en la pizarra con los principios sobre los cuales se fundan las familias que han tenido éxito. Luego pídales que compartan algunas actividades recreativas que disfrutan con la familia. Invítelos a compartir las verdades o principios del Evangelio que hayan aprendido al tomar parte de esas actividades. Por ejemplo, el preparar una comida juntos puede enseñar servicio y amor o el jugar algún deporte juntos puede enseñar paciencia y perseverancia. Aliente a los jóvenes a planificar actividades recreativas para la familia y a analizar cómo éstas se relacionan con el Evangelio.
  • Pida a los jóvenes que piensen en ideas que las personas podrían utilizar para alentar a sus familias a participar de la oración y del estudio familiar de las Escrituras. Analicen las bendiciones que recibe la familia al realizar esas actividades. Ellos pueden leer “La oración familiar” y la “Importancia del estudio diario de las Escrituras” en Leales a la Fe para obtener sugerencias. Hagan una representación de como los jóvenes pueden hablar con sus padres y alentarlos a tener la oración familiar y el estudio de las Escrituras en forma habitual. Invite a los jóvenes a compartir cualquier experiencia que hayan tenido con la oración familiar y el estudio de las Escrituras en familia.

Pida a los jóvenes que compartan lo que han aprendido hoy. ¿Comprenden ellos cómo prepararse para las oportunidades de aprender y enseñar en el hogar? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen ellos? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Invite a los miembros de la clase a buscar las bendiciones que se reciben cuando participan en el aprendizaje del Evangelio con sus familias por medio de la oración, el estudio de las Escrituras, la noche de hogar o las actividades recreativas.