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¿Qué significa compartir el testimonio?

Un testimonio es una confirmación espiritual de la veracidad del Evangelio conferida por el Espíritu Santo. Cuando expresamos el testimonio por el poder del Espíritu, declaramos a los demás aquello que sabemos que es verdad. El fundamento de un testimonio es el conocimiento de que nuestro Padre Celestial vive y nos ama, que Jesucristo es nuestro Salvador, que por medio del profeta José Smith se ha restaurado Su evangelio y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia verdadera del Salvador.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes pasajes de las Escrituras y recursos. ¿Qué puede ayudar a los jóvenes a entender lo que significa dar testimonio?

Mateo 16:13–19; Mosíah 3:17; Alma 5:45–48; 7:13; D. y C. 76:22–24 (Ejemplos de testimonios en las Escrituras)

Alma 4:18–20 (El poder de dar testimonio)

Alma 11:39–41; 12:1; 15:12 (El testimonio de Amulek tiene una poderosa influencia en Zeezrom)

Henry B. Eyring, “Testigos de Dios”, Liahona, octubre de 1996

Dieter F. Uchtdorf, “El poder de un testimonio personal”, Liahona, noviembre de 2006, págs. 37–39.

Dallin H. Oaks, “Testimonio”, Liahona, mayo de 2008, págs. 26–29.

Dé testimonio con frecuencia”, Predicad Mi Evangelio, 2004, págs. 215–216.

Enseñe con testimonio”, La enseñanza: El llamamiento más importante, 2000, págs. 47–48.

Videos: “Un hombre sin elocuencia”, “El testimonio de Thomas S. Monson”; véase también Recursos visuales de Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia (DVD)

Relacionar conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar lo que están aprendiendo en otros lugares, tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos. ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Invite a los jóvenes a compartir una experiencia reciente que haya fortalecido su testimonio.
  • Pida a los jóvenes que se imaginen que invitan a un amigo a la Iglesia el domingo de ayuno y el obispo invita a los miembros del barrio a dar su testimonio. ¿Cómo responderían si su amigo les pregunta: “Qué significa compartir el testimonio?”. Si fuera necesario, dirija a los jóvenes a la sección titulada “¿Qué es un testimonio?” en La enseñanza: El llamamiento más importante, páginas 47–48.

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes ayudará a los jóvenes a comprender lo que significa compartir su testimonio. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su clase:

  • Invite a los jóvenes a leer la sección titulada “¿Qué es un testimonio?” del discurso del presidente Dieter F. Uchtdorf “El poder de un testimonio personal”. Pida a los jóvenes que hagan una lista de lo que es un testimonio y de lo que no lo es basándose en lo que hayan leído. Invítelos a que compartan experiencias en las que oyeron a alguien compartir el testimonio de una manera que fortaleció su fe y testimonio.
  • Invite a los jóvenes a leer la sección II del discurso del élder Dallin H. Oaks “Testimonio” buscando semejanzas y diferencias entre el testimonio y otros tipos de conocimiento. ¿Qué pueden hacer los jóvenes para fortalecer su conocimiento de la veracidad del Evangelio?
  • Invite a los jóvenes a encontrar ejemplos en las Escrituras de personas que hayan expresado su testimonio (como las que se sugieren en esta reseña). A medida que compartan lo que encuentren, aliéntelos a analizar las distintas formas en que pueden dar testimonio (maneras tanto formales como informales). Vean el video “El testimonio de Thomas S. Monson” y pida a los jóvenes que compartan lo que aprendan del presidente Monson acerca de compartir el testimonio.
  • Invite a los jóvenes a leer “Dé testimonio con frecuencia” y a completar la actividad de estudio personal que lo acompaña en las páginas 215-216 de Predicad Mi Evangelio. Pídales que compartan sus ideas con la clase. ¿Cómo pueden aplicar lo que han aprendido la próxima vez que compartan su testimonio (tal como en una reunión de la Iglesia o en una conversación con un amigo)?
  • Muestre el video “Un hombre sin elocuencia”. Pida a los jóvenes que compartan una experiencia en la que fueron conmovidos por el testimonio sencillo y sincero de otra persona. ¿Acerca de qué fue ese testimonio en particular que les llegó al corazón?

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Comprenden cómo compartir su testimonio? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Invite a los jóvenes a procurar oportunidades de compartir su testimonio (formal e informalmente) durante la semana que viene. Pídales que compartan sus experiencias en una clase futura. Aliénteles a escribir sus testimonios en su diario personal.