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¿Cómo trabajan juntos los poseedores del sacerdocio y las mujeres para edificar el reino de Dios?

En colaboración con los poseedores del sacerdocio de Dios, las mujeres son esenciales para ayudar a nuestro Padre Celestial a llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre. Bajo la dirección de los que poseen las llaves del sacerdocio, los poseedores del sacerdocio y las mujeres se reúnen en consejo con el fin de bendecir la vida de los hijos de Dios a través de reuniones de consejo de barrio y estaca, en las familias y en muchos otros lugares.

Prepararse espiritualmente

A medida que se prepare, estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué piensa que resultaría más útil para los jóvenes a los que enseña?

La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, Liahona, noviembre de 2010, pág. 129 (El padre y la madre, como compañeros iguales, trabajan juntos en el cuidado de sus familias; véanse los párrafos 6 y 7)

Quentin L. Cook, “¡Las mujeres SUD son asombrosas!”, Liahona, mayo de 2011, págs. 18–21.

Las bendiciones del sacerdocio para todos: Una conexión inseparable con el sacerdocio”, Hijas en Mi Reino: La historia y la obra de la Sociedad de Socorro, 2011, págs. 139–158.

Video: “La tarea sagrada”, Biblioteca de Capacitación de Líderes

Video: “Apoyarse mutuamente en el hogar”

Relacionar conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares, tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos. ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Invite a los jóvenes a compartir una experiencia que hayan tenido recientemente y que haya reafirmado en ellos la veracidad de algo que habían estudiado en la Iglesia o por sí mismos.
  • Escriba en la pizarra el título de esta lección. Invite a cada miembro de la clase a escribir una respuesta a la pregunta y luego pídales que trabajen de a dos para combinar sus respuestas en una frase. Invítelos a compartir sus frases con la clase.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los jóvenes comprender la manera en que las mujeres y los poseedores del sacerdocio trabajan juntos para edificar el reino de Dios. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su clase:

  • Divida el capítulo 8 de Hijas en Mi Reino en pequeñas secciones para que los jóvenes las lean durante la clase y asígneles una sección a cada uno. Invítelos a buscar una cita o un relato que muestre la manera en que las mujeres y los poseedores del sacerdocio trabajan juntos para edificar el reino de Dios, y luego invítelos a compartir su cita o relato con la clase. ¿Qué relatos similares pueden compartir ellos de sus propias experiencias?
  • Con el permiso del obispo, invite a algunas hermanas y poseedores del sacerdocio que tengan llamamientos en el barrio a compartir con la clase sus experiencias de trabajar juntos en la Iglesia. ¿Cómo se benefician de las experiencias y perspectivas de los demás? Invite a los jóvenes a compartir alguna experiencia que hayan tenido.
  • Invite a los jóvenes a leer la sección titulada “La función de las hermanas en la Iglesia” del discurso del élder Quentin L. Cook “¡Las mujeres SUD son asombrosas!”, y luego pídales que compartan unos con otros lo que aprendieron. ¿Cómo pueden usar los jóvenes el mensaje del élder Cook para ayudar a los demás a entender la importancia de la mujer en la Iglesia?
  • Muestre el video “La tarea sagrada” o los primeros minutos de “Modelo del consejo de barrio” y pida a los jóvenes que compartan alguna reflexión acerca de cómo trabajan juntos las mujeres y los poseedores del sacerdocio. Aliente a los jóvenes a compartir maneras en que hayan visto a las mujeres y los hombres edificar el reino de Dios en sus familias y barrios. ¿Cómo pueden los jóvenes y las jovencitas aplicar lo que aprenden de estos videos al servir juntos en la Iglesia?
  • Invite a cada joven a leer en silencio los párrafos 6 y 7 de “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” y a determinar maneras en que los hombres y las mujeres trabajan juntos para llevar a cabo el plan eterno de Dios. Pida a los jóvenes que compartan lo que encuentren. ¿Cuándo han visto ejemplos de esposos y esposas que siguen los principios descritos en la proclamación sobre la familia? ¿Qué pueden hacer ahora a fin de prepararse para tener la clase de relaciones familiares que se describen en la proclamación?

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Comprenden la manera en que los hombres y las mujeres trabajan juntos en la Iglesia? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Pregunte a los jóvenes qué se sienten inspirados a hacer a raíz de lo que aprendieron hoy y aliéntelos a actuar de acuerdo con esos sentimientos. Busque la guía del Espíritu al considerar con oración las maneras de hacer un seguimiento.